LA INDUSTRIA DEL DORMITORIO NACIÓ EN HUANCAYO

12:38 1 Agosto, 2013

La empresa que sus padres formaron solo para poder subsistir hoy se empieza a consolidar en provincia como el grupo capaz de brindarle todos los elementos para el mejor descanso.

 Desde pequeño, Hugo Grande Blanco, vio en su hogar el ejemplo de   la perseverancia. Y no era para menos, sus padres, aunque humildes y muy jóvenes sabían que el trabajo era la única manera de salir adelante para poder labrarse un futuro mejor en su natal Huancayo. Y fue así como empezaron su negocio, la fabricación de colchones. Hace más de 30 años nunca pensaron que su sustento del día a día se convertiría en la actualidad en el Grupo Grande SAC, una de las empresas prósperas del interior del país que se distinguen por haberse especializado en la industria del dormitorio.

Quien actualmente lleva la posta del grupo es Hugo, el mayor de los hermanos, quien narra la historia de cómo su pequeña empresa familiar ya llegó a Lima y para el 2014 espera instalarse en otros países de la región.

“Mis padres, Carlos y Sara, se casaron a los dieciocho años y decidieron empezar el negocio de la fabricación de colchones de manera artesanal, era su único sustento. Ellos mismos los confeccionaban a mano, teniendo como insumo la paja”, recuerda Hugo, señalando que el oficio lo aprendió su padre de un tío, hasta que decidió independizarse.

“LA CLAVE ERA HACER UN BUEN PRODUCTO, QUE LE DURE AL CLIENTE Y QUE TENGA UN PRECIO COMPETITIVO.”

El producto terminado lo llevaban no solo a su ciudad, Orcotuna, ubicada a media hora de Huancayo, sino que lo trasladaban a las ferias en Jauja Chupaca y Concepción. Aunque fueron precarios los inicios, la aceptación de sus clientes era muy buena.

El trabajo se tornaba duro ya que solo los esposos fabricaban los productos, y pese a que la venta era buena, no alcanzaba para tener empleados. La familia crecía y Don Carlos y Doña Sara tuvieron nueve hijos quienes se convirtieron en el equipo perfecto para trabajar en la pequeña empresa familiar.

A mediados de los años 80, la producción de sus colchones ya no usaba la paja como insumo sino fue reemplazada por algodón.

Visión de futuro 

Fue en 1995, que la empresa dio un giro. “Yo ingresé en ese año a trabajar con fuerza en la empresa. Desde que terminé el colegio me involucré en el negocio, sabía que era importante y había futuro”, refiere Hugo, quien decidió fortalecer la empresa familiar. Dos años antes, sus padres habían comprado un local para instalar la que sería su primera tienda en Huancayo.

Allí comercializaban sus colchones de algodón y para atraer más clientes, compraban camas, y las vendían.

Lo que destaca Hugo Grande, es que si bien el avance de la empresa no ha sido tan rápido, ha sido muy positivo porque gran parte del capital que han usado para ello es propio, todo producto del trabajo de la familia.

La empresa seguía prosperando y luego de cinco años todos los hermanos decidieron unirse. Es en ese momento donde deciden constituir dos razones sociales: Comercial Hermanos Grande Bueno SRL y Textiles Grande´s SRL.

Y en su primer directorio conversaron sobre sus metas y cómo iban a enfrentar su expansión. En la reunión decidieron que empezarían con la fabricación de frazadas.

Una gran ventaja era que el mercado no estaba copado. Para esos años, en la zona de Huancayo, esos productos eran bien demandados. “La clave era hacer un buen producto, que le dure al cliente y que tenga un precio competitivo”, subraya Hugo.

Si bien tuvieron que superar algunas fricciones y discrepancias de ideas entre hermanos, seguían apostando por el negocio y en el 2005 deciden abrir una nueva tienda.

Expansión en el país

En la rama textil, a las frazadas le siguieron las sábanas, los cubrecamas y almohadas, las que actualmente se fabrican en Lima, desde donde son distribuidas a todo el país. Mientras que en el caso de los colchones la oferta que tenían en un inicio aumentó a productos de resorte y de espuma.

“Nuestra estrategia ha sido consolidarnos en Huancayo y de ahí expandirnos a todo el país. Sabemos que en Lima hay mucha competencia, pero la intención es ir haciéndolo poco a poco”, reafirma el empresario.

Para el año 2005, el número de empleados era de 50, hoy superan los 170. Además, la empresa ha crecido y actualmente tienen cuatro fábricas, una en Huancayo, y las otras en Arequipa, Chiclayo y la de Lima dedicada al área textil.

“El decidir salir hacia otras provincias se dio en el 2006. En ese año nos instalamos en Juliaca, donde encontré un local y lo compramos. La idea de llegar a Arequipa la cristalizamos en el 2008, y fue por el tamaño de su mercado”, recuerda.

Sin embargo, es en Huancayo donde tienen su mayor producción, fabricando un promedio de 5 mil colchones de espuma, y unos 3 mil de resortes.

Mirando al exterior

En el área comercial, el Grupo Grande SAC, así denominado ahora donde convergen sus dos empresas, tiene 12 tiendas, ubicadas en Huancayo y Arequipa, además de una en Juliaca y otras en Lima. Pero la mira es cerrar el año con seis locales más a nivel nacional, siendo algunas plazas Pucallpa, ingresando así a la selva, Cusco y Ayacucho, las demás están por definirse. Tampoco se descarta un local más en la capital, donde han tenido muy buena acogida por sus frazadas de lana de alpaca y sus sábanas de algodón.

Pero la empresa de Don Carlos y Doña Sara cruzaría fronteras el próximo año. Así, la idea de Hugo es llegar a países como Ecuador o Colombia, donde se establecerían con tiendas y centros de almacenamiento, para desde allí ingresar a otros países más.

En cuanto a sus ventas no se puede quejar, este año cerrarán con un crecimiento de 17% en relación al año pasado. Pero si todo sigue bien y se concretizan todas sus nuevas aperturas, el crecimiento podría llegar al 25%. Nada mal para una empresa que empezó desde abajo, solo con la idea de avanzar.

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