De campeona a maestra

00:23 13 Julio, 2014

La familia Arraya es una de las que más alegrías le dio al Perú, pues décadas atrás los hermanos Pablo y Laura se convirtieron en los tenistas nacionales que mejores logros obtuvieron en los torneos internacionales. Y cuando llegó el momento del retiro ambos no se olvidaron del deporte blanco, pues decidieron formar a los nuevos valores.

Pablo Arraya optó por radicar en Estados Unidos y convertirse en entrenador de tenis en un club de Miami; sin embargo, regularmente visita Lima, donde su hermana Laura administra una academia que fundó hace décadas su papá Guillermo.

“Tras haber tenido un local en San Borja mi padre se mudó a Monterrico, donde compró un terreno en el que construyó cuatro canchas de cemento, pues las de arcilla necesitan mucho mantenimiento. Así fue como se creó la primera academia de tenis, para la formación del deportista, pues lo único que había en Lima eran clubes”, comenta Laura Arraya.

La ex tenista, quien logró llegar hasta los cuartos de final en Wimbledon y los octavos de final en Roland Garros; a inicios de los noventa, se hizo cargo de la academia desde 1997 tras retirarse de las canchas y recuerda que comenzó a leer libros sobre las técnicas de aprendizaje del deporte blanco, pues para ser entrenadora también hay que prepararse.

“Mi papá fue mi mejor maestro y hasta ahora sigue viniendo a la academia para recordarme a mí y a mis cuatro entrenadores, que debemos estar pendientes de las nuevas técnicas del tenis, algo que también me precisa mi hermano Pablo cada vez que visita Lima y me explica los nuevos métodos que se están empleando en EE.UU.”, señala a Gan@Más.

Formación temprana

En la Academia Laura Arraya se les enseña a jugar tenis a niños y niñas desde los tres años, ya que ahora hay raquetas pequeñas y pelotas con menos botes, lo que permite que los menores no se sobre esfuercen ni lesionen.

De marzo a diciembre hay un promedio de 170 alumnos; pero, en enero y febrero la cifra puede llegar a los 300, debido a las vacaciones escolares, y en esos meses se dictan clases a doble turno.

“Nosotros sólo formamos a los chicos y chicas, y si vemos que tienen las condiciones para hacer una carrera profesional nos reunimos con los padres de familia para que los lleven a un centro de alto rendimiento de tenis”, explica Laura.

Así sucedió con Ximena Siles, Katherine Miranda y Nicole Aragonés; talentosas tenistas peruanas, quienes tuvieron como maestra a Laura Arraya y que actualmente compiten en torneos internacionales defendiendo los colores del Perú.

En familia

La ex campeona nacional comenta que le gusta que los padres de familia también disfruten del tenis.

“Para qué van a estar sentados mientras los pequeños están en clases, el papá y la mamá también pueden aprender a jugar tenis, y así se convierte en un deporte especial y familiar. Es más, cuando esto ocurre posteriormente vienen en grupo, alquilan una cancha y juegan todos juntos”, sostiene y añade que para que los padres acepten la oferta les dice que las primeras clases serán gratis.

La academia de Laura Arraya no es sólo un centro de formación y enseñanza, pues para varios alumnos es como su segunda casa, por ello a veces se han alquilado canchas para celebrar cumpleaños; aunque, no con payasos, piñata y torta; sino con una clase especial en la que el entrenador, el agasajado y sus invitados; aprenden las técnicas del tenis.

Fanatismo extremo

Las buenas anécdotas familiares sobran en la academia de Laura; sin embargo, ella reconoce que hay momentos en los que se topa con padres de familia que desean que su hijo o hija sea el próximo ídolo mundial.

“Cuando esto ocurre tengo que ser franca desde el inicio y explicarle al padre o la madre que todo depende de las condiciones que tenga el alumno o alumna, y sobre todo las ganas que tengan por aprender, ya que si falta este elemento no se podrá hacer mucho”, señala.

Y para quitarse esos dolores de cabeza Laura Arraya realiza dos veces al año torneos internos y a veces invita a chicos y chicas de otras academias y clubes, para que la actividad sea más competitiva.

Marca de campeona

Desde hace dos años Laura tiene una boutique en su academia en la que vende ropa, accesorios y equipos de tenis; y la vestimenta femenina lleva sus iniciales: L.A. Ella manifiesta que todo comenzó como un hobbie que poco a poco fue creciendo y agrega que los costos van desde los S/. 15 hasta los S/. 160.

Mientras que en lo que respecta a las clases de tenis, la enseñanza individual, dos veces por semana, cuesta S/. 420 el mes y la grupal S/. 240, y ambas incluyen los equipos.

A futuro, Laura Arraya dice que le gustaría que los alcaldes del Cono Norte la ayuden a construir canchas en los distritos de esa zona, para que ella pueda ir algunos días a enseñar las técnicas del tenis.

“No quiero dejar a los chicos que vienen a la academia de Monterrico; pero, estoy dispuesta a ir a otros distritos, ya que el tenis es para todos, sólo tendría que acomodar mis horarios”, exclama y recuerda que varios de sus mejores alumnos han tenido la oportunidad de viajar a Miami para entrenar con su hermano Pablo Arraya.

Y si el tiempo le es propicio Laura no descarta volverse a involucrar con la Federación Deportiva Peruana de Tenis, pues otra de sus metas es mejorar la situación del deporte blanco en nuestro país.

Academia de Tenis Laura Arraya:

Dirección: Calle Pío XII 389, Monterrico – Surco.

arrayatenis@hotmail.com 

437-1179

PUBLICADO EN LA REVISTA Gan@Más #12 (DICIEMBRE 2013)

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