Cepal: El 10% de hogares más ricos en Perú concentra casi el 30% de los ingresos totales

09:24 10 Abril, 2015

América Latina es la región del mundo donde existe una mayor concentración del ingreso, por lo que uno de los grandes desafíos que sigue enfrentando es continuar con la reducción de los niveles de desigualdad, así lo subraya el reciente informe de la Cepal: “Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe 2015: Dilemas y espacios de políticas”.

En este contexto, el documento refiere que es importante evaluar el rol de la política fiscal en la tendencia decreciente de la desigualdad, así como identificar aquellos instrumentos que sean más eficaces para redistribuir el ingreso y, sobre esa base, efectuar propuestas de reformas para que los sistemas tributarios y los programas de gasto de los países sean más redistributivos.

Indica que un rasgo distintivo de la desigualdad en la región es la elevada proporción del ingreso que capta el estrato más alto, es decir, el 10% de los hogares más ricos (véase el gráfico). En promedio, este grupo concentra un 32% de los ingresos totales, aunque se observa una alta dispersión en torno a este valor.

Concentración en Perú

Mientras que en el Uruguay y Venezuela la participación del decil superior (de las personas con mayores ingresos) se sitúa entre el 20% y el 23% de los ingresos totales, en el Brasil, Chile, Guatemala, Honduras y el Paraguay, el porcentaje se acerca al 40%.

En el otro extremo, el estrato conformado por el 40% de los hogares de menores ingresos capta en promedio un 16% del ingreso total y los valores más bajos se registran en Honduras y la República Dominicana (del 11.4% y el 12.5%, respectivamente).

En el caso del Perú, el 10% de los hogares más ricos concentra casi el 30% de los ingresos totales, y el 40% de hogares de menores ingresos capta solo el 18% del ingreso total.

Lo que ocurre en la región refleja la incapacidad de los sistemas tributarios para gravar la renta de los sectores más acomodados, señala el informe.

Cepal ingreso 1

 

Impacto en la redistribución

El estudio hace estimaciones acerca de los efectos del impuesto a la renta personal, de las contribuciones a la seguridad social y de las transferencias públicas (en efectivo y en especie) sobre la equidad distributiva.

Como era de esperar, se observa que la efectividad de la política fiscal en la reducción de la desigualdad es diferente en los distintos países. Por un lado, se destacan la Argentina, el Brasil y el Uruguay, donde los impuestos sobre la renta personal, las contribuciones a la seguridad social y las transferencias públicas en efectivo (incluidas las jubilaciones y pensiones), en conjunto, reducen la desigualdad (medida por el coeficiente de Gini) en torno a un 13% en promedio (o 7 puntos porcentuales del coeficiente de Gini). El coeficiente de Gini mide la distribución del ingreso, mientras un país ce acerque a cero hay más igualdad y cuando se acerca a 1 hay más desigualdad.

Otros países donde la reducción de la desigualdad mediante transferencias e impuestos directos supera el promedio de la región son Chile, Costa Rica, México y Panamá, especialmente por la incidencia de las transferencias y subsidios directos, como los que se entregan a través de los programas Oportunidades en México, Chile Solidario, Avancemos en Costa Rica o Red Oportunidades en Panamá. En estos tres últimos países, también tienen un efecto igualador los programas de pensiones y jubilaciones públicas, mientras que en México se destaca el impacto de los impuestos directos. En el otro extremo se sitúan Colombia y el Paraguay, donde se produce un impacto leve de las transferencias públicas en efectivo y de los impuestos directos sobre la distribución del ingreso, ya que el coeficiente de Gini disminuye menos de un 2% luego de la acción fiscal directa.

Más allá de las diferencias entre países, en mayor o menor medida en todos ellos las transferencias públicas en especie y en efectivo (como las que proveen los programas de transferencias condicionadas u otros) y el impuesto sobre la renta personal disminuyen la desigualdad en la distribución del ingreso. En general, los sistemas de pensiones públicas también contribuyen a una distribución más igualitaria, excepto en tres países donde la desigualdad aumenta como consecuencia de las pensiones (Colombia, El Salvador y Paraguay).

En cuanto al efecto final de la política fiscal (véase el gráfico), es decir, de las transferencias monetarias y en especie y de los impuestos directos, sobresalen el Brasil, la Argentina y el Uruguay, así como, en segundo término, Costa Rica, Chile y México, donde el coeficiente de Gini cae entre 12 y 16 puntos porcentuales por la acción conjunta de estos instrumentos. En los primeros cinco países, se combina un mayor impacto del gasto en especie junto con mayores pensiones públicas, en tanto que en México, además de la importancia del gasto social en educación y salud, se destaca la reducción de la desigualdad como resultado del impuesto sobre la renta personal. Asimismo, en estos países la mejora de la distribución del ingreso que se logra por medio de los programas de transferencias condicionadas u otras transferencias monetarias es superior al promedio regional.

En el caso del Perú, el coeficiente de Gini cae solo 6.9 puntos porcentuales, por debajo del promedio de la región. Ha este resultado contribuyen más el gasto social en educación, las contribuciones a la seguridad social y el gasto en salud (ver gráfico).

En Panamá, la disminución final de la desigualdad que se produce por la acción fiscal también supera el promedio de la región y en ese resultado no solo es relevante el efecto igualador del gasto en educación y salud, sino también la incidencia de los programas de pensiones y jubilaciones públicas. Es preciso destacar asimismo el caso de Colombia, ya que si bien las transferencias públicas en efectivo y los impuestos directos presentan un leve impacto sobre la distribución del ingreso (e incluso los programas de pensiones públicos aumentan la desigualdad), las transferencias por medio de los servicios educativos y de salud tienen un impacto considerable.

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