Beatriz Boza: “El gerente público honra su esencia cuando le dice no al poder”

01:44 2 Julio, 2014

“Hace no mucho en nuestro país, hablar de gerencia pública parecía una contradicción entre términos porque creíamos que lo público tenía que ser político y la gerencia tenía que ser privada. Hoy sabemos que la gerencia pública es necesaria y está para quedarse”.

Fueron las palabras de Beatriz Boza, Presidenta del directorio de Ciudadanos al Día y socia de EY,  al empezar su ponencia en el Seminario de Reforma del Servicio Civil ‘El Estado que todos merecemos: construyendo una nueva Gerencia Pública’, organizado por la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la PUCP y la Autoridad Nacional del Servicio Civil (SERVIR) y que contó con la participación de destacadas personalidades como Juan Carlos Cortázar, Andrés Corrales y Juan Carlos Cortés.

Beatriz Boza, de una forma casi poética, habló de lo que significa la gerencia pública, muy a su estilo. “Es el cimiento sobre el cual se crea el largo plazo, es el engranaje que convierte las promesas electorales en realidad concreta, músculo que transforma las palabras y las ideas en movimiento, acción y resultados. Sin gerencia pública solo hay palabras, el discurso se queda sin contenido, la política sin resultados y la vida en sociedad sin un horizonte de esperanza”.

Con estas palabras, quiso llegar a la audiencia, y hacer notar su sentir sobre la importancia de tener una gerencia pública verdadera, cuyos directivos honren su cargo sabiendo actuar de la manera correcta y sabiendo decir no al poder, sobre todo en alusión a los “chupamedias” y a quienes dicen amén a todo sin mayor compromiso o conciencia de sus actos. “El directivo público honra su esencia cuando le dice que no al poder, exactamente lo inverso al ‘sí señor’ o al ‘chupamedias’ que tanto nos gusta en una cultura tan caudillista como la nuestra”, subrayó.

Cualidades

Explicó que un directivo público debe poseer cuatro cualidades fundamentales para ser un verdadero gerente público:

1.    Tener claridad de pensamiento: Que garantice la propia independencia de criterio ya que se debe a la sociedad. Un directivo público no se debe a un gobierno de turno, no tiene que avalar todo lo que ese gobierno planee hacer, esa no es su responsabilidad. Debe tener claro qué puede avalar con su palabra y su acción y qué no.    
2.    Dominar el arte de la persuasión en la comunicación: Para esclarecer, convencer y persuadir hacia las acciones más idóneas. No hay nada blanco o negro, bueno o malo. Le toca al directivo saber escoger la paleta correcta de colores, entre una gama de grises para determinar el curso de acción legal más idóneo.
3.    Tener coraje: Estar dispuesto a jugarse el puesto con la determinación de estar haciendo lo correcto. En este punto, Beatriz Boza hizo mención de la reciente renuncia de la fiscal Gladys Echaíz señalando que admiraba su decisión, ya que los directivos públicos no pueden hacer escándalo ni aprovechar un tema para las cámaras, fotos u ovación, ni salir a rajar a los medios de todo lo que no se dijo antes porque no se pudo o no se quiso, eso es oportunismo político y un directivo público siempre debe evitarlo.
4.    Tener justicia en el sentimiento: Explicada como esa convicción interna de estar haciendo lo correcto.

El Rol del Gestor Público

Para Beatriz Boza también es importante que el gestor público sepa cómo asume su función, si como fiscalizador o garante, justiciero o servidor, héroe o víctima, etc.
Un directivo o gestor público debe asumir un rol promotor, entendiendo que entre la ley escrita y la realidad hay una brecha muy grande que él debe ir cerrando, “lo cual supone entender que la esencia de la autoridad no se funde en el temor al castigo sino en la posibilidad de imaginar un mundo mejor para todos, supone entender que la autoridad la tiene no el que manda sino el que sirve”, agregó.

¿Por qué reformar la gerencia pública?

Fue la pregunta que Beatriz Boza se hizo. Reformar es volver a formar, volver a la esencia, a lo básico. En ese sentido resaltó que para lograr una verdadera reforma se debe retomar la esencia de servicio a la ciudadanía. Que las personas puedan conocer la calidad del servicio, de una entidad, no por las campañas publicitarias, que se hagan, sino porque la sienten y saben que es verdad. No porque se cumpla en un papel, sino porque es algo creíble. “No porque ostenten poder sino porque nos hacen sentir a los ciudadanos dignos de ser servidos. La reforma más importante es hacer gala de su propia denominación ‘servidores públicos’”, finalizó.

Comparte en:

Vea también