Argentina busca acuerdo de última hora para evitar impago de su deuda

21:58 29 Julio, 2014

El tiempo se acaba y Argentina judicialmente está obligada a cumplir el fallo del juez federal estadounidense Thomas Griesa que estipula que el país le pague a los fondos especulativos unos US$ 1,500 millones.

El gobierno argentino ha dicho que cumplir la sentencia echaría por tierra la reestructuración de la deuda pública que realizó en 2005 y 2010 y que incluyó al 92% de los acreedores.

Hasta el 31 de diciembre, una claúsula prohíbe a Buenos Aires ofrecer voluntariamente mejores condiciones a los acreedores que no aceptaron negociar. Pero si Argentina no llega a un acuerdo, su economía entraría en cese de pagos.

“No van a poder cobrar si Argentina no paga. Y si hay un default difícilmente puedan cobrar después. Porque con un default el valor de los bonos argentinos se va a desplomar”, dice el abogado experto en deuda pública Marcelo Etchebarne.

Por eso el país está en la encrucijada: si paga, tendría que desembolsar además otros US$ 15 mil millones para saldar la deuda con el 7% de los acreedores que no entraron a los canjes y que no se hicieron parte de la demanda que impulsan los fondos. Las reservas del Banco Central Argentino, la semana pasada, alcanzaron a poco más de US$ 29 mil millones.

El pago regular por US$ 900 millones que Argentina intentó realizar a parte del 92% de los bonistas con los que negoció fue detenido el 29 de junio por Griesa y no pudo acreditarse en una cuenta en el Banco de Nueva York para que esos bonistas cobrasen. Por la razón que sea, si este pago no se realiza en las próximas horas, el país entraría en suspensión de pagos.

El juez Griesa, que tiene competencia en el tema, porque Argentina reestructuró parte de su deuda bajo la jurisdicción del estado de Nueva York, paralizó el pago hasta que el país negocie la forma en que saldará su deuda.

Un cese de pagos o default paralizaría el crédito internacional, disminuiría la productividad y podría alargar la recesión, que vive el país, hasta el 2016, según señalan algunos economistas.

Para el economista Matías Tombolini, docente de la Universidad de Buenos Aires, las implicancias fundamentales para el país “sería que empresas, organismos intermedios, provincias y por supuesto el estado nacional dejarían de tener acceso a financiamiento en la moneda internacional, es decir, en dólares”.

El cese de pagos o default, según expertos consultados por CNN, también podría tener efectos en el empleo y en el mercado cambiario.

Otros economistas señalan que en caso de default, la pronunciada falta de dólares podría desencadenar un escenario de devaluación y consiguiente inflación.

Argentina negocia con los fondos especulativos, llamados buitres, en Nueva York por orden del juez Griesa. El principal obstáculo para el gobierno es que existe una cláusula con los contratos que rigen los canjes efectuados que prohíbe, hasta el 31 de diciembre de 2014, al país ofrecerle voluntariamente a los otros acreedores mejores condiciones que al 92% que negoció y acordó con el país. La administración de la presidenta Cristina Fernández dice que la activación de esta claúsula (RUFO por sus siglas en inglés) pondría en riesgo la reestructuración que se ha logrado con los acreedores.

Por eso es que el gobierno argentino le ha planteado al negociador nombrado por el juez Griesa, Daniel Pollack, que reponga la medida cautelar o “stay” y que la extienda hasta el 1 de enero de 2015. Esto protegería al país de entrar en un default, porque permitiría que el gobierno cumpla con los bonistas estadounidenses, sin que estos pagos puedan ser potencialmente embargados, ya sea por el magistrado o a petición de los fondos especulativos. Bajo este escenario, el gobierno argentino, podría legalmente ofrecer una mejor oferta a estos acreedores, sin vulnerar la claúsula RUFO.

Se acerca la hora clave para Argentina y desde el gobierno insisten en que si no hay acuerdo, el país no entraría en cese de pagos, ya que el gobierno realizó el pago a los bonistas el 29 de junio y el juez Griesa lo bloqueó.

“Quiero decirles que la Argentina no va a caer en default. Por una razón muy sencilla, porque en default entran los que no pagan. Y Argentina pagó. Así que van a tener que inventar un nombre nuevo”, dijo Fernández de Kirchner.

Este martes, en la cumbre del Mercosur en Venezuela, la mandataria aseguró que Argentina “reafirma una vez más, no solamente su voluntad, sino su convicción, su decisión y sus acciones que van a estar encaminadas cada una de ellas a dar pago al 100 por cien de sus acreedores pero en forma justa, equitativa, legal y sustentable”.

“Hoy está abierto nuevamente el canje para ofrecerle a ese 7.6% que no ingresó, a que ingrese al canje. Si ese 7.6% ingresara hoy tendría una tasa de retorno de casi el 300% en dólares. No estamos pidiendo que nadie nos regale nada, simplemente queremos definitivamente terminar con esto”.

“No sé cuál será el término, porque los calificadores y los técnicos siempre encuentran un término para disfrazar lo que pasa. Aquí Argentina pagó y alguien lo bloqueó y no deja que el pago llegue a los terceros”, agregó la mandataria y aseguró que nadie le va a hacer firmar “cualquier cosa”. (Tomado de CNN).

Comparte en:

Vea también