Yvonne Sanguineti: Una mujer llena de arte

14:03 9 Noviembre, 2014

En el corazón de Barranco hay una pequeña, pero acogedora galería de arte, que le da vida a una vieja casona.

“Necesitaba ponerle un nombre a mi galería y justo estaba con todo el papeleo para poderla abrir al público, así que hice lo más fácil, usé mi nombre y apellido”, recuerda Yvonne Sanguineti, cuya galería lleva su nombre.

Tras casarse tomó clases de literatura, música y estudió la carrera de restauración del mundo precolombino; sin embargo, lo que marcó su futuro fueron unos cursos de historia del arte, que la convirtieron en toda una maestra en esta materia.

Se especializó en las artes plásticas y posteriormente comenzó a dictar clases en su casa hasta que optó por tener su propia galería, pues quería tener un mayor contacto con el público.

“Quería verme como una persona autónoma, fue un proceso de evolución”, señala. Dice que la primera exhibición fue una colectiva de diversos artistas con quienes había tenido contacto años previos.

Para Yvonne Sanguineti los artistas son personas amables y fáciles de tratar. “No tienen poses, nunca he tenido problemas con ellos”, sostiene y agrega que su relación es básicamente con los talentos peruanos, ya que desea resaltar las obras de estos especialistas.

Sus clientes saben apreciar y valorar las técnicas de reconocidos pintores, como por ejemplo José Luis Carranza. “Una vez recibí un correo electrónico de una persona que vive en México, quien me dijo que había visto, en una exposición en Colombia, una de las obras de este artista y como yo la estaba vendiendo me la compró y de paso adquirió otras más”, menciona a Gan@Más.

Buen asesoramiento

Sanguineti no sólo tiene una buena empatía con los artistas sino también con sus clientes, a quienes aconseja con mucha paciencia para que puedan realizar la mejor compra. “Tienen que tener muy en claro que van a invertir en una obra de arte, no gastar en ésta”, exclama.

Ellos llegan a la galería con el deseo de adquirir obras para decorar sus viviendas, así que el trabajo de la especialista se centra primero en mostrarles lo que está en exhibición y si nada les convence les enseña más alternativas en un depósito que tiene en un ambiente subterráneo o les hace ver los trabajos de alrededor de 50 artistas que tiene en su archivo computarizado.

Aunque, Yvonne no sólo se especializa en asesorar a personas, pues también ha ayudado a empresas privadas que poseen una colección de arte; pero, que no tienen una idea clara de cómo hacer la decoración para que las obras resalten.

“Casi desde el inicio de la galería realizo este servicio con las compañías que lo solicitan, así como tasaciones de obras con la ayuda de expertos”, remarca.

Como en casa

Yvonne Sanguineti no se imagina su galería fuera de Barranco, ella dice que este distrito es ideal para tener un negocio de este tipo, pues mantiene el estilo cultural limeño de antaño con sus edificaciones antiguas que dan la impresión de que fueraun pueblito que se ha mantenido intacto a pesar del paso de los años.

Se siente muy a gusto de vivir cerca de su galería, que es como su segundo hogar, y explica que con anticipación cierra los acuerdos con los artistas para las exposiciones de sus obras que serán exhibidas a lo largo del año.

“Cada presentación dura aproximadamente un mes, ya que se necesitan unos cuantos días para hacer el cambio y mostrar una nueva exposición. En la decoración interviene el artista y yo, y un operario nos ayuda con sumo cuidado a colocar todas las obras y de paso se encargade la iluminación”, detalla.

Ella tiene en mente mostrar los nuevos trabajos de reconocidos artistas; sin embargo, no se olvida de los flamantes valores, por lo que siempre está pendiente de los concursos que hacen diversas empresas privadas en los que se premian las mejores obras de estos talentos.

Obsequio ideal

En la galería se pueden encontrar obras desde US$ 150 hasta más de US$ 10,000, dependiendo del tamaño y del artista que la haya creado.

Desde hace un año Yvonne ofrece a sus clientes la oportunidad de comprar una pequeña obra de arte, que se puede convertir en el mejor obsequio para un cumpleaños, matrimonio, aniversario, etc. “Es un sistema por medio de la página web, al cual he llamado ‘Regala Arte’”, subraya.

Puro cariño

Trabajar con obras de arte resulta ser gratificante; pero, la dueña de esta galería sabe que el trajín diario también llega a estresar, por lo que revela que su mejor remedio es la meditación y el compartir tiempo con sus nietos.

“Tengo una nieta de seis añitos que ha crecido con el arte, le gusta ver las exposiciones y la otra vez me dijo que de grande quiere trabajar en mi galería”, comenta muy sonriente.

Para el futuro Yvonne sólo piensa en seguir trabajando duro para que su galería se siga manteniendo como una de las principales de Barranco. “En el Perú el arte no es un negocio fácil; pero, sí es lindo”, concluye.

PUBLICADO EN LA REVISTA Gan@Más #13 (ENERO 2014)

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