“DELICIAS DE ROLLY Y VICKY” PARA ENDULZAR LA VIDA

21:31 1 Enero, 2013

No cabe duda que cuando se trata de demostrar el amor de madre, no hay barrera ni obstáculo imposible de vencer…. Y ese es el caso de Vicky Gutiérrez que después de mucho batallar buscando la forma de que su hijo Roland, con síndrome de Down, pudiera tener un trabajo remunerado,  formó una empresa inclusiva y familiar “Delicias de Rolly y Vicky” logrando al fin, alcanzar su objetivo: un empleo remunerado para su hijo, haciendo lo que tanto le gusta a él.

Vicky es una emprendedora y luchadora nata. Y así como muchas mujeres en el país, que luchan día a día para sacar adelante a sus familias, ella ha sabido hacerlo a base de esfuerzo, constancia y sacrificios. “No hay nada que cambiaría en mis 59 años. Las alegrías y las penas que vivimos nos hacen enfrentar retos y encontrar soluciones para los problemas que en algún momento parecen grandes trabas,  pero luego llegamos a la conclusión de que cuando no hay oportunidades ¡tenemos que crearlas!, nos dice Vicky.

La Familia 

Cuando Vicky se casó, lo hizo con la firme convicción de que su matrimonio duraría “hasta que la muerte los separe”, sin embargo, no fue así. Ya con dos hijos, Roland de 7 años y Alfredo de 5, Vicky se divorció, principalmente porque su esposo viajó a Brasil tiempo atrás y prácticamente perdió el contacto con él. “Fueron tiempos difíciles, tuve que sacar adelante a mis hijos, prácticamente sola y alquilar mi departamento para irme a vivir con mis padres”, refiere Vicky.

Luego se convirtió en animadora de fiestas infantiles y formó su grupo “Rainbow” con el que tuvo comprometidos casi todos los fines de semana. En este grupo también participaban sus hijos: Rolly le ayudaba con la música y Alfredo actuaba y bailaba con ella. “Sin saberlo, ya entonces había creado una microempresa que me obligaba a promocionar mi grupo, a concretar contratos, programar, organizar horarios, hacer presupuestos, ensayar con los otros participantes, pagar personal, contratar equipos, mandar a hacer los disfraces, etc.  Esta experiencia además moldeó mi carácter, desarrolló mi autoestima y me unió más a mis hijos”, confiesa.

Más adelante, su hijo Alfredo con tan solo 10 años, entró al mundo de  la televisión, en programas infantiles como Nube Luz, también participando en castings para spots publicitarios y siendo conductor y coanimador de programas como “Niño Esperanza” y  “La Copa Terry”.  A todo esto, Vicky tenía que acompañarlo, por los riesgos a los que se podía exponer. “En esa época, los ingresos venían por el lado de mi hijo Alfredo; por esta razón siento mucho respeto por los niños trabajadores, que realmente ayudan a sus familias, y, además, deben asistir al colegio con todas las responsabilidades que esto implica” señala Vicky.

El Trabajo 

Vicky tuvo otros emprendimientos, en su vida, antes de entrar al mundo de la animación infantil. Trabajó por 15 años en el Banco Wiese, luego estudió en el Instituto ELITE de Miraflores, para obtener el Título a nombre de la Nación como Técnica en Educación Inicial, más adelante pudo dar clases de Drama Creativo, Artes Plásticas y Aprestamiento Musical. Luego formó su grupo de animación infantil, después fue promotora de libros para la Editorial Santillana, dictaba clases de nivelación a chicos de primaria, hasta que finalmente se dedicó al mundo del arte y el video. “Yo tenía muchas emociones encontradas y sentimientos de culpa y ansiedad porque casi no podía ver a mis hijos, pero eso era parte de la realidad que nos tocó vivir. Lo que sí puedo asegurar es que nunca nos faltó el pan en la mesa, educación, las comodidades básicas, ni el amor que conforta…aunque no se podían hacer gastos extras para viajes, juguetes o ropas especiales” recuerda Vicky.

