Confeccionistas preocupados por caída de exportaciones de 17% en enero

11:19 17 Marzo, 2015

Las cifras preliminares de las exportaciones de confecciones revelan una caída de -17% en enero pasado y confirman la preocupación de los empresarios de ese subsector quienes consideran que esa tendencia negativa se mantendrá en los próximos meses, manifestó el presidente del Comité de Confecciones de la Asociación de Exportadores (ADEX), Pedro Gamio Palacio.

Cifras del Sistema de Inteligencia Comercial ADEX Data Trade, señalan que los despachos habrían sumado en enero último US$ 74.8 millones y que el principal destino es EE.UU. que importó prendas de vestir por US$ 6,527.5 millones de todo el mundo.

Al respecto, Gamio señaló que la caída de los envíos de confecciones no es un evento solitario, sino una tendencia que debe ser revertida a la brevedad posible para que ese importante subsector que es el motor de la cadena textil-confecciones siga contribuyendo a la recuperación de la economía. “Tenemos empresarios innovadores, trabajadores capacitados y capacidad instalada, lo que falta es recuperar la competitividad perdida”, dijo.

Respecto al mercado estadounidense, Gamio señaló que son las prendas de Centroamérica y asiáticas las mejor posicionadas. “Las de Centroamérica crecen espectacularmente, en especial las de Honduras y El Salvador. Mientras otros países redujeron su representatividad, ellos la incrementaron”, comentó.

Efectivamente, cifras de OTEXA refieren que mientras en enero del 2014 México, Honduras y El Salvador representaron el 4.05%, 1.97% y 1.53% del total de las importaciones estadounidenses, en enero de este año esos porcentajes fueron de 4.08%, 2.28% y 1.93%, respectivamente. Esos países ocuparon los puestos 6, 9 y 10 en el ranking de naciones proveedoras de prendas de vestir de EE. UU.

Gamio indicó que los países asiáticos son los mejor posicionados (en EE.UU.) aun cuando algunos de ellos redujeron su representatividad. China ocupa el primer lugar seguido de Vietnam, Bangladesh e Indonesia. “China no solo produce prendas económicas, sino de todas las calidades”, añadió.

Perú se ubicó en el puesto 19 del ranking de países proveedores de EE. UU., representando el 0.85% del total. China concentró el 36% del total, seguido de Vietnam (12.1%), Bangladesh (6.8%) e Indonesia (6.3%).

Gobierno quitó su mirada del sector

El representante de ADEX lamentó que el gobierno haya apartado su mirada de las exportaciones con valor agregado que son intensivas en mano de obra y un instrumento de desarrollo del país. “Nos miran, pero para castigarnos. Ya redujeron en 20% el drawback y lo reducirán otro 20% el próximo año. Creemos que hay un error de percepción, el Estado debe revaluar la importancia de la exportación de confecciones, hay muchas cosas que se pueden hacer”, dijo.

Refirió que otros países como Colombia tienen zonas francas que ofrecen grandes ventajas para atraer inversionistas de otros países y que el Perú en ese sentido, tiene una competencia muy fuerte.

Apuntó que el avance de ese subsector es el resultado de la demanda externa pero actualmente es perjudicado por la continua pérdida de competitividad debido a los sobrecostos logísticos, laborales, tributarios y otros más, mientras que nuestro competidores si reciben el apoyo de sus gobiernos.

“En resumen, es oportuno que el Estado y los privados se reúnan para diseñar políticas y mecanismos que conduzcan a la recuperación de la competitividad y a la consiguiente recuperación del crecimiento de las exportaciones no tradicionales”, puntualizó.

Incremento de costos

El representante de ADEX resaltó que la industria de la confección es intensiva en mano de obra, lo cual es positivo porque aporta significativamente a la generación de empleo, pero, a su vez es un factor crítico dado que el crecimiento económico y una serie de distorsiones legales incrementan el costo de la mano de obra, restándole competitividad.

“En esas condiciones, lo aconsejable es dejar que sean los mecanismos de mercado los que definan las remuneraciones y que las empresas se adapten a ellas. Por el contrario, es contraproducente elevar artificialmente los costos vía incrementos exógenos de la remuneración mínima o aumento de los derechos adquiridos por ley”, concluyó.

Comparte en:

Vea también