SBS impulsa nueva regulación para una gestión más estricta del patrimonio efectivo
El proyecto en consulta pública exige a las entidades incorporar riesgos no tradicionales —como reputacional y estratégico— en su planificación de capital, además de fortalecer el rol del directorio y establecer evaluaciones prospectivas bajo escenarios de estrés.

30 abril, 2026 / 11:37 am
La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) autorizó la difusión en consulta pública del proyecto de “Reglamento del Proceso de Gestión del Patrimonio Efectivo de las Empresas del Sistema Financiero”, una propuesta normativa que busca reforzar la solidez del sistema financiero peruano mediante una gestión más integral del capital. La iniciativa plantea alinear el patrimonio efectivo con la gestión de riesgos, el gobierno corporativo y la planificación estratégica de las entidades.
El proyecto normativo responde a la necesidad de actualizar el marco regulatorio en línea con estándares internacionales y la experiencia de supervisión de la SBS. Su objetivo central es asegurar que las entidades financieras mantengan una adecuada relación entre su perfil de riesgo, sus planes de negocio y su nivel de capital, tanto en el presente como en el mediano plazo.
La propuesta alcanza a bancos, financieras y otras empresas del sistema financiero, incluyendo entidades públicas como el Banco de la Nación, COFIDE y el Fondo MIVIVIENDA, con algunas excepciones para empresas de menor complejidad.
Nuevos conceptos para una gestión más precisa del capital
El reglamento introduce definiciones clave que buscan mejorar la planificación financiera de las entidades. Entre ellas destacan el patrimonio efectivo mínimo de gestión, que combina los requerimientos regulatorios con un capital adicional necesario para sostener el modelo de negocio, y el patrimonio efectivo objetivo, que representa el nivel de capital que cada entidad define para afrontar escenarios adversos con mayor holgura.
Asimismo, se incorpora el Informe de Autoevaluación de Suficiencia de Patrimonio Efectivo (IASPE), que se convierte en una herramienta central para la gestión del capital.
El IASPE como eje del nuevo modelo
Uno de los cambios más relevantes es la formalización del IASPE, que reemplaza prácticas previas utilizadas por la SBS y eleva los estándares de autoevaluación. Este informe deberá proyectar la situación de capital de cada entidad a tres años, considerando distintos escenarios.
Entre ellos se incluyen un escenario base alineado al plan estratégico, así como escenarios de estrés y estrés severo que simulen eventos de alto impacto, como crisis económicas o deterioro significativo de la cartera crediticia. También se exige un análisis de sensibilidad que evalúe el impacto de cambios en variables clave sobre la solvencia de la entidad.
Incorporación de riesgos no tradicionales
El proyecto amplía el enfoque tradicional de capital al exigir que las entidades consideren riesgos que no están cubiertos por los requerimientos regulatorios mínimos. Entre estos se incluyen el riesgo reputacional, estratégico, de modelo y aquellos derivados de la interconexión dentro de grupos financieros.
Esta ampliación busca que las entidades adopten una visión más completa de sus vulnerabilidades y fortalezcan su capacidad de respuesta ante eventos adversos.
Mayor rol del directorio y control interno
La propuesta asigna un rol más activo al directorio de las entidades financieras, que será responsable de aprobar la estrategia de capital y garantizar la suficiencia del patrimonio efectivo. Además, deberá validar anualmente el IASPE y supervisar que la gerencia implemente adecuadamente los lineamientos establecidos.
En paralelo, se refuerza el papel de la auditoría interna, que deberá incorporar la revisión de este proceso dentro de su plan anual de trabajo, contribuyendo a un mayor control y seguimiento del cumplimiento normativo.
Facultades reforzadas para la supervisión
El proyecto también otorga a la SBS mayores herramientas de supervisión. La entidad podrá requerir información adicional, exigir la reformulación del IASPE si no cumple con los estándares establecidos o incluso imponer medidas prudenciales si detecta debilidades en la gestión del capital.
Estas medidas pueden incluir cambios en la política de utilidades, ajustes en la gestión de activos o la exigencia de mayores niveles de patrimonio efectivo.
Plazos y proceso de consulta pública
La propuesta normativa se encuentra en etapa de consulta pública por un plazo de 30 días calendario, durante el cual el público y los actores del sistema financiero podrán remitir comentarios y observaciones.
De aprobarse, el reglamento entraría en vigencia el 1 de enero de 2027. Las entidades deberán presentar su primer informe bajo este nuevo esquema con información a diciembre de 2026, con plazo de entrega en abril de 2027. Con esta iniciativa, la SBS busca dar un paso adicional en la consolidación de un sistema financiero más resiliente, con una gestión de capital más sofisticada y alineada a los desafíos actuales del entorno económico.
Vea Tambien:
















