BCRP acelera nueva fase de pagos digitales y allana el camino hacia el open banking en Perú
José Luis Vásquez adelantó que el reglamento de iniciación de pagos se publicará en el segundo trimestre, en medio del avance de la interoperabilidad y una mayor coordinación con la SBS para impulsar competencia e innovación.

25 marzo, 2026 / 9:27 am
Durante su participación en el panel de expertos “Los pagos digitales hacia el open banking, con más competencia y nuevos modelos de negocios”, organizado por Perú Payments Association (PPA), José Luis Vásquez Paz, subgerente de Estrategia y Desarrollo de Pagos Digitales Minoristas del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), expuso los principales desafíos y avances que enfrenta el país en la construcción de una nueva arquitectura de pagos digitales. Su intervención dejó en claro que la interoperabilidad ya no es solo un objetivo técnico, sino una pieza central para ampliar la inclusión financiera, dinamizar la competencia y abrir el camino hacia modelos de open payments y, posteriormente, open banking. El Panel fue moderado por Ljubica Vodanovic | Socia Fundadora, VODANOVIC; y participaron también, Carlos Terrones Cevallos | Analista Principal del Departamento de Finanzas Abiertas – SBS; Le Van chi | Vicegerente general y CCO – Bitel; Marco Aravena | Gerente Legal Chile, Perú y Ecuador – Mercado Pago; y, Melissa Pelosi | Chief Business Officer – Niubiz.
Una interoperabilidad que busca masificar pagos e inclusión financiera
Vásquez destacó que el propósito que guía la estrategia del BCRP sigue siendo el mismo: impulsar la masificación de los pagos digitales como puerta de entrada a servicios financieros más sofisticados y útiles para la población. En ese sentido, remarcó que el desarrollo de la interoperabilidad y de nuevas plataformas de iniciación de pagos responde a un objetivo de fondo: acercar a más personas al sistema financiero formal y mejorar su acceso a herramientas que puedan impactar positivamente en su vida cotidiana.
Desde la visión del Banco Central, la interoperabilidad no debe limitarse a conectar sistemas, sino que debe generar un ecosistema más abierto y competitivo, en el que distintas entidades puedan ofrecer soluciones más eficientes, económicas y centradas en las necesidades reales del usuario.
La fase 4 de interoperabilidad y el salto hacia la iniciación de pagos
Uno de los puntos más relevantes de su exposición fue la explicación de la llamada fase 4 de interoperabilidad, que representa un cambio estructural en el modelo de pagos minoristas en el país. Según explicó, esta nueva etapa está asociada a una plataforma de iniciación de pagos que permitirá que los usuarios, desde una billetera digital de su preferencia, puedan acceder al saldo de cualquiera de los bancos que participe en la plataforma.
Este diseño, indicó, descentraliza el rol de la billetera y reduce la concentración de funciones en una sola entidad financiera. Con ello, se abre la posibilidad de que bancos, cajas, financieras y microfinancieras —particularmente aquellas con menor capacidad tecnológica— puedan apoyarse en empresas tecnológicas y fintech para desplegar soluciones orientadas a nichos específicos de mercado, mientras mantienen la disponibilidad de sus cuentas dentro del sistema.
En la práctica, este modelo habilita una lógica de mayor competencia y especialización, en la que las entidades financieras no necesariamente tendrán que desarrollar por sí mismas toda la experiencia de pago, sino que podrán integrarse con actores tecnológicos capaces de innovar en interfaces, casos de uso y servicios de valor agregado.
Los tres grandes desafíos: regulación, tecnología y coordinación
Vásquez resumió los principales retos que enfrenta este proceso en tres grandes dimensiones: la regulatoria, la tecnológica y la de coordinación entre actores del ecosistema.
En el plano regulatorio, señaló que el BCRP se encuentra revisando y ajustando sus propias normas para acompañar el despliegue de esta nueva infraestructura. Recordó que el reglamento general publicado en diciembre ya viene siendo implementado y constituye un vehículo clave para ordenar la participación de entidades financieras y tecnológicas dentro del mercado de pagos. En particular, resaltó que este marco permite que las fintech puedan incorporarse mediante un registro ante el Banco Central, facilitando una participación más estructurada y segura.
No obstante, advirtió que la regulación no puede verse como un tema menor, ya que la apertura de datos y el tránsito hacia esquemas de open payments y luego open banking exigen altos estándares de protección. En ese punto, la ciberseguridad aparece como una condición indispensable, no solo para bancos y entidades supervisadas, sino también para las empresas tecnológicas que se integren al sistema.
