Los ingresos laborales en Lima crecen, pero la brecha de género sigue sin cerrarse
Entre diciembre y febrero, el ingreso promedio mensual avanzó 7,2% en Lima Metropolitana, mientras las mujeres continúan percibiendo casi S/ 587 menos que los hombres.

15 marzo, 2026 / 10:57 am
El ingreso promedio mensual de los trabajadores en Lima Metropolitana mostró una mejora al inicio de 2026, aunque todavía mantiene marcadas brechas por género, edad, nivel educativo y actividad económica. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el trimestre móvil diciembre de 2025 a febrero de 2026, el ingreso promedio proveniente del trabajo en la actividad principal se ubicó en S/ 2.287,0, lo que representa un incremento de 7,2% frente al mismo periodo del año anterior. En términos absolutos, el alza fue de S/ 152,7.
Este avance refleja una mejora en los ingresos laborales en la capital, en línea con la recuperación del empleo observada en los últimos meses. Sin embargo, el detalle del informe muestra que el crecimiento no se distribuye de manera uniforme y que persisten diferencias estructurales en el mercado laboral limeño.
Mejora general del ingreso laboral en Lima
De acuerdo con el reporte del INEI, el ingreso promedio mensual en Lima Metropolitana registró un crecimiento de 7,2% entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, respecto al mismo trimestre móvil del año anterior. Con ello, el ingreso promedio alcanzó los S/ 2.287,0 mensuales.
El dato confirma una recuperación del poder de generación de ingresos en la capital, impulsada por la mejora del empleo y el mayor dinamismo de algunos sectores económicos. No obstante, el comportamiento varía significativamente según el perfil del trabajador.
Persisten brechas salariales entre hombres y mujeres
Uno de los principales hallazgos del informe es que la brecha de ingresos por sexo sigue siendo importante. El ingreso promedio mensual de los hombres se ubicó en S/ 2.550,4, mientras que el de las mujeres fue de S/ 1.963,8.
En la práctica, esto significa que las mujeres ganan apenas el 77,0% del ingreso de los hombres, lo que evidencia que la desigualdad salarial sigue presente en el mercado laboral limeño.
Sin embargo, el reporte también muestra una señal positiva: el ingreso promedio de las mujeres creció a un mayor ritmo que el de los hombres. Mientras el ingreso femenino aumentó 9,5% (S/ 171,1), el masculino avanzó 5,7% (S/ 137,1). Aunque la brecha persiste, este resultado sugiere una ligera mejora relativa en la evolución de los ingresos femeninos.
Trabajadores de mayor edad registran el mayor incremento
Por grupos de edad, el mayor crecimiento del ingreso promedio se observó entre los trabajadores de 45 años a más, cuyo ingreso aumentó 8,1%, equivalente a S/ 178,9 adicionales.
En el grupo de 25 a 44 años, el ingreso subió 6,9% (S/ 156,9), mientras que entre los ocupados de 14 a 24 años el incremento fue de 4,4% (S/ 55,2).
Estos resultados muestran que los trabajadores con mayor experiencia laboral fueron los más favorecidos en términos de mejora de ingresos, mientras que los jóvenes continúan registrando avances más moderados.
La educación sigue marcando diferencias salariales
El informe del INEI también confirma que el nivel educativo sigue siendo uno de los factores más determinantes en el ingreso laboral. Aunque el ingreso promedio aumentó en todos los niveles de formación, las diferencias entre segmentos siguen siendo amplias.
El mayor crecimiento porcentual se dio entre quienes cuentan con educación superior no universitaria, con un alza de 7,6% (S/ 139,8). Le siguieron los trabajadores con educación secundaria, cuyos ingresos crecieron 7,2% (S/ 113,9); aquellos con educación primaria o menor nivel, con un avance de 5,1% (S/ 62,2); y finalmente quienes tienen educación superior universitaria, con un incremento de 4,6% (S/ 151,0).
Pese a que el crecimiento fue más moderado en el segmento universitario, este grupo sigue concentrando los ingresos más altos. Según el INEI, un trabajador con educación universitaria gana 2,7 veces más que uno con educación primaria o menor nivel, 2,0 veces más que uno con educación secundaria y 1,7 veces más que un trabajador con educación superior no universitaria.
Este dato reafirma que la formación académica continúa siendo uno de los principales determinantes de la calidad del empleo y del nivel salarial en Lima Metropolitana.
Comercio lidera el alza de ingresos, pero construcción mantiene el mejor salario
Por ramas de actividad, el mayor incremento del ingreso promedio mensual se registró en el sector Comercio, donde los ingresos subieron 14,4%, equivalente a S/ 244,4 adicionales. Le siguieron Servicios, con un avance de 6,5% (S/ 146,8), y Manufactura, con 6,4% (S/ 128,0).
En contraste, el sector Construcción mostró un crecimiento prácticamente estancado, con apenas 0,1% de aumento, equivalente a S/ 2,3.
Sin embargo, pese a ese escaso avance, Construcción se mantuvo como la actividad con el ingreso promedio más alto, al alcanzar S/ 2.469,9 mensuales. En el otro extremo, Comercio registró el ingreso promedio más bajo, con S/ 1.946,7, a pesar de haber sido el sector con mayor incremento porcentual.
Esto refleja que algunos sectores pueden mostrar fuertes recuperaciones en ingresos, pero seguir partiendo de niveles salariales más bajos que otras actividades.
Ingresos mejoran, pero la desigualdad laboral sigue presente
En conjunto, los datos del INEI muestran una mejora relevante en los ingresos laborales de Lima Metropolitana al inicio de 2026, en un contexto de mayor dinamismo del mercado laboral. El aumento de 7,2% en el ingreso promedio mensual es una señal positiva para los hogares, especialmente en un escenario donde el empleo también ha mostrado avances.
No obstante, el informe deja claro que la recuperación no es homogénea. La brecha salarial entre hombres y mujeres continúa siendo significativa, los jóvenes siguen rezagados frente a trabajadores de mayor edad y el nivel educativo mantiene una fuerte influencia sobre cuánto puede ganar una persona.
En ese contexto, el mercado laboral limeño parece avanzar en ingresos, pero todavía arrastra desigualdades estructurales que limitan una mejora más equitativa. La evolución en los próximos meses será clave para determinar si esta recuperación logra consolidarse con mayor inclusión y mejores oportunidades para todos los segmentos de la población.
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