Carga financiera de los hogares bajó a 27% y se mantiene por debajo del umbral de riesgo
La disminución del ratio cuota-ingreso refleja una menor presión sobre las familias y un entorno crediticio más saludable, con caída en morosidad y mejora en ingresos, destaca la SBS.

27 mayo, 2025 / 12:47 pm
Durante la presentación del Informe de Estabilidad del Sistema Financiero de mayo de 2025, Renato Ravina Sánchez, Jefe de Investigación Económica de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), realizó la explicación sobre el endeudamiento de los hogares, señalando que el sistema financiero ha registrado una disminución significativa en el nivel de carga financiera de los prestatarios de créditos de consumo e hipotecarios.
Este análisis, realizado con corte a diciembre de 2024, se basa en el ratio cuota-ingreso, un indicador que relaciona el monto de las cuotas mensuales que pagan los hogares por sus deudas con su nivel de ingresos.
A diciembre de 2024, el saldo total de créditos de consumo e hipotecario en el sistema financiero correspondientes a los prestatarios analizados ascendió S/ 158,035 millones35. De ello, el 58% corresponde a créditos de consumo, mientras que el 42% corresponde a créditos hipotecarios. La mayoría de los créditos de consumo (81%) se otorgaron bajo la modalidad no revolvente, registrando un saldo promedio de S/ 23,816, que es más de tres veces el saldo promedio de la modalidad revolvente (S/ 7,167).
Respecto a 2023, el saldo promedio del total de créditos de consumo disminuyó 4.5% (4.5% en créditos de consumo no revolvente, y 6.5% en consumo revolvente). Por su parte, el saldo promedio hipotecario se situó en S/ 240,019, lo que representa un incremento de 2% respecto a diciembre de 2023.
Menor presión financiera sobre los hogares
El ratio cuota-ingreso promedio del sistema alcanzó un nivel de 27% a diciembre de 2024, por debajo del 29.4% registrado un año antes. Este descenso es relevante, ya que el umbral de referencia internacional es de 30%. La caída del ratio se explica por dos factores principales: una reducción en las cuotas de los créditos y un incremento en los ingresos de los hogares.
Por el lado de las cuotas, se observó una menor carga financiera debido a la disminución de los saldos de deuda, tanto en créditos de consumo como hipotecarios, y a la reducción de las tasas de interés. Esta última fue especialmente relevante en los créditos hipotecarios, donde muchas personas accedieron a nuevos préstamos con tasas más bajas o trasladaron su deuda a otras entidades con mejores condiciones. Según Ravina, las tasas de interés en operaciones de recompra de deuda pasaron de un promedio de 9.44% en la entidad original a 8.85% en la nueva entidad.
Recuperación del empleo e ingresos
En paralelo, los ingresos de los hogares mostraron una mejora significativa en 2024. Cifras del Banco Central de Reserva revelan que los puestos de trabajo formales y la masa salarial crecieron alrededor de 35% en diciembre de 2024, en comparación con el mismo mes del año anterior. También se registró un aumento del ingreso promedio mensual, tanto en términos nominales como reales. Desde diciembre de 2020, los ingresos nominales han subido 35.4% y los ingresos reales, 11.4%.
La mejora en el ratio cuota-ingreso fue más marcada en los quintiles de menores ingresos, lo que es particularmente positivo, dado que estas familias suelen estar más expuestas al estrés financiero. Sin embargo, al observar la concentración de la deuda, se evidencia que el 80.5% de los créditos hipotecarios y el 44% de los créditos de consumo se concentran en el quintil de mayores ingresos.
Menor endeudamiento, menor morosidad
Una menor carga financiera se traduce también en una mejor capacidad de pago. La SBS identificó una reducción en las tasas de incumplimiento, sobre todo en los créditos de consumo. En el caso de los créditos hipotecarios, donde las tasas de morosidad suelen ser más bajas por naturaleza, también se ha mantenido esta tendencia favorable.
El ratio cuota-ingreso, destacó Ravina, es un buen predictor de la evolución del riesgo crediticio. Cuando los hogares destinan una proporción menor de sus ingresos al pago de deudas, hay menos probabilidades de que caigan en incumplimiento. Por ello, la mejora en este indicador no solo refleja una mayor salud financiera de los hogares, sino también una menor exposición al riesgo para el sistema financiero en su conjunto.
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