OCDE: “Las startups están rejuveneciendo el tejido empresarial con soluciones novedosas”

11:53 10 Octubre, 2016

El estudio Startup América Latina 2016: Construyendo un futuro innovador, elaborado por la OCDE, realiza una revisión de las políticas de fomento a las startups en la Alianza del Pacífico: Chile, Colombia, México y Perú, la cual incluye recomendaciones de política.

Cuando se llevó a cabo el primer estudio de la experiencia de América Latina en fomento a las startups, la creación y el desarrollo de las mismas aparecía como un tema “ajeno” a la cultura de los países de la región (OCDE, 2013). Hoy en día la percepción es diferente y hay startups creándose y creciendo en América Latina. La industria de capital de riesgo en América Latina se encuentra en expansión y ha doblado su tamaño en términos de inversiones entre 2011 y 2015, indica el reporte.

Sin embargo, la OCDE asegura que “las startups no florecen en un vacío, necesitan de mercados, instituciones y redes para su creación y expansión”. Afirma que ya existen consenso en torno a que la creación de nuevas empresas innovadoras es un factor importante en el dinamismo innovador de un país.

“Las startups rejuvenecen el tejido empresarial, incrementan la competencia para la innovación, introducen nuevos productos, servicios y modelos de negocio, crean nuevos mercados y ofrecen soluciones novedosas a problemas emergentes”, anota.

El informe menciona que la creación y expansión de este tipo de empresas dependen de múltiples factores, como son la existencia de una buena base científica, un entorno favorable a los negocios y un sector financiero disponible para invertir a mediano plazo en proyectos de alto riesgo.

La OCDE aclara que no existe una fórmula única y óptima de fomento a las startups, y cada ecosistema desarrolla su propio enfoque en línea con las características de su país, sistema científico, tecnológico y productivo y visión de desarrollo. “Los instrumentos para las startups se diferencian en función de la brecha sobre la cual actúan (financiera, información, demanda, cultura, marco regulatorio) y según la fase de desarrollo de las empresas (gestación, nacimiento, desarrollo y expansión). Una tendencia reciente es combinar servicios con financiamiento en programas de nueva generación que ofrecen apoyo integrado para simplificar el abanico de instrumentos para las startups y responder así cada vez más a sus necesidades”, señala.

Recomendaciones de política

Para consolidar los avances, incrementar el impacto de las políticas de fomento y potenciar los ecosistemas de startups en los países de la región, la OCDE da las siguientes recomendaciones:

1. Mapear el fenómeno y afinar la definición de startups como beneficiarios de acciones de política pública. Las startups son un fenómeno reciente en América Latina y todavía falta, en los países de la región, evidencia empírica comparable en ese ámbito. Falta, por ejemplo, una definición única de startups, aunque cada país haya afinado los criterios que utiliza para identificar los emprendimientos innovadores beneficiarios de programas de fomento. Chile y México, por ejemplo, optan por definiciones basadas en desempeño (potencial de crecimiento) y diferencian los instrumentos según fase de desarrollo (incipiente – con antigüedad inferior a dos años – y en expansión – antigüedad superior a dos años -), así como por contenido innovador, orientación de mercado global, y capacidad de atender a necesidades específicas de su realidad socioterritorial.

Es importante fortalecer los registros oficiales de empresas y aprovechar su naturaleza longitudinal para generar información sobre el desempeño de las startups. Informaciones adicionales se podrían generar enlazando las informaciones de los registros de empresas oficiales con las estadísticas aduaneras, permitiendo así tener información adicional sobre las características y el comportamiento de las startups importadoras y/o exportadoras. Al mismo tiempo, la consolidación de programas públicos de fomento a las startups y la difusión de la economía de plataforma están generando nueva información sobre las mismas. La utilización de estas nuevas fuentes de información podría contribuir a mapear el perfil de los startuppers en la región capturando el impacto de las características personales (género, edad, formación, entre otras) y del entorno en la creación y expansión de las startups, generando así valiosa información para mejorar las políticas indirectas de fomento (como las de educación, formación, científicas y tecnológicas, entre otras).

