MEF: “No se sacan docentes de los árboles hay que capacitar a los que tenemos”

17:28 7 Julio, 2014

El Presupuesto por Resultados es una manera diferente de realizar el proceso de asignación, aprobación, ejecución, seguimiento y evaluación del Presupuesto Público. Implica superar la tradicional manera de realizar dicho proceso, centrado en instituciones (pliegos, unidades ejecutoras, etc.), programas y proyectos y en líneas de gasto o insumos; a otro en el que el eje es el ciudadano y los resultados están orientados a lo que éste requiere y valora.

El Director General de la Dirección de Presupuesto Público del MEF, Rodolfo Acuña,  señaló que este instrumento hace que se mire al gasto público a través de las prioridades y el mejor desempeño, para destinar los recursos en aquellos sectores donde se está demostrando que hay eficacia en el resultado.

Dijo que se ha tenido un avance significativo en los últimos años, ya que en el 2008 solo se tenía 5 programas presupuestarios en el marco del Presupuesto por Resultados (PpR) y para el 2015 se espera llegar a 75 programas. Actualmente más del 50% del presupuesto está involucrado con programas de PpR, cuyo enfoque es partir de la identificación de un problema y buscar su solución a través de la gestión del Estado.

Avances en salud y educación

Acuña destacó los avances obtenidos con este instrumento en los sectores de salud y educación. Dijo que en los últimos años ha crecido la asignación del presupuesto en salud, pero lo más importante es que se ha producido una recomposición en el gasto, lo que ha permitido mejorar la calidad del gasto y aliviar la caja fiscal.

Mediante el Ppr en los programas para combatir la desnutrición crónica de los niños se han logrado resultados significativos como ir bajando el porcentaje del 31% de niños con desnutrición a 28% y 18%.

En el caso de Educación, “hay algunos avances aunque no en los niveles a los que quisiéramos llegar, esto también es parte de la discusión de los modelos que aplicamos, y seguimos estando en el último lugar en la prueba PISA”, subrayó.

“El cambio en educación nos va a llevar tiempo, los problemas básicamente se concentran en la calidad de los profesores y eso no lo podemos cambiar de la noche a la mañana. Son 350 mil profesores. De dónde sacamos esta cantidad de profesores nuevos, no los hay,  no existen, no producimos profesores en los árboles, hay que capacitarlos, hay que comenzar a invertir y eso va a demandar recursos”.

Cambio de mentalidad

El funcionario del MEF participó en el Seminario de Reforma del Servicio Civil “El Estado que todos merecemos: construyendo una nueva Gerencia Pública”, organizado por la Universidad Católica y Servir.

Acuña explicó que los programas presupuestales no van solos, van acompañados de algunos instrumentos como el tema del seguimiento, la evaluación y los incentivos. “Cómo incentivamos a que la administración pública comience a pensar en el resultado. Es un cambio de paradigma bastante duro”.

Dijo que en el proceso de instrumentalizar este cambio se han topado con muchas entidades públicas que no entendían cuál era su tarea dentro de la organización, cuál era el resultado que estaban buscando, y “muchos de los empleados simplemente llegaban, marcaban su tarjeta, cumplían una rutina, sin preguntarse si eso estaba generando algún beneficio para el ciudadano. Y esto es parte del planteamiento que hemos venido introduciendo en la discusión de los programas presupuestales”.

Refirió que no interesa mucho cuánto va a costar un programa, sino en cómo se puede impactar positivamente en el ciudadano. Para eso se tiene que seguir una secuencia de pasos que se han plasmado en directivas para poder ser evaluadas conjuntamente con las entidades, y lo primero que se les pide a las entidades es que exista un diseño basado en evidencias. “No me pueden inventar cosas de la noche a la mañana porque de pronto me dicen dame S/. 20 millones  para un programa que se pueda llamar ‘A comer pescado’. Es cierto que se quiere que la gente consuma más pescado, pero lo importantes es ver qué hay detrás del programa”.

Se tiene que evaluar que hay detrás de cada programa, a cuánta población se va a atender, qué se le va a ofrecer, en cuánto tiempo se va a generar el cambio que se quiere desarrollar. “Esto es lo que ha venido ocurriendo a lo largo del tiempo, en que algunas políticas públicas se han venido aprobando a través de decretos y normas, que no tenían ningún tipo de justificación y evidencias de cambio”.

Es por eso, anotó, ahora si se quiere establecer una política pública comenzamos a discutir desde un inicio sobre su funcionalidad, qué tanto pueda impactar realmente en la sociedad y se analiza la eficacia de estas intervenciones.

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