“Todos debemos tener un Plan B para lograr lo que realmente deseamos”

19:02 3 Mayo, 2015

Guido Sánchez, gerente general de SYSA Cultura Emprendedora, empresa dedicada a capacitaciones y formación de emprendedores habló sobre la importancia de tener un plan B. “El plan A es la idea inicial. Por ejemplo, yo estudié en la universidad del Pacífico porque mi padre trabajaba en un banco y él me dijo que para yo poder ingresar a un banco debía estudiar economía en esta universidad y yo le hice caso, pero ese era el sueño de mi padre. Mi plan era ser empresario y nunca lo dudé, el plan A era el plan de mi papá, yo tenía mi plan B”, dijo en el evento ¿Cómo fortalecer la capacidad emprendedora de los alumnos? organizado por Emprende UP y SYSA y orientado a docentes de diferentes colegios de la capital.

Explicó que el plan A de la educación es formar profesionales que saquen su título para que vayan a trabajar a las corporaciones. “El tema está en que cuando el sueldo no crece de acuerdo a las necesidades o ya no se quiere seguir siendo empleado, hay que tener un plan B y para muchos, sobretodo estudiantes de colegio sin formación de calidad y sin acceso a la educación superior, el plan B se convertirá en su plan A”.

Agregó que los docentes de los colegios tienen la responsabilidad de ayudar a sus alumnos a ser profesionales, a obtener conocimientos en todas las materias que les permitan acceder a una educación superior de calidad. “A nosotros nos han contratado para que nuestros alumnos lleguen a la universidad, ese es el trabajo que tenemos. A tu colegio y a ti te evalúan para que hagas llegar a tus alumnos a la universidad, sin olvidar su plan B”.

A decir de Sánchez, en el Perú hay dos tipos de empresarios, dos extremos, los ricos, que tienen sus empresas y forman a sus hijos para continuarlas y los de bajos recursos que no accedieron a una educación de calidad ni secundaria ni superior. “Entonces el profesor tiene que darse cuenta que la formación que imparte, principalmente dentro del curso de Educación para el Trabajo, en el cual se plantea la cultura emprendedora es importante para los alumnos porque solo tendrán eso como oportunidad”.

Sobre el curso Educación para el Trabajo, que busca desarrollar las habilidades emprendedoras desde los colegios, y en los cuales SYSA viene aportando con capacitación docente y entrega de material educativo para orientar a docentes y alumnos sobre la formación de empresas, plan de negocios, marketing, etc., recalcó “este es un programa educativo. Para hacer un paralelo, cuando se enseña Educación Física, se busca el desarrollo de la psicomotricidad gruesa, habilidades motoras, tonicidad muscular, no se pretende lograr grandes futbolistas o basquetbolistas, es Educación Física. En nuestro caso es Educación Emprendedora. Con esas capacidades emprendedoras que les enseñamos a los chicos, ellos van a poder, si quieren, hacer su empresa, o trabajar y ser emprendedores dentro de una organización, hacer emprendimiento social, etc. Nuestro programa es de educación, no es un programa de emprendimiento”.

La informalidad y la baja productividad

Al respecto, Guido Sánchez dijo que, desde su experiencia, trabajando 25 años en temas de emprendimiento, muchas veces se comete el error de pensar que un chico emprendedor tiene que formar una empresa de la nada, algo nuevo, cuando sabemos que eso no es tan fácil y promueve la informalidad y baja productividad, dos problemas comunes en nuestro país. Por el contrario, se deben ver las oportunidades en los negocios que ya tengan los padres, si es que los tienen, pues con conocimientos, son los hijos los que pueden hacer crecer los negocios de sus padres, volverlos rentables, formales, y no dejarlos como algo de subsistencia diaria. “Ese es un camino y creo que de esa manera podemos contribuir a que baje la informalidad y baja productividad. Yo les digo a los jóvenes y a sus profesores, que no quiero emprendedores y empresarios informales. Necesitamos empresarios competitivos y para eso se requiere conocimiento. El docente tiene que enseñar bien cada materia porque todo suma”.

Agregó que una empresa va creciendo con el tiempo, pero para hacerse grande puede lograrlo en la segunda o tercera generación y eso es algo que los empresarios ya saben y preparan a sus hijos para continuar. “Por ejemplo, en Pucallpa pregunté a un niño, qué hace tu papá? Y me dijo con vergüenza, vende desayunos en la calle. Y luego le pregunté qué harás tú cuando seas grande? No sé, estudiaré algo. Entonces le dije y no podrías ayudar a tu papá? Porque con conocimientos puedes hacer crecer el negocio. Ese es el camino al que hay que apuntar”.

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