El 66,8% de hogares sufrió caída de ingresos en el segundo semestre de 2025
Aunque la proporción bajó frente al 73,0% registrado un año antes, la reducción de ingresos sigue siendo el principal impacto en el bienestar de las familias.

4 marzo, 2026 / 8:50 am
El 22,9% de los hogares peruanos enfrentó al menos un choque adverso en los últimos 12 meses, según informó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) con base en la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho). La cifra corresponde al semestre julio-diciembre de 2025 y representa una disminución de 1,6 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2024, cuando el indicador se situó en 24,5%.
Se considera choques adversos a las perturbaciones externas que generan cambios sustanciales en los niveles de bienestar de los hogares y que pueden colocarlos en una situación de privación.
Enfermedad y desastres, los principales eventos
Durante el periodo analizado, el evento más frecuente fue la enfermedad o accidente grave de algún miembro del hogar, que afectó al 8,3% de las familias, aunque mostró una leve reducción de 0,4 punto porcentual frente al año previo.
Le siguieron los desastres naturales, con una incidencia de 6,4%, ligeramente superior al 6,3% registrado un año antes, siendo el único evento que no retrocedió. La pérdida de empleo impactó al 5,2% de los hogares, 0,6 punto porcentual menos que en 2024, mientras que los hechos delictivos afectaron al 2,4%, con una caída de 0,5 punto porcentual.
La mayor reducción se observó en los casos de quiebra del negocio familiar, abandono del jefe del hogar u otros eventos —que incluyen fallecimiento de algún integrante—, que pasaron de 2,8% a 1,1%, una caída de 1,7 puntos porcentuales.
Impacto en ingresos y patrimonio
Entre los hogares que enfrentaron algún choque adverso, el principal impacto fue la disminución de ingresos, reportada por el 66,8% en el segundo semestre de 2025, cifra menor al 73,0% registrado en igual periodo del año anterior.
En contraste, la pérdida de bienes o patrimonio aumentó de 7,7% a 9,5%. Asimismo, el 17,8% de los hogares señaló haber sufrido tanto reducción de ingresos como pérdida patrimonial, proporción mayor al 13,9% observado en 2024.
Un 6,0% indicó que, pese a haber enfrentado un evento adverso, no experimentó afectación en su bienestar, ligeramente por encima del 5,4% del año anterior.
Estrategias para enfrentar la crisis
Para hacer frente a la reducción de ingresos o pérdida de patrimonio, los hogares recurrieron principalmente al uso de ahorros o capital, estrategia empleada por el 28,0%, aunque con una disminución respecto al 31,7% del año previo.
El 21,8% recibió apoyo de familiares, mientras que el 15,6% optó por reducir su alimentación o consumo. Un 15,2% buscó trabajos adicionales y el 11,3% recurrió a préstamos.
Otras medidas incluyeron el empeño o venta de bienes (2,6%) y la ayuda del gobierno (1,9%), esta última con un leve incremento de 0,2 punto porcentual. Sin embargo, llamó la atención que el 26,0% de los hogares manifestó no haber adoptado ninguna acción para enfrentar la situación, proporción mayor al 21,5% del año anterior.
Recuperación aún limitada, sobre todo en el área rural
Tras aplicar estas estrategias, el 16,6% de los hogares logró solucionar completamente la disminución de ingresos o pérdida de bienes, 0,8 punto porcentual más que en 2024. Un 15,7% indicó haberlo resuelto parcialmente y el 67,7% señaló que el problema no se solucionó.
Por ámbito geográfico, la brecha es significativa. En el área urbana, el 19,7% de los hogares consiguió superar totalmente la situación, frente a solo el 9,5% en el área rural. Además, mientras que en las ciudades el porcentaje de hogares que no logró resolver el problema se redujo a 61,6%, en el área rural se mantuvo elevado en 81,6%.
Los resultados preliminares evidencian que, si bien la incidencia de choques adversos ha disminuido en términos generales, su impacto continúa siendo profundo, especialmente en los hogares rurales, donde la capacidad de recuperación sigue siendo limitada.
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