Citi proyecta que Perú crecerá 2.8% en 2026 y se mantiene entre las economías más resilientes de la región
La falta de claridad sobre los resultados electorales y los posibles escenarios de nuevo gobierno eleva la incertidumbre y vuelve a poner al país bajo la cautela de los inversionistas internacionales, subrayó Ernesto Revilla.

28 abril, 2026 / 9:57 am
Ernesto Revilla, economista en jefe para América Latina de Citi.
El equipo de Citi Research actualizó sus proyecciones económicas globales al cierre del primer trimestre de 2026, en un contexto marcado por una elevada incertidumbre geopolítica, especialmente asociada al conflicto en Medio Oriente y su impacto en el mercado petrolero. En una conferencia virtual, durante su exposición, Ernesto Revilla, economista en jefe para América Latina de Citi, señaló que el principal efecto de este escenario ha sido un choque de carácter estanflacionario: menor crecimiento acompañado de mayor inflación.
En ese sentido, Citi redujo su proyección de crecimiento global para 2026 de 2.9% a 2.7%, reflejando el impacto del encarecimiento del petróleo. Sin embargo, Revilla destacó que el ajuste ha sido relativamente moderado frente a lo que se anticipaba inicialmente, lo que evidencia cierta resiliencia de la economía global. En contraste, la inflación global fue revisada al alza con mayor fuerza, pasando de 2.6% a 3.3%, lo que ha generado mayores presiones sobre las decisiones de política monetaria.
El economista advirtió que los riesgos siguen sesgados a la baja para el crecimiento y al alza para la inflación, dependiendo principalmente de la evolución del conflicto y del comportamiento del precio del crudo. En un escenario adverso, con precios del petróleo sostenidos en niveles cercanos a 120 dólares por barril, el crecimiento global podría reducirse hasta en un punto porcentual adicional, mientras que la inflación podría escalar hasta 5%, aumentando el riesgo de una recesión global.
Mercados y política monetaria: cautela ante presiones inflacionarias
El nuevo entorno ha llevado a un reajuste en las expectativas de tasas de interés a nivel global. Según Citi, varios bancos centrales han optado por una postura más prudente, priorizando el control de la inflación frente al debilitamiento de la actividad económica. Esto se traduce en menores expectativas de recortes de tasas en economías clave como Estados Unidos y Brasil, e incluso en incrementos en países con presiones inflacionarias más inmediatas, como Colombia.
Revilla explicó que este dilema refleja la complejidad del choque actual, donde las autoridades monetarias deben balancear el impacto negativo sobre el crecimiento con el riesgo de desanclaje inflacionario. En este contexto, la política fiscal podría jugar un rol complementario para mitigar la desaceleración.
América Latina: resiliencia en medio del shock externo
A pesar del contexto global adverso, América Latina ha mostrado un desempeño relativamente sólido. De acuerdo con Citi, la región se ha beneficiado de una combinación favorable de factores externos, como la debilidad del dólar y precios de commodities aún elevados, lo que ha fortalecido sus monedas y mejorado sus términos de intercambio.
Además, la región se mantiene alejada de los principales focos de conflicto geopolítico, lo que ha sido percibido como un activo por los inversionistas. A ello se suman fundamentos macroeconómicos relativamente sólidos y respuestas de política económica que han contribuido a sostener la estabilidad.
No obstante, Citi ya ha comenzado a ajustar a la baja sus proyecciones de crecimiento para varios países de la región, reflejando el impacto gradual del entorno internacional más desafiante.
Perú: crecimiento resiliente con inflación controlada, pero con ruido político
En el caso de Perú, Citi mantiene una proyección de crecimiento de 2.8% para 2026, posicionándolo como una de las economías más resilientes de la región. Revilla destacó que la actividad económica ha mostrado un desempeño relativamente favorable en lo que va del año, impulsada por sectores como la construcción, el comercio y la minería.
Si bien algunos rubros, como manufactura y pesca, han perdido dinamismo, el balance general sigue siendo positivo en comparación con otras economías latinoamericanas. En el frente inflacionario, Perú también destaca por mantener una trayectoria contenida, con una proyección de 2.8% al cierre del año, dentro del rango objetivo del Banco Central.
Sin embargo, el principal foco de incertidumbre para el país no proviene del ámbito económico, sino del escenario político. Revilla señaló que la falta de claridad sobre los resultados electorales y los posibles escenarios de segunda vuelta ha vuelto a colocar a Perú en el radar de riesgo para los inversionistas internacionales.
Este cambio contrasta con semanas previas, cuando el mercado mostraba escasa preocupación por el proceso electoral peruano. Hoy, en cambio, la incertidumbre política se perfila como el principal factor que podría afectar las expectativas sobre el país en el corto plazo.
Perspectivas regionales: riesgos latentes y factores de soporte
A nivel regional, Citi identifica una tendencia de menor crecimiento y mayores presiones inflacionarias, en línea con el shock global. Países como Colombia han visto revisiones a la baja más marcadas en sus proyecciones, reflejando debilidades internas y mayores tensiones inflacionarias.
En contraste, economías de Centroamérica y el Caribe han mostrado una dinámica más favorable, apoyadas por el flujo de remesas, el turismo y la fortaleza de la economía estadounidense. Estos factores han permitido compensar parcialmente el impacto del encarecimiento del petróleo, aunque los riesgos hacia adelante se mantienen, especialmente si el conflicto se prolonga.
En conjunto, el escenario descrito por Citi refleja una economía global que, si bien sigue mostrando resiliencia, enfrenta un entorno cada vez más complejo, donde la evolución del conflicto geopolítico y del mercado energético será determinante para el desempeño económico en lo que resta del año.
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