En la dimensión tecnológica, el ejecutivo reconoció que el aprendizaje del BCRP en materia de pagos ha sido intenso en la última década. Explicó que el Banco Central, históricamente enfocado en política monetaria e infraestructura financiera tradicional, ha debido desarrollar nuevas capacidades vinculadas a experiencia de usuario, seguridad digital e infraestructura de pagos minoristas. Incluso relató que durante el diseño inicial del sistema, en 2021, se realizaron observaciones de campo y consultas directas en zonas de alta afluencia en Lima para entender qué esperaban los usuarios de una interfaz de pagos.
Esa experiencia, sostuvo, dejó una enseñanza clave: lograr un equilibrio fino entre simplicidad, usabilidad y seguridad. Demasiada fricción puede afectar la adopción, pero una experiencia demasiado flexible puede poner en riesgo la protección del usuario. En esa línea, indicó que tras la implementación de estándares exigentes en interoperabilidad, el ecosistema en general ha mostrado un buen desempeño en disponibilidad de plataformas, aunque reconoció que existen casos puntuales de entidades con incidentes o ajustes pendientes.
Finalmente, la tercera dimensión crítica es la coordinación. Para Vásquez, el verdadero éxito del sistema dependerá de la capacidad del regulador para catalizar acuerdos privados entre los distintos participantes y promover soluciones que respondan a las necesidades del mercado. En su visión, la interoperabilidad y la nueva plataforma no se sostendrán solo con regulación o tecnología, sino también con la disposición de bancos, fintech y proveedores a construir esquemas colaborativos y sostenibles.
Open payments como primera piedra del open banking
Uno de los conceptos más relevantes que dejó su exposición fue que la plataforma de iniciación de pagos debe entenderse como el primer paso concreto hacia un modelo de open finance más amplio. Vásquez señaló que el BCRP está proponiendo un esquema de open payments, donde se habilita el acceso a cuentas para ejecutar pagos con el consentimiento del usuario, como una “primera piedra” antes de avanzar hacia el open banking.
La lógica es que, una vez consolidado este primer nivel de apertura, el ecosistema podrá evolucionar hacia el intercambio de otros tipos de datos financieros, siempre bajo reglas estrictas de seguridad, consentimiento y supervisión. En ese sentido, la hoja de ruta apunta a una transformación progresiva, donde los pagos son la puerta de entrada para habilitar posteriormente nuevos modelos de negocio basados en información, personalización de servicios y mayor competencia entre actores financieros y tecnológicos.
Mayor expectativa por una nueva cámara y transferencias más económicas
Durante el panel también se destacó que existe una creciente expectativa del mercado por la próxima entrada en despliegue de la nueva cámara de iniciación de pagos directos, un esquema que podría abaratar los costos de las transferencias frente a mecanismos más tradicionales, especialmente aquellos asociados al negocio de tarjetas.
El interés responde a que los pagos cuenta a cuenta, soportados por una infraestructura interoperable y con mejores condiciones de acceso, pueden reducir costos, facilitar nuevos casos de uso y generar un entorno más atractivo para fintech, comercios, billeteras y entidades financieras. De hecho, se remarcó que la interoperabilidad en Perú ya está atrayendo la atención de actores del mercado y nuevos modelos de negocio, algo que refuerza la perspectiva de mayor innovación y competencia en el corto y mediano plazo.
Coordinación estrecha entre el BCRP y la SBS desde 2022
Consultado sobre cómo se viene articulando el trabajo entre el BCRP y la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), Vásquez aseguró que la coordinación entre ambas instituciones es “al máximo nivel” y que se ha intensificado de forma sostenida desde 2022.
Explicó que este trabajo conjunto comenzó con la propia estrategia de interoperabilidad, cuando el Banco Central presentó la hoja de ruta a las asociaciones bancarias, microfinancieras y principales ejecutivos del sistema, contando también con el respaldo de la entonces superintendenta Socorro Heysen. Desde entonces, ambas instituciones han mantenido reuniones trimestrales para revisar avances, recoger retroalimentación y alinear ajustes normativos.
Esa coordinación, añadió, resultó especialmente útil en la fase 3, cuando fue necesario modificar normas vinculadas al dinero electrónico. Sin embargo, al llegar a la fase 4 —centrada en la iniciación de pagos bajo una lógica inspirada en la plataforma de Unified Payments Interface -UPI— el trabajo conjunto se ha vuelto aún más intenso y operativo.
