Produce declara en emergencia al sector Textil y Confecciones por 120 días
La medida responde a la caída de 9,9% de la producción entre enero y julio de 2026 y contempla un plan con financiamiento, productividad, compras públicas y apertura de nuevos mercados.

1 octubre, 2026 / 7:21 am
El Gobierno declaró en emergencia al Sector Textil y Confecciones por un plazo de 120 días calendario, mediante el Decreto Supremo N.º 014-2026-PRODUCE, publicado el 1 de octubre de 2026. La medida busca generar condiciones para la reactivación de una actividad que, según el propio decreto, viene enfrentando una pérdida estructural de dinamismo productivo y competitividad.
La declaratoria establece que el Ministerio de la Producción (PRODUCE) deberá aprobar un Plan para la Reactivación del Sector Textil y Confecciones, mediante Resolución Ministerial, en un plazo no mayor de 15 días hábiles contados desde el día siguiente de la publicación del decreto en el diario oficial El Peruano.
El diagnóstico que sustenta la emergencia muestra un deterioro que se ha acumulado durante varios años y que se ha profundizado durante 2026. El decreto señala que entre 2018 y 2025 el valor agregado generado por la industria textil y confecciones pasó de S/ 5.765 millones a S/ 5.482 millones, lo que representa una reducción cercana al 5%.
Durante el mismo periodo, la participación del sector en el Producto Bruto Interno (PBI) nacional disminuyó de 1,1% a 0,9%, mientras que su participación dentro del producto manufacturero pasó de 8,1% a 7,4%. A ello se sumó una caída de 4,6% en la productividad laboral y una reducción de 53% en la producción nacional de algodón.
La producción vuelve a caer en 2026
La situación se agravó durante los primeros siete meses de este año. Entre enero y julio de 2026, la producción de la industria textil y confecciones se contrajo 9,9% respecto del mismo periodo de 2025.
Por segmentos, la industria textil registró una reducción de 5,4%, mientras que la industria de confecciones tuvo una caída de 12,7%. El decreto también señala que la utilización de la capacidad instalada del sector descendió a 58,4%, nivel que se ubicó 3,7 puntos porcentuales por debajo del promedio de la industria manufacturera.
Para PRODUCE, estos indicadores evidencian un deterioro reciente de las condiciones productivas del sector y una mayor vulnerabilidad para sostener la actividad, el empleo y la competitividad.
El riesgo asociado al fenómeno El Niño
El decreto también incorpora como factor de riesgo la evolución del fenómeno El Niño. Según el Comunicado Oficial ENFEN N.º 17-2026, citado en la norma, se mantenía la alerta de El Niño Costero, con una posible prolongación hasta el otoño de 2027.
El documento señala que el calentamiento del mar podría generar precipitaciones superiores a lo normal en diferentes zonas de la costa peruana y temperaturas del aire muy superiores a sus valores habituales en toda la costa, con una alta probabilidad de nuevos récords térmicos.
En este contexto, PRODUCE considera que una eventual intensificación del fenómeno durante el segundo semestre de 2026 podría agravar las dificultades que enfrenta la cadena textil y de confecciones. Entre los riesgos identificados se encuentran interrupciones en las cadenas de abastecimiento y distribución, restricciones logísticas, afectaciones a infraestructura y dificultades para mantener la continuidad de las operaciones, además de posibles cambios en los patrones de demanda.
El antecedente de 2023 también es incorporado en la justificación de la medida. El decreto señala que, durante ese año, en un contexto marcado por los efectos del fenómeno El Niño, el PBI de la industria textil y confecciones se contrajo 20,2%.
Asimismo, bajo un escenario de intensificación del fenómeno durante el segundo semestre de 2026, la norma estima que al cierre del año la producción de la industria textil y confecciones podría contraerse en más de 3,4%, las exportaciones en más de 3,9% y el empleo en 2,8%.
Cuatro líneas para la reactivación
Frente a este escenario, el Decreto Supremo establece que la declaratoria de emergencia tiene como finalidad generar las condiciones necesarias para la reactivación del sector, promoviendo su productividad y competitividad.
El instrumento central será el Plan para la Reactivación del Sector Textil y Confecciones, que deberá ser aprobado por PRODUCE dentro de los 15 días hábiles establecidos por la norma.
El decreto define cuatro líneas de acción para este plan. La primera es el impulso al financiamiento, orientado a atender una de las necesidades centrales para la recuperación de las unidades productivas del sector.
La segunda comprende el fortalecimiento de capacidades, competitividad y productividad, con el objetivo de atender las brechas que afectan el desempeño de las empresas y de la cadena productiva.
La tercera línea busca facilitar el acceso de las micro y pequeñas empresas a las compras públicas mediante el Programa Nacional “Compras a MYPErú”.
Finalmente, la cuarta línea está orientada a la promoción de la comercialización y la apertura de nuevos mercados.
El plan podrá ampliarse o modificarse
El decreto establece además que PRODUCE, a través de la Dirección General de Desarrollo Empresarial del Despacho Viceministerial de MYPE e Industria, será responsable del seguimiento y evaluación de las medidas contenidas en el Plan para la Reactivación. Esta instancia deberá formular las recomendaciones correspondientes ante el Despacho Viceministerial de MYPE e Industria.
La norma también faculta al Ministerio de la Producción para modificar o ampliar las líneas de acción del plan mediante Resolución Ministerial, tomando en cuenta la evolución de las condiciones que afectan al sector y las necesidades identificadas durante su implementación.
Una emergencia con énfasis en productividad y mercados
La declaratoria de emergencia plantea, de esta manera, una respuesta concentrada en cuatro frentes: financiamiento, capacidades y productividad, acceso de las MYPE a compras públicas y desarrollo de mercados.
El diagnóstico presentado por PRODUCE muestra que la medida no responde únicamente a la caída registrada durante 2026. El decreto sustenta la decisión en una combinación de factores: una pérdida acumulada de valor agregado y participación dentro de la economía, menor productividad laboral, reducción de la producción de algodón, caída reciente de la producción sectorial y una utilización de capacidad instalada inferior al promedio manufacturero.
A ello se agrega el riesgo climático asociado al fenómeno El Niño, que podría generar nuevas dificultades logísticas y productivas para una actividad cuya cadena de valor depende de la continuidad de las operaciones y del movimiento de insumos y productos.
La emergencia tendrá una duración de 120 días calendario, periodo durante el cual deberá ponerse en marcha el Plan para la Reactivación del Sector Textil y Confecciones y realizarse el seguimiento de sus medidas.
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