SBS revisará regulación y apoyará a fortalecer la gestión de las cooperativas a nivel nacional
Se actualizarán normas tras seis años de supervisión y se implementarán estrategias para mejorar la educación financiera de los socios, subrayó Mario Zambrano, Superintendente Adjunto de Cooperativas.

10 febrero, 2025 / 11:17 am
La Superintendencia Adjunta de Cooperativas ha presentado su plan de trabajo para el 2025, marcando el inicio de una nueva etapa en la supervisión del sector cooperativo. Mario Zambrano, Superintendente Adjunto, expuso los avances logrados hasta el momento y los desafíos que enfrenta el sistema, destacando que la primera fase de consolidación y transparencia ha sido superada y que ahora el enfoque estará en fortalecer la gestión de las cooperativas a nivel nacional.
Actualmente, el sistema cooperativo en el país es fundamental para la inclusión financiera, con 2.7 millones de socios, de los cuales 1.6 millones son depositantes. Sin embargo, el desafío principal radica en que la mayoría de las operaciones se realizan fuera de Lima, lo que obliga a la superintendencia a adoptar un enfoque descentralizado en su estrategia de supervisión y apoyo.
Descentralización y acompañamiento a las cooperativas
Uno de los puntos clave del nuevo plan es la necesidad de un acompañamiento más cercano y efectivo a las cooperativas, especialmente aquellas ubicadas fuera de la capital. Según Zambrano, el 78% de las agencias del sistema cooperativo se encuentran en regiones, y las 9 principales cooperativas por número de socios depositantes operan fuera de Lima. Por ello, la superintendencia ha iniciado una serie de visitas a diversas cooperativas del interior del país con el objetivo de entender mejor sus necesidades y brindarles el apoyo necesario para optimizar su gestión.
“No podemos regular eficazmente desde San Isidro un sistema que opera en gran medida fuera de Lima. Necesitamos estar en el terreno, identificar los problemas y trabajar junto a las cooperativas para fortalecer su operatividad”, afirmó Zambrano. En esa línea, la superintendencia ya ha visitado cooperativas en Huancayo y tiene programadas reuniones en Ayacucho y Arequipa, entre otras regiones.
Retos financieros y sostenibilidad operativa
Uno de los mayores desafíos identificados es la dificultad de las cooperativas para generar márgenes operativos sostenibles. Zambrano explicó que muchas cooperativas cuentan con un número significativo de agencias, pero un porcentaje importante de ellas opera con pérdidas recurrentes. En promedio, entre el 20% y el 25% de las agencias de las cooperativas más grandes presentan resultados financieros negativos.
Para abordar esta situación, la superintendencia busca propiciar una mayor eficiencia en la gestión operativa, promoviendo acciones correctivas oportunas que permitan mejorar la rentabilidad sin comprometer la función social del sistema. Además, se fomentará la capacitación continua para fortalecer las competencias tanto de los directivos como de los ejecutivos de las cooperativas, asegurando así una toma de decisiones más informada y estratégica.
Mayor transparencia y empoderamiento de los socios
Otro eje fundamental del plan para el 2025 es mejorar la transparencia y la comunicación con los socios de las cooperativas. Zambrano destacó que muchos socios desconocen información clave sobre el funcionamiento y la regulación del sistema, lo que genera incertidumbre y desconfianza. “Cada vez que conversamos con los socios, nos preguntan por qué no se les ha explicado antes estos temas. Es crucial fortalecer la transparencia y la educación financiera en el sector”, señaló.
Como parte de este esfuerzo, la superintendencia planea reformular los mecanismos de divulgación de información, garantizando que los socios puedan acceder a datos claros y precisos sobre la situación de sus cooperativas. También se busca mejorar la gobernanza dentro de estas instituciones, promoviendo una mayor participación y control por parte de los asociados.
Revisión del marco regulatorio
Finalmente, Zambrano reconoció que, desde la entrada en vigencia del esquema regulatorio en 2019, se han identificado áreas de mejora. “En su momento, la normativa se diseñó con la mejor intención y con el conocimiento disponible en 2018. Hoy, seis años después, sabemos mucho más sobre el sistema cooperativo y podemos ajustar la regulación para que responda mejor a su realidad actual”, afirmó.
En ese sentido, la superintendencia planea realizar una revisión del marco normativo con el objetivo de hacer ajustes que permitan un equilibrio entre la supervisión efectiva y la flexibilidad operativa que requieren las cooperativas para desarrollarse de manera sostenible.
Compromiso con el desarrollo del sector
El mensaje final de Zambrano fue claro: la superintendencia no solo busca regular, sino también ser un aliado del sistema cooperativo. “No podemos permitirnos llegar tarde a los problemas cuando podemos actuar de manera preventiva y oportuna. Nuestro compromiso es fortalecer el sistema cooperativo para que sus resultados sean sostenibles y su impacto en la inclusión financiera sea cada vez mayor”, concluyó.
Con este plan, la superintendencia reafirma su compromiso con el fortalecimiento del sector cooperativo, apostando por una supervisión más cercana, regulaciones ajustadas a la realidad y un acompañamiento estratégico que permita mejorar la sostenibilidad financiera de estas entidades clave para la economía del país.
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