Bancos tendrán hubs de atención al público en caso de terremoto

13:32 18 Marzo, 2015

Todos sabemos que la ocurrencia de un terremoto en Perú está latente. Sin embargo, aún hay muchas cosas por realizar en cuanto a la prevención para generar en la población la consciencia de los riesgos a los que estamos expuestos.

Por ello, las entidades del sistema financiero ya evalúan las medidas que serán tomadas para continuar con sus servicios al público tras un fuerte terremoto y tsunami en territorio peruano. Desde hace un año, la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) lidera este esfuerzo de la mano con la Asociación de Bancos (Asbanc), el Banco Central de Reserva (BCR) y el Ministerio de Economía (MEF).

Alejandro Medina, superintendente adjunto de Riesgos de la SBS, indicó que más de 300 personas de 12 entidades bancarias han participado en las reuniones de trabajo del programa denominado Ejercicio Sectorial de Continuidad de Negocio 2014, donde se evaluaron distintos escenarios de un evento sísmico en el país que afecte las operaciones del sistema financiero.

“En los pilotos se ha creado un sistema informático muy sencillo de intercambio de información entre las entidades financieras participantes, para comunicarnos ente nosotros respecto a lo que viene pasando tras un terremoto y posterior tsunami, y ver las respuestas que podemos implementar”, sostuvo.

Indicó que entre los escenarios que se trabajaron durante las reuniones están simulaciones sobre lo que pasaría en diversas zonas de Lima, la reacción del gobierno, del público y lo que pudiera hacer el sistema financiero y sus autoridades para contribuir a la calma de los mercados y asegurar la disponibilidad de efectivo”, comentó.

Lecciones aprendidas

Medina indicó que las lecciones aprendidas durante este programa han sido la necesidad de mejorar las comunicaciones entre el sistema financiero y las entidades públicas, desarrollo de lineamientos para gestión de crisis, la identificación de zonas de atención compartida y el aseguramiento de la provisión de circulante (dinero).

Al respecto, Amalia Llontop, presidenta de la Comisión de Continuidad de Negocios de Asbanc, adelantó que se está trabajando la conformación de lugares centrales o hubs de atención al público en caso de eventos sísmicos de gran magnitud. “Tras el terremoto algunas entidades pueden estar preparadas para la atención individual, pero dependiendo de la situación es probable que tengamos que integrarnos en lugares centrales para atender al público de forma segura”, detalló la ejecutiva.

Consideró positivo que durante el ejercicio se hayan puesto en prueba un programa informático para la comunicación entre entidades, y se haga uso de otros medios de comunicación alternativos, como el WhatsApp.

“Este trabajo es un hito para el sector, porque nos permite la integración para enfrentarnos a una situación extrema, como es el caso de un terremoto. En las siguientes reuniones agregaremos otros escenarios de desastre natural, con el fin de estar preparados”, mencionó.

Llontop comentó que un aspecto pendiente es la respuesta que tendrán los proveedores críticos del sistema financiero, como son los servicios públicos, las telecomunicaciones, la tecnología y las empresas de resguardo y transporte de valores. “Aquí requerimos mucho apoyo de la SBS, porque muchos de estos proveedores no están regulados, y lo más probable es que solo se den acuerdos entre algunas entidades y estas empresas. Es un punto para la siguiente prueba”, apuntó.

Estudio en marcha

Por su parte, Pedro Menéndez, gerente de Riesgos del BCR, informó que su institución ha puesto en marcha un estudio para evaluar los escenarios y respuestas que tendrá el organismo emisor tras la ocurrencia de un desastre natural en el país. “Queremos definir quiénes serán los funcionarios que se encargarán, por ejemplo, de comunicarse entre ellos y con las entidades del sistema financiero, qué medios de comunicación usarán y las respuestas necesaria del BCR para dar continuidad al negocio financiero”, refirió.

Consideró que se necesita una fuente gestión operativa del sistema en general para afrontar escenarios posibles, como una avalancha de retiros de los bancos por parte de sus clientes o la fuerte llegada de dólares del exterior para las empresas extranjeras afectadas por el desastre.

(Por Rudy Eric Palma)

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