Elmer Cuba traza sus metas: Más recaudación, crecimiento al 5% y menos pobreza para julio de 2027
El ministro de Economía adelantó en Punto Final los resultados que espera mostrar en su primer año de gestión, pese al freno que impondrá El Niño en el corto plazo

9 agosto, 2026 / 9:00 pm
El ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, concedió una extensa entrevista al programa Punto Final de Latina, en la que abordó, con un tono directo y a ratos coloquial, las principales decisiones económicas que enfrenta el Ejecutivo en sus primeros días de gestión. Del debate sobre el corrimiento de feriados al alza del sueldo mínimo, pasando por el impacto de El Niño, el futuro de Petroperú, la reforma de las pensiones militares y policiales y la lucha contra la informalidad y la evasión, el titular del MEF ofreció un panorama detallado de las prioridades del gabinete económico para los próximos meses.
El debate por los feriados: productividad frente a descanso
La conversación arrancó con un tema que ha generado polémica en la opinión pública: la posibilidad de mover feriados que caen entre semana hacia los días lunes. Cuba explicó que Perú ya cuenta con un régimen de descanso más generoso que el de países vecinos. Mientras que en Chile o Colombia las vacaciones equivalen a tres semanas de días útiles, en el caso peruano suman treinta días frente a los veintiún días de esos países. Sumando además los feriados, sostuvo el ministro, Perú es “un país bastante dedicado al bienestar de los fines de semana”, lo cual no sería un problema si estuviera acompañado de un índice de productividad alto, que es, según explicó, el verdadero punto débil de la economía nacional.
El ministro fue enfático en aclarar que la propuesta no busca tocar fechas de alto significado histórico o religioso, como el 28 de julio, Navidad, Año Nuevo o Santa Rosa de Lima. La medida se limitaría a trasladar al lunes más cercano aquellos feriados que caigan entre martes y viernes: si el feriado cae martes, miércoles o jueves, se movería al lunes inmediato anterior; si cae viernes, al lunes siguiente.
Cuba defendió que el fundamento es puramente económico y no religioso, ya que el costo del día no laborable ya está asumido; lo que se busca es evitar que se corte la cadena productiva y los flujos logísticos del país a mitad de semana, además de extender el tiempo de convivencia familiar. Según sus cifras, un feriado adicional a mitad de semana representa cerca del 4% del PBI mensual, un impacto que consideró no menor.
Aumento del sueldo mínimo: una decisión calculada en dos tramos
Otro de los anuncios centrales de la actual gestión es el incremento del sueldo mínimo vital, una medida que sorprendió por contar con el respaldo explícito del ministro de Economía, un actor que tradicionalmente suele mostrarse cauteloso frente a este tipo de políticas. Cuba justificó la decisión señalando que la economía peruana crece con fuerza este año —cerca de 4.5% sin contar el efecto de El Niño— y que los salarios reales, tanto formales como informales, vienen subiendo de manera sostenida, entre 2% y 3% en términos reales según cifras oficiales del Banco Central, medidos en poder adquisitivo real y no en soles corrientes.
El aumento se aplicaría en dos tramos, precisamente para evitar efectos colaterales sobre las microempresas y sobre los precios. Aunque las fechas exactas aún no están cerradas, el ministro mencionó que los primeros 100 soles podrían aplicarse entre octubre y noviembre de este año, y el siguiente tramo hacia mediados del próximo año. Cuba precisó que la medida beneficiaría directamente a un segmento acotado de trabajadores formales, dentro de un universo de aproximadamente 17 millones de personas que trabajan en el país, de las cuales solo 5 millones tienen empleo formal. Insistió en que el salario mínimo no es la locomotora del crecimiento salarial, sino “el vagón último”: sube en la medida en que la economía y los salarios reales ya vienen subiendo, y descartó ser partidario de incrementos desproporcionados que pongan en riesgo a las pequeñas y microempresas.
El Niño y las pensiones no presupuestadas: la presión sobre las cuentas fiscales
Uno de los tramos más reveladores de la entrevista giró en torno al fenómeno de El Niño y a un problema fiscal que, según el ministro, no fue anticipado por la administración anterior: las pensiones de militares y policías no estaban presupuestadas para el segundo semestre del año, ya que solo se contemplaron recursos hasta julio. Frente a este escenario, el MEF calcula que se necesitarán alrededor de 2,500 millones de soles adicionales para enfrentar los efectos de El Niño de aquí a diciembre, y una cifra similar para cubrir el pago de esas pensiones, lo que ha llevado al gobierno a pedir un ajuste de gastos a todos los ministerios.
Cuba fue categórico al señalar que las pensiones de policías y militares están garantizadas, tanto este año como en los siguientes, y que no está en discusión su pago. Lo que sí cuestionó el ministro es una disposición aprobada por el Congreso que garantizaría a un grupo más joven de militares una pensión equivalente al 100% de su último sueldo, un esquema que calificó de insostenible y sin precedentes en ningún país del mundo. Según explicó, ese beneficio adicional podría costar cerca de 9,000 millones de soles anuales durante las próximas décadas, cifra que consideró inmanejable para las finanzas públicas y que, de no ser contenida por la vía constitucional, obligaría a elevar el IGV hasta 24% para poder financiarla.
Pensiones de profesores, evasión tributaria y el llamado a “ponerse derecho”
El ministro también se refirió a las pensiones de los profesores, reconociendo que se encuentran en niveles bajos y comprometiendo un esfuerzo gradual para incrementarlas de manera racional, sin poner en riesgo la fortaleza fiscal, a diferencia de lo aprobado recientemente por el Congreso, que catalogó como parte del mismo problema estructural de gasto no sostenible.
