Industria peruana avanza hacia la sostenibilidad con el cierre de la primera fase del Proyecto ZIS
La iniciativa impulsada por PRODUCE, ONUDI y el GEF logró reducir más de 8,200 toneladas de CO₂ y movilizar US$ 8.2 millones en inversiones verdes en 21 empresas de Lima y Callao.

25 noviembre, 2025 / 10:05 am
El ministro del Ambiente, Miguel Ángel Espichán; el ministro de la Producción, César Quispe; y el representante de ONUDI, Cristian Susan.
El Proyecto Zonas Industriales Sostenibles (ZIS Perú) presentó los resultados de su primera fase, marcando un hito en la transformación industrial del país. Esta iniciativa, financiada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, implementada por ONUDI y ejecutada por el Ministerio de la Producción, con el acompañamiento del Ministerio del Ambiente como punto focal del GEF, tiene como objetivo convertir las zonas industriales de Lima y Callao en espacios sostenibles, productivos y competitivos. Con esta intervención, el Perú se consolidó como el primer país de América Latina en poner en marcha un modelo oficial de Zonas Industriales Sostenibles.
A lo largo de cinco años de ejecución, el proyecto avanzó en la creación de marcos regulatorios, consolidó capacidades institucionales y fortaleció la acción conjunta entre el sector público, privado y la cooperación internacional. Durante esta primera fase, 21 empresas fueron beneficiadas directamente mediante la implementación de mejoras ambientales y productivas a través de fondos no reembolsables, logrando un impacto significativo en eficiencia, reducción de emisiones y competitividad.
Una ruta que demuestra que sostenibilidad y productividad pueden avanzar juntas
En la ceremonia de presentación de resultados, el ministro de la Producción, César Quispe, destacó que el país ha pasado de un escenario en el que la sostenibilidad era percibida como un sobrecosto, a una etapa donde se demuestra que esta puede traducirse en mayor productividad y competitividad. Subrayó que la industria peruana enfrenta exigencias crecientes de mercados que demandan procesos limpios, producción circular y convivencia armoniosa entre actividades industriales y población urbana.
El ministro señaló que el proyecto permitió consolidar una definición oficial de Zonas Industriales Sostenibles dentro de la normativa ambiental peruana, además de una hoja de ruta y lineamientos asociados a la economía circular. También destacó el compromiso de las 21 empresas participantes y la activa participación de la Sociedad Nacional de Industrias, actores que han permitido avanzar hacia un modelo industrial más moderno y viable.
Reducción de emisiones, inversiones y retornos medibles
En el evento denominado La Ruta ZIS Perú: Transformación que trasciende, se presentaron los principales hitos alcanzados por las empresas beneficiarias. Estas recibieron un cofinanciamiento no reembolsable de 1,371,785 dólares, lo que permitió ejecutar 28 medidas de eficiencia ambiental y productiva. Estas intervenciones movilizaron inversiones totales superiores a 8.2 millones de dólares.
Los resultados superaron las metas establecidas: se logró una reducción anual de 8,282.56 toneladas de CO₂, frente a un objetivo inicial de 5,500 toneladas, y una disminución de 6.9 microgramos de contaminantes orgánicos persistentes no intencionales. Además, las empresas alcanzaron ahorros económicos equivalentes a 1,494,237 dólares. Entre las compañías participantes figuran Renasa, Textiles Camones, Corporación Rey, Carvimsa, Funvesa, Iberoplast, Hidrostal, Alquimodul y Machu Picchu Foods, ubicadas en zonas industriales de distritos como Puente Piedra, San Juan de Lurigancho, Independencia, Ate, Lurín, Pucusana y el Callao.
El representante de ONUDI, Cristian Susan, resaltó que este proyecto demuestra que la industrialización, la sostenibilidad ambiental y la competitividad no son elementos contradictorios, sino dimensiones que deben avanzar juntas. Añadió que el Callao fue seleccionado debido a su alta concentración de industrias de fundición, y que el proyecto permitió introducir tecnologías limpias, reducir emisiones y fortalecer la gobernanza industrial en territorios donde conviven poblaciones, actividades productivas y áreas agrícolas.
Fortalecimiento institucional y capacidades técnicas
El proyecto también dejó capacidades instaladas y una red nacional de especialistas en sostenibilidad industrial. Se capacitaron más de 620 personas en eficiencia energética, producción más limpia, gestión de químicos y planificación de zonas industriales sostenibles. Además, se formó una red de consultores con más de 200 especialistas, con una participación femenina del 40 por ciento. Se realizaron 40 eventos de sensibilización y 19 actividades de formación que reunieron a más de 2,000 participantes.
La coordinadora nacional del proyecto, Carmen Julia García, explicó que La Ruta ZIS Perú representa más de cinco años de trabajo que dejan bases institucionales sólidas para una siguiente etapa que permita extender el modelo hacia otras regiones del país. Agregó que la sostenibilidad industrial es un proceso continuo que exige compromiso tanto del sector público como del privado.
Un proyecto que contribuye a los compromisos climáticos del país
El ministro del Ambiente, Miguel Ángel Espichán, destacó que el Proyecto ZIS Perú contribuye directamente al cumplimiento de las metas climáticas y ambientales del país, en un contexto en el que el Perú presentó recientemente su NDC 3.0 ante la comunidad internacional. Señaló que este proyecto es un ejemplo de resiliencia y adaptación, pues logró avanzar pese a la pandemia y otras limitaciones operativas, demostrando que la articulación entre sectores públicos, privados y organismos internacionales puede generar resultados concretos en descarbonización y producción limpia.
Según los reportes finales, los 22 proyectos que cuentan con cálculos completos de reducción de emisiones lograron 723.26 toneladas adicionales de CO₂ reducidas respecto a las metas iniciales, lo que confirma un desempeño superior al esperado. ZIS Perú se inició en diciembre de 2020 y deja un ecosistema fortalecido que facilita la expansión del modelo hacia nuevas zonas industriales. Los actores involucrados coincidieron en que esta primera fase sienta las bases para avanzar hacia una segunda etapa que permita consolidar un sistema industrial más sostenible, competitivo y alineado con los compromisos internacionales del país.
Vea Tambien:
















