La inversión privada creció 10,0% en 2025, su mayor expansión desde 2012 al excluir rebote pospandemia
El resultado superó la proyección del propio BCRP y estuvo impulsado por el fuerte avance de la inversión minera y la ejecución de grandes proyectos de infraestructura.

22 febrero, 2026 / 8:50 am
La inversión privada en el Perú cerró el 2025 con uno de sus desempeños más sólidos de los últimos años, confirmándose como uno de los principales motores de la recuperación y expansión económica. De acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), la inversión privada creció 10,1% interanual en el cuarto trimestre del año y acumuló una expansión de 10,0% en el conjunto del 2025, superando la proyección de 9,5% estimada por la propia autoridad monetaria en su Reporte de Inflación de diciembre.
Este resultado constituye la tasa de crecimiento más alta desde 2012, si se excluye el rebote estadístico observado en 2021 tras la pandemia, y refleja un entorno de mayor confianza empresarial, condiciones financieras más favorables y un fuerte impulso de los grandes proyectos mineros y de infraestructura.
Inversión no residencial lidera el repunte
El dinamismo de la inversión privada estuvo explicado, principalmente, por la inversión no residencial, que registró un crecimiento de 12,1% interanual en el cuarto trimestre de 2025 y acumuló una expansión de 13,0% en el año, según el cuadro de inversión privada por componentes publicado por el BCRP.
Este desempeño estuvo marcado por el notable repunte de la inversión minera, que creció 33,7% interanual en el último trimestre del año y 19,3% en el acumulado anual. Se trata de una de las tasas más elevadas registradas desde 2012, excluyendo nuevamente el efecto base de 2021. El resultado respondió a mayores desembolsos en infraestructura y equipamiento minero, en un contexto de precios internacionales favorables de los metales y fortalecimiento de los flujos de caja de las empresas del sector.
De acuerdo con información del Ministerio de Energía y Minas, solo en el cuarto trimestre de 2025 la inversión minera ascendió a USD 2 317 millones, superando en USD 695 millones el monto registrado en el mismo periodo de 2024. Destacaron las inversiones de Antamina, Las Bambas, Southern Peru, Buenaventura y Shougang, concentradas principalmente en ampliación de infraestructura y adquisición de maquinaria pesada.
Infraestructura y sectores no mineros refuerzan el ciclo inversor
Junto al impulso minero, la inversión no minera también mostró un comportamiento favorable. El avance de proyectos de infraestructura en transporte, electricidad y telecomunicaciones fue un factor clave en el crecimiento de la inversión no residencial, como lo evidencian las obras de ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, el desarrollo del primer grupo de Aeropuertos Regionales, la Línea 2 del Metro de Lima y el Terminal Portuario del Callao.
Este dinamismo es consistente con el aumento de las importaciones de bienes de capital, especialmente maquinaria para la industria y la minería, vehículos de carga pesada y equipos tecnológicos, así como con el mayor crecimiento interanual del crédito a empresas, lo que evidencia una mayor disposición del sector privado a invertir y expandir capacidad productiva.
Inversión residencial acelera su recuperación
En el segmento residencial, la inversión también mostró una aceleración. Durante el cuarto trimestre de 2025, el crecimiento interanual fue de 5,3%, superior al 2,5% registrado en el trimestre previo, cerrando el año con una expansión de 3,3%.
Este comportamiento estuvo asociado al dinamismo de la autoconstrucción y a la recuperación del sector inmobiliario, en un entorno de aumento del empleo formal y de los ingresos reales. A ello se sumó el crecimiento de los créditos hipotecarios, que brindó soporte adicional al gasto de los hogares, así como la reducción de los precios de los materiales de construcción y el mayor volumen de sus importaciones.
El cuadro del BCRP muestra que, si bien la inversión residencial crece a un ritmo menor que la no residencial, mantiene una trayectoria positiva que contribuye al desempeño agregado de la inversión privada.
Un cierre de año mejor al previsto por el BCRP
El resultado final del 2025 superó incluso las previsiones oficiales. En diciembre, el BCRP había informado que la inversión privada cerraría el año con un crecimiento de 9,5%, el más alto en doce años. Sin embargo, el desempeño efectivo fue mayor, alcanzando el 10,0%, impulsado principalmente por el fuerte repunte de la inversión minera y la ejecución de grandes proyectos de infraestructura.
Este comportamiento confirma que la inversión privada se consolidó como un pilar clave del crecimiento económico en 2025, en un contexto de estabilidad macroeconómica y mejora de las condiciones financieras.
De cara a los próximos años, el BCRP estima que la inversión privada crecerá alrededor de 5,0% tanto en 2026 como en 2027. Si bien se trataría de un ritmo menor al observado en 2025, reflejaría una normalización del ciclo inversor sobre una base más sólida, sostenida por la continuidad de proyectos mineros y de infraestructura ya en ejecución.
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