Demanda de financiamiento emerge como el mejor predictor de la evolución del crédito
El BCRP señala que las percepciones sobre la demanda mantienen la relación más robusta con el crecimiento del crédito, mientras que las expectativas ofrecen información adicional según el segmento.

6 julio, 2026 / 7:00 am
El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) concluyó que la percepción que tienen los bancos sobre la demanda de financiamiento constituye el indicador más consistente para seguir la evolución del crédito al sector privado. Así lo señala un reciente informe, en el que evalúa la relación entre los resultados de la Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC) y el comportamiento efectivo de los préstamos otorgados a empresas y personas.
El análisis confirma que la información cualitativa recogida entre las entidades financieras permite obtener señales oportunas sobre la dinámica del mercado crediticio, especialmente a través de las percepciones relacionadas con la demanda de préstamos, mientras que los indicadores vinculados a la oferta muestran un comportamiento menos uniforme.
La encuesta, elaborada trimestralmente desde el cuarto trimestre de 2011, consulta a las áreas de riesgos, comercial y finanzas de los bancos para conocer tanto la situación observada en los últimos tres meses como las expectativas para el trimestre siguiente respecto a la oferta y demanda de crédito.
Cómo funciona la Encuesta de Condiciones Crediticias
El BCRP explicó que la Encuesta de Condiciones Crediticias resume las respuestas de las entidades financieras mediante indicadores que fluctúan entre cero y cien puntos.
En el caso de la oferta, valores superiores a 50 reflejan una flexibilización o relajamiento de las condiciones para otorgar créditos, mientras que cifras inferiores indican un endurecimiento de los criterios de financiamiento. En cuanto a la demanda, un resultado por encima de 50 revela una percepción favorable respecto al interés de empresas y personas por solicitar préstamos, mientras que valores menores muestran un deterioro en esa demanda.
El objetivo del estudio fue determinar qué tan estrecha es la relación entre estos indicadores y el crecimiento efectivo del crédito al sector privado.
La demanda actual explica mejor la evolución del crédito
Uno de los principales hallazgos del análisis es que el indicador de demanda correspondiente a la situación actual mantiene una relación significativamente más estrecha con el crecimiento del crédito que el indicador de oferta.
Según el BCRP, ello responde a que las decisiones de oferta dependen de políticas internas de gestión de riesgos y otros factores institucionales que no necesariamente se traducen en un incremento inmediato de los préstamos. En cambio, la demanda refleja de manera más directa el comportamiento observado de clientes que buscan financiamiento.
El estudio muestra que esta diferencia es particularmente evidente en el segmento empresarial.
En el caso del crédito corporativo y para grandes empresas, la correlación entre el indicador de oferta y el crecimiento del crédito apenas alcanza 0,06, mientras que la demanda registra una correlación de 0,37, estadísticamente significativa.
Una situación similar ocurre en las medianas empresas, donde la oferta presenta prácticamente una correlación nula (0,01), frente a una correlación de 0,41 para la demanda.
Pequeñas empresas muestran la relación más fuerte
El segmento de pequeñas y microempresas es el que presenta la asociación más elevada entre la percepción de demanda y el crecimiento del crédito.
La correlación alcanza 0,54, la más alta entre todos los segmentos analizados, lo que, según el Banco Central, evidencia que este mercado responde con mayor sensibilidad a los ciclos económicos y que las percepciones de las entidades financieras logran captar con mayor precisión los cambios en la actividad crediticia.
En este mismo segmento, el indicador de oferta registra una correlación bastante menor, de 0,22.
Crédito a personas presenta relaciones más moderadas
En los préstamos dirigidos a hogares también se observa que la demanda mantiene una mayor relación con la evolución del crédito que la oferta, aunque la intensidad es menor respecto al financiamiento empresarial.
En el crédito de consumo, la correlación entre demanda y crecimiento del crédito es de 0,27, frente a 0,09 en la oferta.
Para el crédito hipotecario ocurre un comportamiento similar, con una correlación de 0,27 para la demanda y 0,15 para la oferta.
El Banco Central atribuye estos resultados a que el financiamiento destinado a personas depende de factores más diversos y estructurales, como la evolución de los ingresos familiares, las condiciones del mercado laboral y las decisiones de inversión de largo plazo, aspectos que no siempre son capturados por indicadores de corto plazo.
Las expectativas ofrecen señales complementarias
Cuando el análisis se traslada a las expectativas para los siguientes tres meses, el panorama cambia considerablemente.
El BCRP advierte que los indicadores prospectivos no presentan un comportamiento uniforme entre los distintos segmentos del mercado, por lo que su interpretación requiere mayor cautela y debe complementarse con otras fuentes de información.
En el segmento corporativo y de grandes empresas, el indicador de oferta adquiere mayor importancia que el de demanda. La correlación entre las expectativas de oferta y el crecimiento futuro del crédito alcanza 0,31, mientras que la demanda prácticamente no muestra relación (0,04).
Ello sugiere que, para este tipo de clientes, las propias expectativas de los bancos respecto a sus condiciones financieras pueden anticipar mejor la evolución posterior del crédito.
Resultados mixtos en empresas y personas
En las medianas empresas, ambos indicadores presentan una capacidad predictiva relativamente limitada. La demanda muestra una correlación de 0,31 y la oferta de apenas 0,10, cifras inferiores a las observadas en el análisis de la situación actual.
Para las pequeñas y microempresas, tanto oferta como demanda registran correlaciones moderadas, ambas cercanas a 0,22 y 0,16 respectivamente, reflejando la mayor volatilidad característica de este segmento.
En el caso del crédito de consumo, las expectativas de oferta presentan una mayor capacidad anticipatoria que la demanda. La correlación alcanza 0,30 frente a 0,14, lo que indica que las previsiones de los bancos sobre sus futuras condiciones de financiamiento pueden ofrecer señales tempranas sobre la evolución de este mercado.
En contraste, el crédito hipotecario muestra el patrón opuesto. La demanda futura sobresale con una correlación de 0,40, una de las más elevadas del estudio, mientras que la oferta registra incluso una correlación negativa de -0,25.
Según el BCRP, ello refleja que, debido al carácter estable y de largo plazo del financiamiento hipotecario, las percepciones sobre el interés futuro de los clientes constituyen un mejor predictor del comportamiento posterior de este tipo de préstamos.
Una herramienta para monitorear el mercado crediticio
Como conclusión, el Banco Central sostiene que el indicador de demanda correspondiente a la situación actual constituye la señal más consistente para seguir la evolución del crédito al sector privado, al presentar asociaciones positivas y estadísticamente significativas en la mayoría de los segmentos analizados.
Por su parte, el indicador de expectativas aporta información valiosa, aunque su capacidad para anticipar el comportamiento futuro del crédito varía según el tipo de financiamiento, por lo que debe evaluarse conjuntamente con otros indicadores económicos y financieros.
En ese contexto, el BCRP destaca que la Encuesta de Condiciones Crediticias se ha consolidado como un instrumento de monitoreo oportuno del mercado financiero peruano, al complementar las estadísticas cuantitativas sobre colocaciones con las percepciones de los propios intermediarios financieros respecto a la evolución de la oferta y la demanda de crédito.
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