La OMS declara emergencia internacional por el brote de ébola

22:12 8 Agosto, 2014

Los expertos en salud global declararon este viernes una emergencia internacional de salud por la epidemia de ébola que asola a África occidental, que requiere un enfoque coordinado a nivel mundial.

Guinea, Liberia y Sierra Leona están luchando contra el virus del Ébola, que también se ha extendido a Nigeria.

El ministro de Salud de Nigeria, Onyebuchi Chukwu, dijo a los reporteros este viernes — con dos casos más confirmados— que ha habido nueve casos de ébola en su país.

Dos de los infectados han muerto.

Otros seis casos sospechosos están siendo investigados.

“Las posibles consecuencias de la propagación internacional son particularmente graves en vista de la virulencia del virus, los patrones intensivos de transmisión en la comunidad y los centros de salud, y los débiles sistemas de salud en los países más afectados”, indicó la Organización Mundial de la Salud (OMS) este viernes.

La agencia de salud de las Naciones Unidas lo describió como el peor brote en la historia de cuatro décadas de seguimiento de la enfermedad. “Se considera esencial una respuesta internacional coordinada para detener y revertir la propagación internacional del ébola”, dijo la OMS.

El número de personas que se sospecha pueden tener ébola subió a 1,779, mientras que los muertos por el padecimiento se elevaron a 961, de acuerdo con cifras actualizadas hasta el miércoles, informó la organización este viernes.

Aunque es infeccioso, el ébola “no es misterioso” y puede ser contenido, dijo Fukuda.

Grupos de ayuda aplaudieron el anuncio de la alerta, pero dijeron que por sí solo no va a reducir las muertes.

“La declaración de emergencia de salud pública internacional por el ébola muestra la seriedad con la que se está tomando el actual brote, pero las declaraciones no van a salvar vidas”, dijo el doctor Bart Janssens, director de operaciones de Médicos Sin Fronteras, una organización humanitaria.

“Ahora necesitamos que esta declaración se traduzca en acción inmediata sobre el terreno. Durante semanas, Médicos Sin Fronteras ha estado repitiendo que se necesita desesperadamente una respuesta de salud médica, epidemiológica y pública masiva para salvar vidas”, dijo Janssens.

“Las vidas se están perdiendo porque la respuesta es demasiado lenta”.

La presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, dijo que la enfermedad, de rápida propagación, ha abrumado al sistema de salud de su nación.

“El alcance y la escala de la epidemia ahora superan la capacidad y la responsabilidad legal de una agencia o ministerio de un solo gobierno”, dijo.

La líder liberiana declaró 90 días de emergencia esta semana, lo que permitirá a su gobierno establecer una serie de medidas para prevenir la propagación de la enfermedad.

Mientras Liberia lucha por contener la epidemia, Estados Unidos ordenó a los familiares de sus empleados de la embajada que salieran del país. La Embajada de Estados Unidos se encuentra en la capital de Monrovia, una de las zonas más afectadas por la epidemia.

Washington dijo que está enviando expertos a Liberia, entre ellos 12 especialistas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, y un equipo de respuesta de 13 miembros de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.

Dos estadounidenses que estaban en Liberia están en tratamiento en el Hospital de la Universidad de Emory en Atlanta: el doctor Kent Brantly y su ayudante Nancy Writebol. Emory es una de las cuatro instituciones en Estados Unidos capaces de proporcionar ese tratamiento.

Brantly dio a conocer en un comunicado este viernes que los doctores y enfermeras le están dando el mejor cuidado posible.

El virus del Ébola causa fiebre hemorrágica que afecta a múltiples sistemas de órganos en el cuerpo.

Los primeros síntomas incluyen debilidad, dolor muscular, dolores de cabeza y dolor de garganta. Más tarde progresan a vómitos, diarrea, alteración de la función renal y hepática, y a veces sangrado interno y externo.

El ébola se propaga a través del contacto con los órganos y fluidos corporales tales como sangre, saliva, orina y otras secreciones de las personas infectadas. No tiene cura conocida.

El tratamiento más común apoya las funciones de órganos y el mantenimiento de los fluidos corporales como la sangre y la hidratación para dar tiempo suficiente para que el cuerpo combata la infección.

(Tomado de CNN).

Comparte en:

Vea también