El Negocio

Vicky siempre estuvo en la búsqueda de algún negocio o actividad que le permitiera integrar a su hijo Rolly y por qué no, también a sus padres, quienes hoy tienen 91 años su papá y 87 su mamá y ambos apoyando esta empresa familiar.

Un día, cuando llevó a Rolly a un taller de repostería, para personas con discapacidad, vio cómo se divertía y disfrutaba haciendo los chocolates y bombones y eso fue lo que la animó. “Lo que más me hacía feliz y me llenaba mucho, era editar mis videos, pero ahora estoy integrando todas mis capacidades al servicio de este negocio. Para mí no es un problema cambiar si  me siento feliz con lo que hago y hago felices a quienes amo”, nos comenta.

Confiesa también que la repostería nunca fue su fuerte, pero el deseo de lograr su meta, la llevó a prepararse con videos y manuales, hasta conseguir su objetivo. “Empecé hace dos años y medio, en julio del 2010, y casi como jugando hemos ido aprendiendo en el camino, Rolly, mis padres y yo misma. Ahora puedo tener la capacidad de hacer 1000 cupcakes por semana. Pero para eso, hemos tenido que ser perseverantes y pacientes, nunca darnos por vencidos antes de intentar”.

“Delicias de Rolly y Vicky” como se llama su empresa de chocolatería y cupcakes, presenta una variedad de chocotejas, rellenas con diversas opciones como maracuyá, pisco sour, pasas borrachas y si quiere usted un “cafecito”, no deje de probar las chocotejas rellenas de café que son maravillosas. “Siempre estamos innovando a la hora de crear los rellenos de los chocolates. También hacemos chocolates para diabéticos, en especial porque mi padre lo es”, refiere Vicky.

Ya han participado en diversas ferias en las que promocionan y venden sus productos y Vicky logró, el año pasado, obtener el segundo lugar en el concurso Mujer Microempresaria, organizado por la Financiera Scotiabank y que la premió con 15 mil soles. Además, en el 2007, la Municipalidad de Miraflores la eligió como Mujer Destacada.

Los planes 

Vicky planea poner un punto de venta en el garaje de su casa en Miraflores, a donde puedan acudir sus clientes, en cualquier momento, y saborear sus delicias. Sin embargo, como dice, tienen que avanzar paso por paso, para que luego no tengan ningún problema.

De cumplir con esta meta, Vicky tendrá la oportunidad de dar trabajo a otras personas con discapacidad, en especial con síndrome de Down. “Todos los sueños no los puedes lograr en un ratito, aunque lo quieras con todo tu corazón. Yo al principio comencé a contratar a otros chicos con síndrome de Down, pero a veces, la familia es el peor enemigo de las personas con discapacidad” comenta Vicky.

Al respecto, recuerda que la Municipalidad de Miraflores realizaba, todos los años, en julio, una feria para que las personas con discapacidad ofrezcan sus productos. “Que pena que desde el año pasado, la municipalidad de Miraflores ya no haga las ferias de Julio, en las que los stands eran exclusivamente para personas con discapacidad. Este distrito valora mucho el trabajo artesanal y paga su precio cuando el producto es bueno y de calidad. Era la única fecha en que las personas con discapacidad se unían para participar”.

Otro de sus planes es dar talleres en su casa, para personas con discapacidad, así, podrá enseñarles tips  y formas de preparar cupcakes, bombones, chocotejas, etc, que les permitan tener también un negocio propio del cual valerse por sí mismos. Para esto, ya está en conversaciones con autoridades de la municipalidad del Callao, que están interesadas.

Finalmente, Vicky nos dice “Rolly es parte de un equipo, todos somos parte de un equipo y vamos haciendo un poco de todo, compartiendo y disfrutando con nuestro trabajo. De eso se trata la vida”.

Buen ejemplo de lo que uno puede lograr cuando hay esperanza y voluntad.

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