Citi: Perú debe dar el salto de la estabilidad macroeconómica a la estabilidad política
Ernesto Revilla afirmó que el próximo gobierno tiene la oportunidad de consolidar un entorno de mayor confianza para la inversión y las reformas procrecimiento. Citi proyecta una expansión de 2,9% para 2026 y de 3,0% para 2027.

8 julio, 2026 / 10:16 am
Las economías de América Latina enfrentan la segunda mitad de 2026 con un panorama más favorable de lo previsto hace algunos meses. A pesar de la desaceleración de la economía global, la incertidumbre geopolítica y los cambios en el escenario comercial internacional, la región ha demostrado una capacidad de resistencia superior a la esperada y mantiene perspectivas de crecimiento relativamente sólidas. Así lo sostuvo Ernesto Revilla, Managing Director y Chief Economist para América Latina de Citi, durante la presentación de las perspectivas económicas de la institución al cierre del primer semestre de 2026.
El economista destacó que el escenario base de Citi es “cautelosamente optimista”, al considerar que han disminuido algunos de los principales riesgos externos, especialmente aquellos relacionados con el conflicto en Medio Oriente, mientras que la fortaleza de la economía estadounidense continúa respaldando el desempeño de las economías latinoamericanas.
En el caso peruano, Revilla sostuvo que el país mantiene uno de los fundamentos macroeconómicos más sólidos de la región y proyectó un crecimiento de 2,9% para este año, seguido de una expansión de 3,0% en 2027. Aunque estas cifras representan una moderación respecto al crecimiento estimado de 3,4% registrado en 2025, consideró que el potencial de expansión podría ser incluso mayor si el próximo gobierno logra impulsar una agenda de reformas que fortalezca la inversión privada y, sobre todo, consolide una estabilidad política que acompañe la estabilidad macroeconómica alcanzada durante más de dos décadas.
América Latina resiste mejor de lo esperado
Revilla explicó que, pese a que Citi redujo su estimación de crecimiento para la economía mundial desde 2,9% a inicios de año hasta 2,5% actualmente, el escenario internacional resulta menos negativo de lo que se anticipaba hace algunos meses.
Según indicó, la menor probabilidad de una escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos ha permitido estabilizar las expectativas sobre los precios internacionales del petróleo. Citi proyecta que el crudo convergerá hacia niveles cercanos a los US$65 por barril durante la primera mitad de 2027, escenario que favorecería una reducción de las presiones inflacionarias globales y brindaría un entorno más favorable para las economías emergentes.
No obstante, advirtió que persisten riesgos geopolíticos que podrían alterar este panorama, especialmente si resurge una confrontación que afecte el estrecho de Ormuz, principal ruta mundial para el transporte de petróleo. En ese escenario, explicó, el precio del crudo podría superar nuevamente los US$115 por barril, provocando un entorno de menor crecimiento e inflación más elevada a nivel global.
Estados Unidos continúa siendo un soporte para la región
Uno de los principales factores que explican la resiliencia latinoamericana es el desempeño de la economía estadounidense.
Revilla señaló que el mercado laboral de Estados Unidos continúa mostrando una fortaleza superior a la esperada, con cuatro meses consecutivos de sólida generación de empleo, situación que beneficia directamente a América Latina mediante mayores flujos comerciales, turismo, remesas y demanda por exportaciones.
Asimismo, destacó el proceso de recuperación del sector manufacturero estadounidense, impulsado inicialmente por las inversiones asociadas a la inteligencia artificial, pero que ahora se extiende a otros sectores industriales.
Sin embargo, también advirtió que existen señales mixtas. El ingreso disponible de las familias estadounidenses viene desacelerándose y la tasa de ahorro permanece en niveles históricamente bajos, factores que podrían moderar el consumo durante la segunda mitad del año y generar una desaceleración gradual de la economía norteamericana.
Esta incertidumbre, agregó, dificulta anticipar las futuras decisiones de la Reserva Federal (Fed), especialmente luego de los cambios en su estrategia de comunicación bajo la nueva presidencia del organismo.
Cinco fortalezas que favorecen a América Latina
Durante su exposición, Revilla identificó cinco elementos que explican por qué América Latina se encuentra mejor posicionada que otras regiones frente al nuevo contexto internacional.
En primer lugar, destacó que la región permanece alejada de los principales conflictos geopolíticos mundiales, situación que incrementa su atractivo para los inversionistas internacionales.
En segundo término, señaló que el proceso de reconfiguración del comercio global beneficia a América Latina, ya que Estados Unidos continúa necesitando importar alimentos, minerales y materias primas que la región produce competitivamente.
Como tercer factor, indicó que la región enfrenta un menor riesgo de disrupción inmediata derivada de la inteligencia artificial debido a que buena parte de su fuerza laboral se concentra en actividades menos expuestas a la automatización.
