Telefónica busca nuevas fuentes de ingresos, a través de la innovación

13:16 13 Agosto, 2015

Sergio Almallo ingresó al Grupo telefónica en 1993 y el año 2013 fue nombrado director de Negocios de Telefónica Móviles. Hoy ocupa el cargo de Vicepresidente de Innovación y Marketing de la compañía y contó cómo se desarrolla la política de innovación en esta firma del sector telecomunicaciones.

“Yo entré a Telefónica y al tercer día vino un consultor a decirme que el negocio se estaba acabando, de otras fuentes me decían que la larga distancia y la telefonía fija iban a desaparecer. Hace un par de años me tomé un año sabático para irme a escuela de negocios de Estados Unidos a rodearme de gente que me ayude a pensar sobre este problema”, comentó.

El ejecutivo explicó que el objetivo que los llevó a crear la Vicepresidencia de Innovación y Marketing en Telefónica fue asegurarse que las iniciativas y proyectos de largo plazo no se pierdan por las decisiones de corto plazo. “Decidimos poner innovación antes que marketing, para no olvidarnos que primero debemos innovar. El objetivo de esta unidad es que las ideas que podrían no ser rentables hoy se mantengan sobre la mesa, con el fin de incubar proyectos que en el mediano y largo plazo pueden ser nuevas fuentes de ingresos”, sostuvo.

Almallo indicó que están en la obligación de mantener todas estas ideas que hoy parecen distintas, porque tienen fe de que van a lograr ser rentables en el futuro. “Nuestro trabajo es generar una cultura donde no solo pensemos en el resultado o en el presupuesto del mes, sino ponernos a pensar lo que va a suceder en un año o diez años. La idea es cómo recomponer nuestra fuente de ingresos en el futuro. Esto no es fácil porque tenemos la presión y la tensión del presupuesto de corto plazo, pero vale la pena, sino la organización se queda”, argumentó.

En su exposición en la presentación de la red de instituciones Shift, el directivo sostuvo que están fomentando en su organización que se pierda miedo al fracaso y que las personas que se equivocan en algún momento no van a ser ridiculizadas o humilladas por eso. “Lo primero que hay que tener claro es que no hay idea tonta, así podemos escuchar todas las ideas y darles espacio, porque innovar no solo se trata de negocios, sino de hacer distinto cualquier cosa en todos los procesos de la empresa”, precisó.

En ese sentido, Almallo consideró que lo peor que puede haber, además del confort que genera cierto éxito, es fomentar una cultura donde no haya la necesidad de seguir pensando y aprendiendo, tratando de eliminar el miedo al fracaso. “Fracasar forma parte del proceso de aprendizaje, por eso hay que fomentar la diversidad de ideas, si todos pensamos igual no vamos a ningún lado, las ideas tienen que fluir de cualquier lado”, indicó.

En otro momento, afirmó que la diversidad cultural de nuestro país es una oportunidad para aprovechar y generar movimientos y negocios, como el caso de la gastronomía peruana que se está expandiendo en el mundo. “Tenemos que capitalizar más casos como el de la gastronomía, porque la diversidad cultural del país nos está dando muchas oportunidades. Aunque estemos creciendo menos y eso le ponga los pelos de punta a las autoridades del gobierno, siempre habrá más oportunidades que aprovechar”, destacó.

Puso como ejemplo el caso de la empresa de servicio de taxis Uber, que aunque haya perdido cientos de millones de dólares no deja de innovar, porque tienen claro el norte hacia donde van. “Hay que seguir construyendo este ecosistema”, concluyó.

(Por Rudy Eric Palma)

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