2. Monitorear la implementación de los programas, medir impactos y usar los resultados de las evaluaciones para mejorar las políticas. Monitorear la implementación e incluir evaluaciones de impacto en fases medianamente tempranas permite agilizar los procesos de aprendizaje en diseño e implementación de políticas públicas y contribuye a asegurar un uso eficiente de los recursos. En el fomento a las startups el monitoreo y las evaluaciones son esenciales, debido a que a menudo los países experimentan nuevas formas de apoyo para responder a las necesidades cambiantes del entorno. Chile es el país de la región con la mayor tradición en monitoreo y evaluación temprana de impacto de las políticas.

3. Simplificar y consolidar los programas de fomento y alinearlos cada vez más con las necesidades de la población a la que se dirigen. Si en una fase inicial experimentar con distintos programas y mecanismos ayuda a testear lo que funciona mejor en cada contexto, disponer de una excesiva segmentación de los instrumentos no es eficaz para definir una política ágil y de fácil uso por parte de los emprendedores.

Introducir programas integrados que brinden servicios y financiamiento a los emprendedores, así como organizar los esquemas de incentivos en diferentes fases para acompañar a los startuppers en las distintas etapas del desarrollo de su empresa son elementos que contribuyen a incrementar el impacto positivo de los programas.

4. Buscar formas de generar sinergias entre el fomento a las startups y las estrategias de desarrollo productivo de los países. Si bien es importante preservar la naturaleza propia del fomento a las startups y su lógica “desde abajo hacia arriba”, es importante identificar mecanismos para que el apoyo a las startups pueda contribuir a dinamizar la innovación en áreas claves para los países como la minería inteligente en Chile o el sector automotriz en México. Es necesario identificar áreas en las cuales la coordinación entre las acciones de fomento a las startups y las estrategias de desarrollo productivo de los países sería beneficiosa y debería ser activada. En el caso de Chile la inclusión de condicionalidades territoriales en los programas de fomento a las startups responde, en parte, a esta búsqueda de conexión entre las startups y las vocaciones productivas del país.

5. Incluir condicionalidades de desempeño en los instrumentos y establecer mecanismos de salida. Los programas de incentivos funcionan mejor cuando tienen claras condicionalidades de desempeño. Por ejemplo, Start-Up Chile introdujo condicionalidades para que la empresa beneficiaria establezca su negocio en Chile, tras haber comprobado que en ausencia de esta condicionalidad pocas empresas se arraigaban en el país. En casi todos los países de la región, las incubadoras reciben apoyo sólo cuando demuestran su capacidad de incubar negocios con potencial de crecimiento y expansión. En algunos casos se introdujeron condicionalidades para garantizar que las empresas contribuyan a generar nuevos negocios e innovaciones en sectores claves para el país (México y Perú), o que contribuyan a la inclusión de género (Chile). Al mismo tiempo el fomento a la industria de capital de riesgo funciona de manera más eficaz cuando los tiempos y condiciones de salida del fomento público están claros y establecidos ex ante.

Para que las startups florezcan en América Latina -indica la OCDE- es preciso que los sistemas de innovación y producción incrementen su densidad, que los inversionistas estén dispuestos a apostar por las startups y que los países de la región fortalezcan sus bases científicas y tecnológicas y cierren la brecha en la economía digital.

“Las startups no operan en un vacío, y los emprendimientos de éxito aspiran a operar en el mercado global. Por eso, se necesitan esfuerzos para que todo el sistema productivo y científico-tecnológico esté a la altura de las potencialidades de los emprendedores latinoamericanos innovadores”, refiere.

Asegura que la coyuntura actual se caracteriza por un bajo crecimiento y por el agotamiento de las fuentes tradicionales de crecimiento, como los precios de las materias primas y la demanda externa sostenida en los últimos años principalmente por China. “Así pues, la diversificación productiva y la inserción en la nueva economía digital son objetivos claves y urgentes para los países de la región”, concluye.

(Por Rudy eric Palma)

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