Finanzas abiertas: Experta de Cambridge alerta que regular no será suficiente para asegurar el éxito del modelo peruano
La investigadora Sanya Juneja señaló que la sostenibilidad del ecosistema dependerá de la participación activa de bancos, fintechs y consumidores, además de reglas claras de responsabilidad y protección de datos.

26 mayo, 2026 / 1:49 pm
La implementación de un modelo de finanzas abiertas en el Perú no solo requerirá regulación y tecnología, sino también incentivos adecuados, confianza entre los actores y métricas claras que permitan medir resultados desde el inicio. Esa fue una de las principales conclusiones de la exposición realizada por Sanya Juneja, Open Banking & Open Finance Lead del Cambridge Centre for Alternative Finance, durante la conferencia “Finanzas Abiertas en el Perú: Bases para su Implementación”, organizada por la SBS en el marco de su 95 aniversario.
La especialista participó, de manera remota, desde la India y presentó la conferencia “Blueprint for Open Finance Ecosystems in Emerging Economies”, en la que compartió hallazgos derivados de investigaciones realizadas en más de 95 países sobre la evolución de modelos de open banking y open finance.
Su exposición buscó responder las siguientes preguntas: ¿Por qué se estancan los ecosistemas? Desafíos de participación en Open Finance en economías emergentes y en desarrollo; ¿Qué genera una participación significativa? El rol de los incentivos entre los poseedores de datos, usuarios y consumidores; ¿Cómo se sostiene la confianza? Responsabilidad, consentimiento, rendición de cuentas y resolución de disputas; y, ¿Cómo saben los reguladores qué está funcionando? KPIs, secuenciación e indicadores de resultados de política pública.
Juneja explicó que el desafío para las economías emergentes no es únicamente implementar un marco normativo, sino lograr que el ecosistema sea sostenible en el tiempo y genere participación activa de todos los actores involucrados.
“El sistema puede obligar a compartir datos, pero el éxito dependerá de que bancos, fintechs y consumidores encuentren un valor sostenible en participar”, señaló.
Un modelo basado en tres pilares
La representante de Cambridge explicó que el modelo propuesto, para el desarrollo de ecosistemas de finanzas abiertas, se basa en tres pilares fundamentales: incentivos, responsabilidad y métricas de desempeño (KPIs).
Según detalló, estos tres elementos funcionan de manera interconectada y permiten construir un círculo virtuoso que fortalece el ecosistema financiero, impulsa la innovación y favorece la inclusión financiera.
El primer pilar corresponde a los incentivos, los cuales buscan alinear los intereses de bancos, fintechs, proveedores tecnológicos y consumidores. El segundo pilar está relacionado con la responsabilidad y los mecanismos de protección, que permiten construir confianza y reducir incertidumbre entre los participantes. El tercer componente son los KPIs o indicadores de desempeño, que sirven para medir si el sistema realmente está cumpliendo sus objetivos de competencia, innovación e inclusión.
Juneja sostuvo que muchos países comenzaron los modelos de open finance mediante mandatos regulatorios que obligaban a las entidades financieras a participar. Sin embargo, advirtió que cuando la única motivación es cumplir una obligación normativa, las instituciones suelen limitar sus esfuerzos al mínimo requerido.
“Las entidades terminan enfocándose solo en cumplir la regla y no necesariamente en desarrollar mejores estándares de calidad, APIs más robustas o mejores experiencias para el usuario”, explicó.
Por ello, remarcó la importancia de diseñar incentivos desde el inicio del proceso.
La experiencia internacional y los modelos de incentivos
Durante su exposición, Juneja presentó diversos mecanismos utilizados internacionalmente para fomentar la participación en ecosistemas de finanzas abiertas.
Entre ellos mencionó modelos de reciprocidad de datos, implementación gradual, sandboxes regulatorios, incentivos tributarios, infraestructura compartida y modelos comerciales para compensar las inversiones realizadas por las entidades participantes.
La especialista explicó que uno de los principales desafíos radica en equilibrar los costos y beneficios entre quienes poseen los datos —principalmente bancos y operadores financieros— y quienes los utilizan para desarrollar soluciones innovadoras, como fintechs y agregadores.
“Los costos de infraestructura, seguridad y mantenimiento aparecen muy temprano para los bancos, mientras que muchos beneficios llegan recién cuando el ecosistema madura”, comentó.
En ese contexto, destacó el caso de Brasil como uno de los referentes globales más avanzados en open finance, señalando que actualmente la adopción en ese país alcanza aproximadamente el 19%.
También mencionó los modelos aplicados en India, Singapur, Reino Unido, Indonesia, Sudáfrica y Nigeria, enfatizando que no existe una única fórmula de éxito y que cada jurisdicción debe adaptar el diseño a sus propias características institucionales y competitivas.
“La estructura institucional del Perú, sus prioridades de inclusión financiera y su dinámica competitiva son distintas. El diseño no debe ser una copia de otros países”, afirmó.
La importancia de la confianza y la responsabilidad
Uno de los puntos más enfatizados por la especialista fue la necesidad de construir confianza dentro del ecosistema.
Juneja explicó que los consumidores solo compartirán información financiera si perciben que existen reglas claras sobre consentimiento, uso de datos, protección frente a incidentes y resolución de disputas.
En ese sentido, sostuvo que los marcos de responsabilidad funcionan también como incentivos, porque reducen la incertidumbre operativa y legal para bancos, fintechs y usuarios. “Cuando todos entienden claramente quién responde si algo sale mal, la percepción de riesgo disminuye y la participación se vuelve más manejable”.
Asimismo, señaló que además de reglas escritas, el sistema requiere infraestructura de soporte, auditorías, sistemas de acreditación, monitoreo de incidentes y mecanismos eficientes de resolución de controversias.
La especialista remarcó que uno de los errores más comunes en varios países es no establecer métricas desde el inicio. Los KPIs deben comenzar midiendo aspectos técnicos —como número de participantes, volumen de llamadas API y tasas de éxito— para luego evolucionar hacia indicadores vinculados a competencia, innovación, inclusión financiera y bienestar del usuario.
“No se puede demostrar que un sistema funcionó si no se definió desde el inicio qué se iba a medir”, advirtió.
Implicancias para el Perú
En la parte final de su exposición, Juneja presentó una serie de recomendaciones específicas para el caso peruano.
Entre ellas destacó la necesidad de comenzar priorizando la participación y no únicamente el cumplimiento regulatorio, diseñar incentivos desde las primeras etapas, construir confianza mediante reglas claras de responsabilidad y desarrollar indicadores de desempeño en paralelo con la implementación.
También señaló que el modelo peruano debe considerar las particularidades del mercado local, incluyendo el rol de las billeteras digitales, la presencia de entidades microfinancieras y las necesidades de inclusión financiera.
La especialista destacó además que los pilares del sistema están interrelacionados y que avances en un área pueden compensar debilidades en otras. Por ejemplo, cuando los bancos asumen mayores responsabilidades sobre el manejo de datos, se pueden introducir incentivos más fuertes para equilibrar riesgos y beneficios. Asimismo, sostuvo que la publicación de indicadores institucionales puede mejorar la transparencia y la rendición de cuentas sin necesidad de generar cargas regulatorias excesivas.
Finalmente, afirmó que el Perú tiene actualmente una oportunidad importante para diseñar un ecosistema de finanzas abiertas alineado con sus propias prioridades económicas y sociales.
“Los modelos más resilientes serán aquellos capaces de equilibrar incentivos, construir confianza y medir resultados desde el comienzo”, concluyó.
Vea Tambien:

















