Comex: Candidatos deben plantear una reforma profunda que flexibilice el mercado laboral

09:28 17 Enero, 2016

El escenario económico que enfrentamos en la actualidad a nivel global no es para nada alentador. De hecho, en octubre del año pasado el Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó las proyecciones de crecimiento de la economía peruana, al preveer un crecimiento de solo2.4% en el 2015. Lo más probable es que esto repercuta en el mercado de trabajo, sobre todo si se tiene en cuenta que el sistema laboral peruano se caracteriza por sostener elevados costos laborales que suponen una alta rigidez en el mercado, lo cual a su vez produce ineficiencia y una mayor tasa de informalidad, sostiene Comex Perú.

En este contexto, el gremio se pregunta: ¿qué esperamos de los candidatos a la presidencia en las próximas elecciones en materia laboral? “En lugar de formular iniciativas de corte populista –como el aumento del sueldo mínimo- que podrían resultar perjudiciales para el desarrollo de la economía, lo que el país necesita son propuestas que apunten hacia una reforma profunda que permita flexibilizar el mercado laboral, incrementándose así la productividad y la competitividad de la economía peruana”, afirma Comex en su ultimo Semanario.

Agrega que por ello, es necesario crear un ambiente laboral flexible que permita a las empresas ajustarse a los cambios que ocurren a nivel mundial. Como sostiene Gustavo Yamada, decano de la Facultad de Economía de la Universidad del Pacífico, en época de desaceleración la falta de flexibilidad en el mercado de trabajo encarece el despido de trabajadores, lo que resulta dañino para la economía, ya que ante esa disyuntiva las empresas deben rebajar salarios, lo que puede traer consecuencias en la motivación de la fuerza laboral y por ende en la productividad; en el peor de los casos la empresa podría, incluso, quebrar, con lo que pierde empleos aún más difíciles de recuperar.

Los candidatos y sus propuestas

Comex refiere que contrariamente a lo mencionado, Verónika Mendoza, candidata presidencial por el Frente Amplio, propone incrementar la contratación permanente en puestos de trabajo de calidad, con seguridad social y mayores ingresos; así como reducir la cantidad de despidos arbitrarios y ceses colectivos injustificados. En la misma línea, plantea modificar los artículos de la Ley Servir que puedan atentar contra los derechos laborales, como la permanencia en el puesto y la negociación colectiva. Todo esto suena a una mayor rigidez en el mercado laboral y significaría un retroceso que perjudicaría no solo a los empresarios sino finalmente a los mismos trabajadores.

Por otro lado, Keiko Fujimori, aspirante a la presidencia por Fuerza Popular, reconoce que la reforma del servicio civil ha sido valiosa pero requiere ajustes, por lo que debería impregnarse de un mayor liderazgo e incorporar determinadas entidades que no están incluidas por razones políticas. Asimismo, Pedro Pablo Kuczynski propone implementar un seguro de desempleo para dotar de mayor flexibilidad al sistema laboral, lo que reduciría costos para los trabajadores y aumentaría la formalidad.

“Así, es tarea del próximo Gobierno adoptar medidas que en lugar de imponer más restricciones, flexibilicen el mercado laboral. Finalmente, queda en nuestras manos elegir un Gobierno que no se centre en beneficios de trabajadores y empleadores sino que se enfoque en implementar un cambio a favor de la productividad”, subraya el gremio empresarial.

Ranking

De acuerdo con el último reporte de Competitividad Global 2015-2016 del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), el Perú se ubica en el puesto número 64 de 140 economías en el ranking de eficiencia del mercado laboral –13 puestos por debajo de la posición obtenida en el reporte 2014-2015–. Específicamente, en el rubro de flexibilidad en las prácticas de contratación y despido, el país se encuentra en el puesto 133, superando solo ligeramente a países latinoamericanos conocidos por sus regímenes económicos proteccionistas como Argentina, Brasil y Venezuela.

Lo anterior se da pues a pesar de que el marco legal actual restringe la política de reposición de los trabajadores a solo los casos de despido nulo (en caso de violación de derechos fundamentales) y recoge el criterio de estabilidad laboral relativa –lo que dispone el pago de una indemnización al trabajador despedido arbitrariamente-; desde hace ya varios años el Tribunal Constitucional ha impuesto en la práctica el criterio de estabilidad laboral absoluta, al haber ordenado la reposición de trabajadores tanto en los casos de despido nulo como arbitrario. Este aspecto se acentúa en el sector público, en el que los procedimientos siguen siendo extremadamente burocráticos. Y, aunque la nueva ley de servicio civil corrige algunos aspectos, el proceso de adecuación por parte de las entidades públicas aún es desigual entre los diferentes niveles de gobierno.

“Si a eso le sumamos los altos costos laborales que enfrentan las empresas, no sorprende que la ineficiencia del mercado laboral represente la segunda traba más importante a la hora de hacer negocios. En efecto, según el FMI, los costos laborales no salariales en el país se encuentran entre los más elevados de la región. Así, el costo de las vacaciones en el Perú es el doble que en los demás países integrantes de la Alianza del Pacífico (8.3% de los salarios, mientras que en Colombia y Chile asciende al 4.2%, y en México apenas alcanza el 1.7%). De forma similar, los empresarios peruanos deben incurrir en bonos o pagos adicionales que ascienden al 16.7% de los salarios, en tanto que en Colombia estos se elevan al 4.2% y en México y Chile no existen”, finaliza el reporte de Comex.

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