A ello se suma un entorno macroeconómico particularmente favorable, caracterizado por un dólar internacional más débil y elevados precios de las materias primas, combinación que fortalece las monedas latinoamericanas y mejora los términos de intercambio de las economías exportadoras.
Finalmente, destacó que el reciente ciclo electoral en varios países de la región ha generado expectativas favorables entre los inversionistas respecto a la posibilidad de implementar políticas económicas más orientadas al crecimiento y la inversión privada.
Perú mantiene sólidos fundamentos macroeconómicos
Respecto al desempeño peruano, Revilla señaló que Perú continúa destacando dentro de la región por la fortaleza de su marco macroeconómico.
Citi proyecta que la economía peruana crecerá 2,9% en 2026, por debajo del 3,4% estimado para 2025, mientras que en 2027 volvería a acelerarse hasta 3,0%.
Sin embargo, enfatizó que estas proyecciones tienen un “sesgo al alza”, lo que significa que podrían mejorar si la nueva administración impulsa reformas que eleven la confianza empresarial y destraben proyectos de inversión.
“Perú tiene una macroeconomía muy estable”, afirmó Revilla, quien recordó que la inflación se mantendrá cómodamente dentro del rango objetivo del Banco Central y que la continuidad de Julio Velarde al frente del BCRP refuerza la confianza de los mercados en la conducción de la política monetaria.
Estabilidad política, el gran desafío del próximo gobierno
El economista sostuvo que el principal reto del Perú ya no se encuentra en el frente macroeconómico, sino en el ámbito político e institucional.
Explicó que durante la última década los mercados han aprendido a convivir con la inestabilidad política peruana sin que ello altere significativamente la estabilidad económica. No obstante, consideró que el país tiene ahora una oportunidad para dar un paso adicional.
Revilla señaló que la nueva administración debería aprovechar la fortaleza de los fundamentos macroeconómicos para construir una estabilidad política duradera.
“Perú debería aprovechar de pasar de una muy buena estabilidad macroeconómica, que ha mantenido durante muchos años, hacia una estabilidad política en los próximos años”, sostuvo.
En ese sentido, indicó que el mercado estará atento no solamente a la conformación del nuevo gabinete ministerial, sino también a la capacidad del Ejecutivo para reducir la conflictividad política, evitar los continuos cambios de gobierno que caracterizaron la última década y avanzar en una agenda de desregulación que facilite la inversión privada.
Según explicó, la estabilidad institucional será determinante para elevar el crecimiento potencial de la economía peruana.
Inflación bajo control y una moneda estable
Las perspectivas macroeconómicas continúan siendo favorables para Perú.
Citi proyecta que la inflación cerrará 2026 en 3,4% y descenderá a 2,5% en 2027, manteniéndose dentro del rango objetivo del Banco Central.
Asimismo, estima que la tasa de interés permanecerá sin cambios durante este año y podría registrar incrementos graduales en 2027 dependiendo de la evolución de la política monetaria estadounidense.
En cuanto al tipo de cambio, Revilla destacó que el sol peruano sigue siendo una de las monedas más estables de América Latina gracias a la credibilidad del Banco Central y al manejo prudente de la política macroeconómica.
El fenómeno de El Niño aparece como el mayor riesgo
Entre los principales factores de riesgo para Perú, Revilla identificó el posible desarrollo de un fenómeno de El Niño de intensidad fuerte durante la segunda mitad del año.
Según explicó, la probabilidad de un evento climático severo supera actualmente el 50%, situación que podría afectar la producción agrícola, la pesca, la infraestructura y la generación eléctrica.
Ello tendría efectos negativos tanto sobre el crecimiento económico como sobre la inflación.
“Si me preguntan cuál es el riesgo local más importante, pondría al fenómeno de El Niño en un nivel muy elevado”, afirmó.
Mercados mantienen confianza en Perú y la región
Finalmente, Revilla destacó que los mercados financieros continúan mostrando confianza en América Latina.
Indicó que la reducción del riesgo país observada en varias economías refleja que los inversionistas consideran a la región como un destino atractivo en medio del complejo escenario internacional.
En el caso peruano, explicó que el riesgo país ya partía de niveles relativamente bajos, por lo que las mejoras recientes han sido más moderadas, aunque mantienen una tendencia favorable.
No obstante, advirtió que el optimismo de los mercados dependerá ahora de la capacidad de los nuevos gobiernos para convertir las expectativas en reformas concretas.
“El mercado considera que América Latina está muy bien posicionada en el entorno actual. El siguiente paso será demostrar que las reformas orientadas al crecimiento realmente pueden ejecutarse”, concluyó.
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