Ley contra el acoso sexual es un avance, pero aún falta lograr igualdad plena de la Mujer

00:10 8 Marzo, 2015

A propósito de la celebración del Día Internacional de la Mujer en el que cada 8 de marzo se conmemora su lucha (podría decirse mejor su “eterna lucha”) por participar, en igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona; todavía queda mucho trabajo por hacer en aras de que esta igualdad sea plena y absoluta.

Recientemente, la ley contra el acoso sexual callejero, aprobada el miércoles último por el Congreso, es un paso más a favor de esta igualdad, claro que todavía está por discutirse cuáles serán las sanciones para los acosadores, pero al menos es un avance ya que especifica como acoso callejero todos los actos de naturaleza sexual verbal o gestual, así como las insinuaciones sexuales y los gestos obscenos que resulten humillantes, además de los tocamientos indebidos, roces corporales y exhibicionismos.

Juan Carlos Eguren, presidente dela Comisión de Justicia del Congreso, dijo que las sanciones penales, que sí las habrán, estarán establecidas en el Nuevo Código Penal, que ya está listo para ser debatido y aprobado.

Cultura machista

Pareciera que en nuestro país, así como en la mayoría de los países latinoamericanos, se inculcó en las mujeres, desde muy pequeñas, que debían quedarse calladas ante situaciones de acoso sexual, que tenían que acostumbrarse a eso, a pasarlo por alto, ya que es parte de nuestra cultura y parte de ser mujer, más si se es joven y bonita, en sociedades machistas como la nuestra.

A pesar de que las cosas estén cambiando, hasta ahora, resulta muy difícil que una jovencita o adolescente pueda “poner en su sitio” a un acosador cuando se siente intimidada o agredida sexualmente, por ejemplo en los buses, en los que claramente algunos hombres realizan tocamientos indebidos o frotaciones contra las mujeres, escogiendo, por lo general, jovencitas que se quedarán calladas y que discretamente buscarán cambiarse de lugar o bajarse del bus antes de denunciar estos abusos, tanto por vergüenza como por temor a que el agresor pueda hacer algo más.

Las estadísticas refieren que 7 de cada 10 mujeres, en el mundo, ha sido víctima de algún tipo de acoso sexual callejero durante su vida. En Lima, esta cifra sube a 9 de cada 10.

Mitos a erradicar

Paremos el Acoso Sexual Callejero es un proyecto que se inició en la Pontificia Universidad Católica y ahora ya es un movimiento internacional. A fines de 2013 se crearon los Observatorios contra el Acoso Callejero en Chile y Colombia, y este movimiento sigue creciendo y motivando a jóvenes de varias partes de América Latina a crear y compartir estrategias para la recuperación de las calles.

Actualmente está conformado por profesionales y estudiantes de distintos centros de estudio quienes han realizado un estudio e identificado algunos mitos que pueden darse como verdades cuando se habla de acoso sexual callejero:

1- Eso les pasa a las mujeres “bonitas”: No necesariamente, se trata simplemente de género pues muchas mujeres refieren que son acosadas, aun a la distancia, sin que el acosador pueda ver si la mujer es bonita o no.

2- Si las mujeres no dicen nada es porque les gusta: Esta es una gran mentira. A ninguna mujer le gusta ser acosada por desconocidos, sin embargo se callan y no responden al agresor ya que piensan, equivocadamente, que dando poca importancia a esta conducta terminará por desaparecer. Otras no responden por miedo que el acosador pueda agredirlas física o sexualmente y otras porque al haber respondido fueron objeto de burla e indiferencia de parte del agresor lo cual solo provocó frustración e impotencia frente a un hecho que quedó impune.

3- A las mujeres no les molesta el acoso cuando el chico que lo hace es “guapo”: De acuerdo al estudio, el nivel de tolerancia al acoso callejero varía dependiendo del tipo. Es decir, un “mamita, qué rico culo” es más rechazado por una mujer que un “qué mujer tan guapa”, al margen de cuán atractivo sea el acosador.

4- Las mujeres tienen la culpa porque se visten para atraer a los hombres: Esto no tiene nada que ver. Por ejemplo, en Egipto, las mujeres musulmanas que se cubren por completo, son objeto de acoso callejero de una manera alarmante, tanto que se ha creado una forma legal específica para combatirlos.

El acoso estará presente independientemente del vestido o ropa que se use, en tanto el hombre crea que es su derecho dirigirse en esos términos a una mujer en la calle.

5- Es la naturaleza masculina molestar a las mujeres: La naturaleza es todo lo que no se puede modificar. Las conductas no son naturaleza, responden a un contexto geográfico (los hombres de la ciudad se comportan distinto a los hombres del campo), socioeconómico, cultural. Decir que los hombres responden así por su naturaleza solo busca justificar el poco esfuerzo que hacen para cambiar.

Comparte en:

Vea también