“Hay que pensar más con una mentalidad hacia el Internet de las cosas”

08:53 3 Junio, 2015

Alicia Chong, es ingeniera electrónica de Costa Rica, que lleva trabajando 6 años en la industria de semiconductores, en el diseño, verificación y validación de circuitos integrados de aplicación científica, en Hewlett-Packard, y una apasionada por todo lo que tenga que ver con hardware y tecnología. Estuvo de visita por Perú especialmente para el I Congreso Internacional de Tecnologías Exponenciales, organizado por GIC Perú y habló sobre la mentalidad del internet de las cosas.

Alicia contó que su gusto por el hardware empezó desde muy pequeña, cuando quemó su Nintendo 64 estando en Perú, al conectarlo a una corriente de 220 voltios cuando su equipo estaba diseñado para 110 voltios que era el voltaje en su país.

“Soy de Costa Rica pero mis padres son peruanos, así que constantemente viajamos para este país. En uno de esos viajes, cuando yo todavía era pequeña, conecté mi Nintendo sin darme cuenta que el voltaje acá es de 220 voltios y en mi país es de 110. Mi equipo explotó, pero me dio tanta curiosidad que lo abrí y al hacerlo me quedé fascinada con el circuito impreso que había adentro. Obviamente salí castigadísima y regañadísima, pero allí nació mi gusto por el hardware”.

Comentó que estamos viviendo unos tiempos de oportunidades, de revolución tecnológica donde el acceso e interconexión está al alcance de todos y la creatividad fluye en mucha gente. “Por ejemplo, el otro día fui a una granja y me dijeron ‘tengo una vaca lechera y no es una vaca cualquiera’ y claro, ella tenía sensores y transmisión de datos para optimizar el proceso de producir la leche. Entonces ahora se usa la tecnología para casi todo y conforme pasa el tiempo se usará mucho más”.

Alicia agregó que es necesario hacer una reflexión sobre la tecnología. “Cuando pensamos en tecnología hecha en Europa, decimos que es de punta, lo último. Cuando pensamos en tecnología hecha en EE.UU. pensamos automáticamente en Google, Tesla, Apple, todas esas empresas que están en la punta de la innovación. Si pensamos en tecnología hecha en Japón y Corea probablemente pensemos en Sony o Samsung, que están liderando el mercado móvil, y si pensamos en China probablemente pensemos en tecnología producida en masa que no necesariamente tiene la mejor calidad. La pregunta es ¿qué pensamos cuando decimos tecnología hecha en Latinoamérica? Yo creo que esta es nuestra oportunidad para pensar que nos estamos convirtiendo de usuarios a creadores, entonces en esta revolución tecnológica tenemos la oportunidad de crear nuestra propia marca. En nuestra región ya existe mucho desarrollo de tecnología pero talvez no lo conocemos, no se difunde lo suficiente.”

Ejemplos de Tecnología en Costa Rica

Entre los ejemplos que dio Alicia, explicó que en su país ya tienen un microchip para amplificar la velocidad del internet. “Es un circuito integrado de aplicación específica y se usa en un montón de centros de datos para que el internet sea más rápido, y fue hecho en Costa Rica”.

Otro ejemplo que mencionó fue el de un dispositivo de internet que controla el agua para que no se desperdicie en el momento en el que los rociadores están en el jardín.

Dijo que la tecnología que viene de fuera está pensada muchas veces para otras realidades, temperaturas, necesidades, culturas, pero hay mucho todavía para diseñar y crear en nuestro continente. “Ya no solo es una revolución sino también es una evolución hacia lo que necesitamos para nuestro contexto. Hay que pensar más con una mentalidad hacia el internet de las cosas local”.

Cómo alcanzar la mentalidad hacia el internet de las cosas local

Para lograr esta mentalidad, Alicia señaló que se deben hacer 3 preguntas:

1.- ¿Qué?: “Tenemos que pensar qué problemas estamos viviendo, viendo y sintiendo, qué puede ayudar a nuestro entorno y qué queremos mejorar. Dependiendo del contexto, la solución puede ser simple o compleja. Pero antes hay que validar el problema, ver si realmente lo es. No necesariamente lo que nosotros veamos como un problema lo es para los demás”.

2.- ¿Por qué?: “Una vez que descubriste un problema y lo validaste, ahora pregúntate ¿por qué quieres trabajar en esa idea? La motivación real que tengas hacia tu proyecto hará surgir la innovación ya que le pondrás todas las ganas para hacerlo realidad, más si estás dispuesto a compartir tu idea para mejorarla.

3.- ¿Cómo?: “Cuando ya sabes que tienes un problema y por qué quieres solucionarlo, el cómo es el siguiente paso. Si tu proyecto es una buena propuesta, está claro el valor agregado que quieres dar quieres y has visto que no hay nada parecido en el mercado, lo podrás lograr.
Hay que lograr una mentalidad para distinguir lo útil de lo inútil, lo usable de lo desechable, lo que el mundo necesita, podemos alcanzar una mentalidad hacia el internet de las cosas con visiones más deductivas, más creativas, para hacer productos que sean valiosos en cualquier contexto”.

Problemas comunes

– “Uno de los más grandes es creer que alguien te va a robar la idea y por ello no quererla compartir: El problema de no compartir las ideas es que no van a evolucionar. Las personas por lo general no están trabajando en esa idea porque no tienen tiempo y están haciendo otras cosas si te la llegaran a copiar, ya probablemente como vas trabajando bastante tiempo, llevas una gran parte del camino avanzado y no te podrían alcanzar. También hay que pensar que si alguien te quiere copiar es porque la idea es buena y no tiene nada de malo que te la copien.

Por ejemplo cuando salió la primera computadora con procesador de bajo costo empezaron a salir luego las notebooks. El mercado es grande, todos son diferentes contextos y si uno puede diferenciarse de los demás no importa compartir las ideas porque todos vamos a tener nichos diferentes”.

“Otro error común es tener equipos sin diversidad: Un ejemplo es cuando vemos a más hombres o solo hombres en los equipos y eso es un error porque se pierde 50% de la perspectiva cuando no se involucra a más mujeres, tanto en la parte de desarrollo de la idea como en el uso que se pueda dar al producto. Entonces entre más diversidad más van a poder avanzar rápidamente”.

“Uno nunca se siente 100% listo: Pero hay que lanzarse y ver el proyecto hacerse realidad. En el camino se seguirá aprendiendo”.

“Tampoco hay que desmotivarse por algo similar en el mercado: Eso también es muy común, por eso hay que mirar, investigar, definir el valor agregado que estoy dando aunque ya hayan cosas similares, cómo me diferencio, sino nunca saldrás al mercado”.

“Hay que identificar el nicho de cada uno: No preocuparse y hacerlo lo mejor que se pueda porque si uno hace lo mejor todo sale bien”.

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