MEF eleva proyección de crecimiento de la inversión privada a 4,5% para el 2025
El Marco Macroeconómico Multianual 2026-2029 prevé que la mayor inversión minera y en infraestructura impulse el PBI a 3,5% en 2025 y 3,2% en 2026, en un contexto de recuperación moderada de la economía global.

28 agosto, 2025 / 10:37 am
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó el Marco Macroeconómico Multianual (MMM) 2026-2029, documento aprobado en Consejo de Ministros y con opinión favorable del Consejo Fiscal, que contiene las proyecciones oficiales que servirán de base para la elaboración del Presupuesto del Sector Público 2026. El informe destaca un escenario internacional de recuperación moderada y un panorama interno donde la inversión privada y la demanda interna serán los motores principales del crecimiento económico en los próximos años.
Escenario internacional: recuperación gradual y riesgos latentes
De acuerdo con el MMM, la economía mundial crecería 2,8% en 2025, en línea con lo previsto en el último Informe de Actualización de Proyecciones Macroeconómicas (IAPM). Las economías avanzadas mostrarán un avance moderado de 1,3%, con Estados Unidos expandiéndose 1,5% tras una revisión a la baja por la desaceleración del gasto privado y las exportaciones, afectadas por la guerra comercial arancelaria. En contraste, la zona euro tendría un ligero repunte de 0,9% gracias a la recuperación de la demanda interna y los estímulos fiscales en países como Alemania.
Las economías emergentes y en desarrollo crecerán 3,8%, con China a la cabeza al registrar una expansión de 4,3%, impulsada por políticas fiscales y monetarias expansivas pese a los riesgos de su crisis inmobiliaria y las tensiones comerciales. América Latina y el Caribe alcanzarían un crecimiento de 2,2%, con un mejor desempeño en Argentina, Colombia y Perú, frente a la lenta recuperación de Chile, Brasil y México.
Hacia el periodo 2026-2029, el producto global convergería a un crecimiento promedio de 3,0%, sostenido por la normalización de la inflación y la reducción de las tasas de política monetaria. Sin embargo, el ritmo seguirá por debajo del promedio histórico de 3,7%, reflejando la necesidad de reformas estructurales que eleven la productividad y competitividad. Entre los riesgos que podrían frenar este escenario figuran la persistencia de tensiones geopolíticas, la guerra comercial, conflictos bélicos en Medio Oriente, presiones inflacionarias y desastres naturales.
En materia de comercio, los términos de intercambio registrarían un fuerte crecimiento de 12,4% en 2025, impulsados por el alza del oro y metales industriales como el cobre, mientras que los precios del petróleo se reducirían por una mayor oferta global. En el horizonte 2026-2029, los términos de intercambio tenderán a estabilizarse con una variación promedio de 1,5%.
Escenario local: inversión privada como motor del crecimiento
En el plano interno, el PBI peruano crecería 3,5% en 2025 y 3,2% en 2026, en línea con lo previsto anteriormente en el IAPM de abril del 2025. El desempeño de la economía se explicará por una recomposición entre los factores de demanda y oferta.
Por un lado, los factores de demanda tendrán mejores resultados respecto a lo esperado en el IAPM debido al impulso del gasto privado asociado a la mayor inversión privada que crecería 4,5% en 2025 (IAPM: 4,0%), lo que equivale a un monto de más de US$ 58 mil millones. Esta mayor inversión proviene de un incremento de la inversión minera (inicio de construcción de nuevos proyectos y actividades de exploración) y la no minera (aceleración de las obras en la Línea 2 del Metro, inversiones iniciales de nuevas APP, y un fuerte incremento de la inversión diversificada, subraya el MEF.
Estas mayores inversiones habrían impulsado la generación de empleo e ingresos de las familias, los cuales se han traducido en mayores niveles de consumo.
Adicionalmente, el fortalecimiento de la demanda interna se dará en un escenario donde las expectativas de los agentes económicos continuarán mejorando junto con una reducción progresiva de los costos de financiamiento para las empresas y familias, lo cual permitirá una mayor inyección de liquidez a la economía, acompañado de una inflación dentro del rango meta que no generará distorsiones en los precios de la canasta básica de las familias.
Para el año 2026, tanto los factores de demanda y oferta se mantendrían dinámicos. Así, la demanda interna se verá favorecida por una mayor ejecución de la inversión privada en proyectos mineros y de infraestructura, lo que permitirá generar más empleo e impulsar el consumo privado. Adicionalmente, las exportaciones estarán sostenidas por la mayor oferta primaria minera, agrícola y pesquera, en un contexto de condiciones climáticas neutrales, una demanda creciente de los socios comerciales y altos precios de las materias primas.
Proyecciones para el mediano plazo
Entre 2027 y 2029, el PBI nacional crecería en promedio 3,2% anual, cifra respaldada por una nueva ola de inversiones mineras por más de 8,600 millones de dólares, proyectos adjudicados bajo Asociaciones Público-Privadas y desarrollos en sectores estratégicos. Este impulso estará acompañado por mayores exportaciones agrícolas y mineras, así como por la ejecución de obras de infraestructura orientadas a mejorar la competitividad logística y comercial del país.
El MEF subraya que, además de los factores de inversión, el crecimiento dependerá del fortalecimiento de la productividad y la competitividad. En ese sentido, se priorizarán medidas para eliminar la sobrerregulación y promover un entorno más atractivo para la inversión privada, con el fin de asegurar un crecimiento sostenido en los próximos años.
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