En materia de evasión tributaria, Cuba fue claro en identificar dónde se concentra el problema: no en las grandes empresas, que según sostuvo son las que más cumplen con el pago de impuestos, sino en el segmento de empresas medianas y pequeñas formales que subdeclaran ventas, así como en profesionales de altos ingresos que no registran adecuadamente lo que perciben. El ministro lanzó un llamado directo a quienes evaden impuestos para que regularicen su situación, advirtiendo que el Estado cuenta con métodos para detectar discrepancias entre el patrimonio declarado y los activos reales de los contribuyentes. La meta del equipo económico es reducir la evasión en dos puntos del PBI hacia el tercer año de gestión, recursos que serían destinados a programas sociales como Pensión 65, cuya duplicación fue anunciada por la presidenta ante el Congreso.
Informalidad laboral: el problema de la micro y pequeña empresa
Sobre la informalidad laboral, uno de los desafíos estructurales más persistentes de la economía peruana, el ministro ofreció un diagnóstico segmentado por tamaño de empresa. En la gran y mediana empresa, la informalidad bordea apenas el 15%, un nivel similar al de Francia o Japón. El problema se concentra en la pequeña empresa, donde la informalidad llega al 50%, y sobre todo en la microempresa, de entre dos y diez trabajadores, donde alcanza el 90%. Según Cuba, esto se explica porque el marco laboral y tributario aplicable a las microempresas está mal calibrado para su escala, lo que termina expulsando tanto al trabajador como al propio empleador del sistema formal. El objetivo planteado por el gobierno es reducir la informalidad laboral de 70% a 50% en un plazo de cinco años, a través de nuevas leyes laborales y tributarias ajustadas a la realidad de estas unidades productivas, que deberán ser debatidas y aprobadas en el Congreso.
El ministro precisó que las facultades legislativas que el Ejecutivo busca para atender la emergencia por El Niño y la inseguridad ciudadana no cubrirían, en principio, las reformas laborales de fondo, salvo algunos aspectos vinculados a la microempresa. Las comisiones técnicas conformadas para trabajar estas reformas —entre ellas la de inversión pública, liderada por Milton Von Hesse, y la de evasión tributaria— tendrán un plazo de nueve meses para proponer cambios normativos, constitucionales o de gestión.
Inversión pública paralizada y el caso Petroperú
En el frente de la inversión pública, Cuba ofreció una cifra que resume buena parte del problema: aunque Perú invierte cerca del 5% del producto bruto interno, un 45% de las obras públicas nunca llega a concluirse, quedando paralizadas entre colegios, carreteras y puentes a medio construir. El ministro reconoció que, además de la ineficiencia, existen indicios de corrupción detrás de este fenómeno, y que el efecto neto es que el Estado termina invirtiendo como si dispusiera solo del 3% del PBI, pese a girar recursos equivalentes al 5%.
Respecto a Petroperú, el ministro fue especialmente crítico con la gestión de la empresa en los últimos años, marcada por pérdidas cuantiosas y una alta rotación de autoridades: cinco presidentes y decenas de ministros de Economía se sucedieron en los últimos seis años, mientras la plana gerencial de la petrolera se mantenía relativamente estable, aprovechando esa debilidad institucional. Cuba sostuvo que la mayor continuidad del actual gobierno permitiría revertir esa dinámica y que el directorio actual tiene el mandato de estabilizar financieramente a la compañía, ajustar sus operaciones y enfrentar su elevada deuda, haciendo, en sus palabras, “todo lo necesario” para lograrlo.
Inseguridad ciudadana, minería informal y la ruta hacia julio del próximo año
Consultado sobre el impacto económico de la criminalidad, el ministro la comparó en magnitud con los niveles de corrupción del país, señalando que afecta de manera desproporcionada a los negocios más pequeños, que carecen de los recursos para protegerse frente a extorsiones y cobros de cupo, un fenómeno que comparó con la violencia económica vivida durante los años del terrorismo en la década de 1980. Aunque reconoció que la seguridad no es su ámbito de especialidad, se comprometió a que el MEF respalde con recursos e inteligencia financiera al Ministerio del Interior en esta lucha.
Sobre la minería informal, el ministro indicó que el instrumento normativo central para ordenar el sector sigue siendo la ley Mape, orientada a la pequeña minería artesanal, y que el MEF brindará soporte técnico para su rediseño, aunque el liderazgo de esa reforma no corresponde directamente a su cartera.
Hacia el cierre de la entrevista, Cuba delineó tres metas concretas para julio del próximo año: un incremento significativo de la recaudación tributaria sin necesidad de elevar tasas impositivas, un crecimiento económico sostenido entre 4% y 5%, y el inicio de una reducción de la pobreza, pese a que este año el crecimiento se vería recortado en cerca de un punto porcentual por el impacto de El Niño, proyectando una expansión de alrededor de 3.5%. El ministro remarcó que el fenómeno de El Niño costero actualmente en curso no restaría PBI, a diferencia de un eventual Niño global hacia fin de año, que sí podría afectar infraestructura sin necesariamente golpear la producción agregada, dado que los sectores pesca y agroexportación podrían repuntar con fuerza en 2027.
Finalmente, el ministro se refirió a la posición del Consejo Fiscal frente al mayor margen de endeudamiento que ha solicitado el gobierno, señalando que este organismo aún no se ha pronunciado sobre la gestión actual, aunque anticipó que su opinión no debería ser adversa, en la medida en que el incremento de deuda responde a un escenario de contención frente a El Niño y no de gasto estructural. Cerró la entrevista citando una encuesta del Banco Central que, según dijo, refleja niveles cercanos a récords históricos de expectativas empresariales, particularmente en la intención de contratar nuevo personal, lo que interpretó como una señal de respaldo del sector privado a la actual gestión económica.
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