Radiografía del Presupuesto 2026: Distribución, financiamiento y riesgos del nuevo gasto público
El monto aprobado llega a S/ 257,561 millones y concentra mayores incrementos en Recursos Ordinarios, Salud, Educación y proyectos regionales, aunque con estrictas restricciones fiscales y riesgos en la ejecución.

30 noviembre, 2025 / 11:39 am
El Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2026, aprobado por el Congreso el último viernes, asciende a S/ 257 561,6 millones, lo que representa un incremento respecto al monto aprobado para el 2025, que fue de S/ 251 801 millones. Aunque la aprobación parlamentaria ya era conocida, el análisis del documento permite observar un diseño centrado en reforzar los servicios sociales, dar continuidad a la inversión pública descentralizada y mantener estrictos límites en el gasto corriente y la contratación estatal. La ministra de Economía y Finanzas, Denisse Miralles, definió el presupuesto como consensuado, estable y orientado a garantizar la provisión de servicios esenciales.
Un mayor impulso al presupuesto total y un crecimiento más marcado en regiones
El incremento general del presupuesto se distribuye de manera desigual entre los tres niveles de gobierno. El Gobierno Nacional seguirá concentrando la mayor parte de los recursos públicos con S/ 162 305 millones, equivalentes a poco más del 63 por ciento del total, pero su variación respecto al año previo es mínima. La expansión más significativa se observa en los gobiernos regionales, que pasan de S/ 54 458 millones en 2025 a S/ 59 460 millones en 2026. Es un aumento de más de S/ 5 000 millones que refleja el énfasis en la inversión y la continuidad de proyectos subnacionales. Los gobiernos locales también registran un ligero crecimiento, alcanzando S/ 35 795 millones en 2026.
La estructura económica del gasto muestra que el Gobierno Nacional sigue dominando las erogaciones corrientes —salarios, bienes, servicios y obligaciones financieras—, mientras que los gobiernos regionales y locales concentran casi S/ 30 000 millones del gasto de capital. Esto consolida su rol en la ejecución de proyectos de infraestructura y servicios básicos. A ello se suma la creación de un Fondo para la continuidad de inversiones de gobiernos locales, financiado con S/ 1 647 millones en Recursos Ordinarios, destinado a evitar la paralización de obras comprometidas y no devengadas al cierre del 2025.
La composición del financiamiento: más Recursos Ordinarios y mayor capacidad de recaudación
La estructura de financiamiento del Presupuesto 2026 confirma que el Estado tendrá una mayor dependencia de los ingresos corrientes. Los Recursos Ordinarios ascienden a S/ 171 239 millones, un incremento superior a los S/ 4 300 millones respecto al 2025. Con ello, esta fuente no solo se mantiene como la principal —cubre más de dos tercios del presupuesto total—, sino que crece más que cualquier otra.
También se registran aumentos en los Recursos Directamente Recaudados, que suben a S/ 9 042 millones, y en las Operaciones Oficiales de Crédito, que alcanzan S/ 31 902 millones. Los Recursos Determinados, en cambio, retroceden ligeramente frente al año anterior, aunque siguen siendo esenciales para la distribución hacia gobiernos subnacionales. En conjunto, la estructura revela un presupuesto sustentado en una proyección más optimista de ingresos fiscales y en un uso moderado de endeudamiento.
Salud y educación: los sectores con mayor demanda de recursos humanos
El análisis del detalle sectorial confirma que Salud y Educación siguen recibiendo asignaciones significativas, principalmente vinculadas a la sostenibilidad de su personal. En Salud, se destinan S/ 966 millones para continuar con nombramientos, ascensos y medidas remunerativas pendientes, además de S/ 23 millones para financiar el nombramiento del 30 por ciento del personal asistencial. Asimismo, se incorporan S/ 109 millones para el pago de metas cumplidas durante 2025 y se autoriza financiar la operación y mantenimiento de los nuevos establecimientos sanitarios que entren en funcionamiento desde la segunda mitad del 2025.
En Educación, las transferencias a gobiernos regionales superan los S/ 587 millones para cubrir asignaciones temporales y derechos remunerativos de docentes bajo la Ley de Reforma Magisterial. A esto se suman S/ 100,7 millones para intervenciones priorizadas, mantenimiento de infraestructura y servicios educativos. También se contemplan recursos para mejorar la accesibilidad física en locales destinados a estudiantes con discapacidad.
Agua, saneamiento e infraestructura local: la atención a poblaciones vulnerables
En el sector Vivienda, Construcción y Saneamiento, el presupuesto incluye S/ 115 millones para la distribución gratuita de agua potable mediante camiones cisterna a poblaciones urbanas en pobreza y pobreza extrema. También se destinan S/ 4,2 millones para operar plantas temporales de tratamiento de agua en zonas rurales pobres e implementar módulos de captación de agua de lluvia en zonas de selva. Estas asignaciones refuerzan la atención básica en regiones donde las brechas de servicios son más amplias.
Restricciones fiscales: control estricto del gasto, límites al CAS y nuevas restricciones en partidas sensibles
Uno de los rasgos más claros del Presupuesto 2026 es la permanencia —y en algunos casos, el endurecimiento— de las restricciones al gasto. Se prohíbe modificar recursos asignados a suministros médicos, servicios de alimentación del INPE, actividades de emergencia y defensa judicial del Estado, salvo para habilitaciones internas. También se mantiene la prohibición de mover recursos desde partidas destinadas a consultorías, publicidad, difusión e imagen institucional.
En materia de personal, se imponen límites estrictos al uso del régimen CAS: solo podrán mantenerse los puestos considerados sostenibles y los no identificados como tales serán retirados del AIRHSP al cierre del 2025. Además, la incorporación del BET Fijo al MUC en el régimen 276 será de hasta S/ 100, un monto menor al autorizado en el 2025, lo que implica una moderación en los incrementos salariales de este segmento.
En cuanto a seguridad ciudadana, se autoriza a gobiernos regionales y locales usar hasta el 20 por ciento de los recursos provenientes del canon, sobrecanon y regalía minera para acciones en lucha contra la criminalidad, siempre bajo los lineamientos que el Ministerio del Interior deberá aprobar antes del 19 de enero del 2026.
Riesgos operativos: ejecución de inversiones y limitaciones para reaccionar ante emergencias
El principal riesgo del presupuesto está en la ejecución de inversión pública. Aunque se ha creado un fondo para asegurar la continuidad de obras, las prohibiciones en modificaciones presupuestarias podrían limitar la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia o necesidades imprevistas. El diseño fiscal del 2026 mantiene un enfoque claramente conservador, que prioriza la disciplina y la previsibilidad, pero deja menos espacio para maniobras rápidas en contextos de urgencia.
La radiografía del Presupuesto 2026 permite ver un diseño que combina expansión del gasto social y de inversión con una fuerte disciplina fiscal. Hay más recursos para regiones, continuidad para proyectos de infraestructura y mayores asignaciones para Salud y Educación, pero también controles severos sobre el gasto corriente y la contratación. El equilibrio buscado es claro: invertir más sin poner en riesgo la estabilidad macroeconómica.
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