Tipo de cambio: BCRP ve espacio para mayor apreciación del sol, pero con cautela ante choques externos
La evolución del tipo de cambio en 2026-2027 dependerá del entorno geopolítico, los commodities y el comportamiento de inversionistas locales.

29 octubre, 2025 / 10:40 am
El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) proyecta un desempeño económico sólido para el país en los próximos meses, respaldado por un entorno internacional más favorable. Durante su presentación en el Perú Banking & Finance, organizado por Dorado Investments, Carlos Montoro, gerente de Política Monetaria del BCRP, destacó que el alto precio de los commodities, especialmente cobre, oro y plata, continúa impulsando los términos de intercambio hacia niveles históricamente altos.
La mejora del comercio internacional se ha visto acompañada por una apreciación global de las monedas emergentes frente al dólar, fenómeno que contrasta con episodios previos de incertidumbre internacional. Perú acumula una apreciación cercana al 10 % en lo que va del año.
Actividad económica con recuperación sostenida
De acuerdo con Montoro, el crecimiento de 3,3 % en lo que va del año refleja una recuperación firme de la demanda interna. Entre los indicadores adelantados que confirman este dinamismo destacan el aumento de la masa salarial formal en 7,6 %, las mayores importaciones de insumos industriales y bienes de capital, y la expansión sostenida de los pagos digitales.
El empleo privado también muestra una evolución positiva con un avance de 6,7 %, resaltando el fuerte impulso del sector agroexportador, que crece a tasas cercanas al 25 % tras el impacto climático del 2023.
Luego de más de tres años con indicadores de confianza en zona negativa, las expectativas empresariales se mantienen en el lado optimista desde junio del año pasado. Para Montoro, este cambio mejora las condiciones para la inversión privada, que creció 9 % de enero a junio, con mayor dinamismo en los sectores no mineros.
Perú alcanzará este año un superávit comercial estimado de 30 mil millones de dólares, que se elevaría a 32 mil millones en 2026, de acuerdo con las proyecciones del BCRP. Montoro remarcó que el país suma ya tres años consecutivos con superávit de cuenta corriente, una condición que lo diferencia positivamente de otras economías de la región, donde prevalecen déficits.
Inflación bajo control y política monetaria prudente
La inflación se sitúa actualmente en 1,4 %, dentro del rango meta de entre 1 % y 3 %, con una significativa reducción respecto a los picos del 2022-2023, cuando los precios de alimentos y energía se elevaron por choques internacionales. El BCRP espera que la inflación cierre en 1,7 % este año y converja gradualmente a 2 % en 2026.
El funcionario señaló que la estrategia aplicada ha permitido mantener una tasa de política monetaria competitiva. Tras el último ajuste, esta se ubica en 4,25 %, nivel inferior al de otras economías de la región, con mejores resultados en la reducción de la inflación.
Perspectivas sobre el tipo de cambio para 2026-2027
Ante la pregunta sobre qué esperar del tipo de cambio en 2026 y 2027, Carlos Montoro explicó que proyectar la trayectoria del sol es especialmente complejo por la confluencia de factores externos e internos. Señaló que, en lo que va del año, se ha observado una depreciación del dólar —o, dicho de otra manera, una apreciación de varias monedas emergentes— del orden del 9% y que el sol ha mostrado un comportamiento apreciado en ese contexto. Montoro enfatizó que, si la confianza internacional y los precios de los commodities se mantienen, existe espacio para una mayor apreciación; sin embargo, advirtió que cualquier reversión de estos “vientos externos” podría cambiar rápidamente la dirección del tipo de cambio.
Factores externos determinantes
El funcionario puso especial énfasis en dos factores externos que pesan sobre la trayectoria cambiaria: la dinámica de los precios de los commodities —cobre, oro y otros minerales que han impulsado los términos de intercambio— y la evolución del dólar a nivel global. Dijo que este año ha habido una pérdida de confianza relativa en el dólar, lo que ha fortalecido monedas emergentes y contribuido a la apreciación del sol. También mencionó la incertidumbre comercial y geopolítica como elementos que pueden generar choques repentinos y alterar las expectativas cambiarias.
Factores internos y el papel de la confianza
Sobre los determinantes domésticos, Montoro destacó la importancia de la confianza en la moneda y en las instituciones. Explicó que la demanda local por activos en moneda extranjera —tanto en el mercado spot como en bonos— puede aumentar o disminuir según el nivel de confianza; cuando la confianza regresa en dirección favorable, dijo, puede observarse apreciación adicional. No obstante, advirtió que la confianza puede cambiar con rapidez y que esa volatilidad complica las predicciones a mediano plazo.
Subrayó que el Perú se encuentra “en el centro” frente a posibles choques externos: inflación anclada dentro del rango meta, reservas internacionales elevadas y niveles adecuados de liquidez. Esa posición, explicó, ofrece al banco central margen de maniobra para actuar si fuera necesario: “estamos en el centro, listos para la artillería”, dijo, en alusión a la capacidad de aplicar las herramientas de política monetaria frente a shocks adversos.
Escenarios y prudencia en la estimación
El gerente de Política Monetaria insistió en que existen escenarios opuestos: uno en el que la apreciación se mantiene por la bonanza de términos de intercambio y la depreciación global del dólar, y otro en el que algún evento externo —desde un cambio brusco en la confianza hasta una crisis política en una potencia— revierta esa tendencia. Por ello, en sus palabras, la estimación debe ser “moderadamente cauta” y el BCRP evita dar pronósticos firmes sobre niveles cambiarios específicos a largo plazo.
Montoro relacionó la capacidad de soportar variaciones del tipo de cambio con la resiliencia macroeconómica: superávit de cuenta corriente reciente, términos de intercambio en niveles históricamente altos, reservas que rondan niveles cómodos y una inflación controlada dentro del rango meta. Estos elementos, afirmó, reducen la vulnerabilidad frente a episodios externos y permiten una gestión más flexible de la política económica.
Sobre el mensaje a los agentes económicos, Montoro transmitió un mensaje de prudente optimismo. Reconoció que no se puede anticipar con certeza la evolución del dólar o del oro, pero sostuvo que el país cuenta con herramientas y condiciones favorables para enfrentar variaciones. Invitó a los agentes a considerar tanto la posibilidad de apreciación como la de reversiones súbitas, y a valorar la importancia de mantener políticas fiscales y macroeconómicas coherentes que refuercen la confianza.
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