Comités semanales, viajes técnicos y alineamiento regulatorio
Vásquez detalló que el BCRP ha institucionalizado espacios de trabajo permanentes, como el Comité de Pagos y el Comité de Plataforma, que se reúnen semanalmente desde 2022 y son presididos por el gerente general del Banco Central. En estos encuentros se monitorea la evolución del mercado y se revisan los avances del proyecto con una mirada estratégica y técnica.
En el marco de esa articulación, mencionó que se realizaron viajes técnicos a India con participación de equipos del BCRP y de la SBS, con el fin de conocer de primera mano el funcionamiento de la infraestructura UPI, sus casos de uso y la lógica operativa de la plataforma. También se desarrollaron pasantías y reuniones específicas para analizar aspectos de usabilidad, agilidad y ciberseguridad, además de revisar el borrador del reglamento de iniciación de pagos.
Este nivel de coordinación, según explicó, busca asegurar que ambas instituciones compartan una visión común sobre la funcionalidad del sistema, los estándares tecnológicos y el alcance regulatorio, evitando inconsistencias o solapamientos que puedan generar fricción en el mercado.
Un reglamento paraguas para convivir con modelos centralizados y descentralizados
Uno de los anuncios más importantes de su intervención fue que el reglamento de iniciación de pagos, inicialmente previsto para el primer trimestre, se publicaría finalmente en el segundo trimestre del año. Según explicó, esta norma tendrá un carácter “paraguas”, es decir, establecerá un marco lo suficientemente amplio para permitir la coexistencia de dos modelos.
Por un lado, estará el modelo centralizado, representado por la plataforma de pagos impulsada por el BCRP. Por otro lado, se habilitará un modelo descentralizado, en el que las fintech puedan establecer relaciones bilaterales con entidades financieras para desarrollar servicios de iniciación de pagos por fuera de la infraestructura central.
Este enfoque es particularmente relevante porque evita imponer una sola arquitectura al mercado y reconoce que la innovación puede surgir tanto desde una plataforma común como desde integraciones privadas entre actores. Para el ecosistema, esto abre espacio para mayor flexibilidad, competencia y experimentación.
El reto de armonizar estándares de APIs y evitar sobrecarga regulatoria
Otro aspecto técnico que Vásquez puso sobre la mesa es la necesidad de armonizar los estándares de APIs que utilizarán los distintos modelos. Señaló que no sería deseable que el BCRP avance con un estándar mientras la SBS promueve otro incompatible, por lo que ambas instituciones vienen trabajando para definir un marco que permita alineamiento o coexistencia ordenada.
En ese contexto, reconoció que la infraestructura inspirada en UPI responde a un determinado estilo de APIs, mientras que en open banking global existen otros marcos ampliamente utilizados, como Berlin Group, FAPI o estándares similares. La tarea, dijo, es encontrar un punto de convergencia que permita compatibilidad técnica y regulatoria sin frenar la evolución del mercado.
Además, el ejecutivo quiso despejar una de las principales preocupaciones expresadas por asociaciones financieras, microfinancieras y fintech: el riesgo de duplicidad normativa y sobrecarga regulatoria. Frente a ello, aseguró que el trabajo entre BCRP y SBS busca justamente evitar exigencias redundantes y aplicar un enfoque proporcional al riesgo.
En su mensaje, remarcó que las entidades financieras no deberían enfrentar cargas adicionales innecesarias más allá de las ya derivadas de sus licencias y supervisión, mientras que en el caso de fintech y actores tecnológicos se buscará un equilibrio entre facilitar su participación y exigir medidas de seguridad acordes con el impacto de su actividad.
Una transformación con alto impacto competitivo para el mercado
La exposición de José Luis Vásquez dejó una señal clara para la industria: el Perú se encuentra en una etapa decisiva de modernización de su infraestructura de pagos, en la que la interoperabilidad, la iniciación de pagos y la futura apertura hacia el open banking están dejando de ser conceptos aspiracionales para convertirse en proyectos concretos.
La estrategia del BCRP apunta a un ecosistema donde bancos, cajas, microfinancieras, billeteras y fintech puedan competir en mejores condiciones, con menores barreras tecnológicas y más posibilidades de desarrollar casos de uso innovadores. Si el proceso logra resolver adecuadamente los desafíos regulatorios, tecnológicos y de coordinación, el país podría dar un salto importante hacia un mercado de pagos más abierto, eficiente y competitivo.
En ese escenario, la clave estará en sostener el equilibrio entre innovación, seguridad y experiencia del usuario. Ese balance, según dejó entrever el propio Vásquez, será determinante para que el open payments se convierta en una verdadera palanca de inclusión financiera y en el punto de partida de una nueva etapa para el sistema financiero peruano.
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