Banco Mundial alerta sobre el estancamiento económico del Perú y urge reformas estructurales
La baja productividad, las desigualdades regionales y la crisis institucional frenan el crecimiento del país, y si siguen estas condiciones el país demoraría 64 años para ser un país de ingresos altos, advierte Issam Abousleiman, director del Banco Mundial para Bolivia, Chile, Ecuador y Perú.

11 marzo, 2025 / 11:01 am
El Perú experimentó un crecimiento económico notable entre 2002 y 2014, logrando una significativa reducción de la pobreza gracias a un manejo macroeconómico sólido y condiciones externas favorables. Sin embargo, en la última década, este progreso se ha estancado, revelando profundos desafíos estructurales. Así lo advirtió Issam Abousleiman, director del Banco Mundial para Bolivia, Chile, Ecuador y Perú, durante la inauguración de la Conferencia Internacional: Hacia un crecimiento transformador en el Perú, organizada por el Banco Mundial y el Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES), en un hotel céntrico de la capital.
Desafíos estructurales pendientes
Según Abousleiman, muchos de los retos identificados en un informe del Banco Mundial de 2006 sobre crecimiento y prosperidad en el Perú siguen sin resolverse. Entre ellos destacan la baja productividad, las disparidades regionales y un creciente deterioro institucional, agravado por un período de incertidumbre política. “Hoy queremos impulsar una discusión para no repetir los mismos errores en 20 años y para no volver a dejar pasar las oportunidades”, enfatizó el representante del Banco Mundial.
Un país con potencial desaprovechado
A pesar del estancamiento, el Perú sigue siendo un país con un potencial económico inmenso. Es el segundo mayor exportador de cobre, el tercer productor mundial de pescado y un actor clave en el mercado global de frutas y verduras. Además, es uno de los diez países más biodiversos del mundo, con un sector turístico que podría potenciarse mucho más. “Es momento de ser ambiciosos nuevamente y de insistir en políticas que fomenten la inversión y el crecimiento”, señaló Abousleiman.
Subrayó que el Perú tiene el potencial de convertirse en un país de ingreso alto en dos décadas, advirtiendo que si siguen las condiciones actuales, el país tardaría 64 años para lograr ser un país de ingresos altos.
La urgencia de reformas estructurales
Para alcanzar un crecimiento transformador, el Banco Mundial plantea la necesidad de reformas estructurales enfocadas en aumentar la productividad, reducir las desigualdades regionales e incorporar plenamente a las mujeres al desarrollo económico. “Si el Perú implementa reformas que aseguren una participación laboral paritaria entre hombres y mujeres, el PIB per cápita proyectado para 2050 podría ser un 18% más alto que si se mantienen las tendencias actuales”, afirmó Abousleiman.
Brechas regionales y calidad institucional
El informe del Banco Mundial también destaca la necesidad de abordar las disparidades entre regiones. “Hace pocos días estuve en la Amazonía y sigue habiendo realidades paralelas respecto a lo que vemos en Lima. Es fundamental encontrar soluciones integrales y sostenibles para mejorar el acceso a educación, salud, agua potable, saneamiento y electricidad en todo el país”, advirtió Abousleiman.
Un factor crítico en el estancamiento del crecimiento es la gestión ineficiente de la inversión pública. Según el informe, el 40% de los proyectos iniciados desde 2012 han quedado abandonados, limitando el acceso de la población a servicios esenciales y afectando la calidad de vida de millones de peruanos.
El reto de la productividad y la informalidad
El director del Banco Mundial señaló que en las últimas décadas la productividad en el Perú ha crecido 4.5 veces más lento que el capital y la fuerza laboral. Esto se debe, en parte, a regulaciones ineficientes que restringen el acceso de las empresas formales a financiamiento y empleo, incentivando la expansión de la informalidad.
Un llamado a la acción”Es momento de actuar con determinación y ambición para asegurar que todas las personas en el Perú puedan beneficiarse del crecimiento y la prosperidad”, afirmó Abousleiman al cerrar su discurso. Reiteró el compromiso del Banco Mundial de apoyar al país en la búsqueda de soluciones sostenibles que permitan aprovechar todo su potencial económico y social.
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