Buenaventura casi duplica utilidades y gana US$ 782 millones en 2025
El fuerte crecimiento de ingresos y el aporte de subsidiarias impulsaron un alza de 94% en la ganancia neta, y con un plan de inversiones de hasta US$ 415 millones para el 2026.

2 marzo, 2026 / 7:00 am
La Compañía de Minas Buenaventura S.A.A. cerró el ejercicio 2025 con uno de los resultados financieros más sólidos de los últimos años. La minera peruana registró una utilidad neta de US$ 782,1 millones, lo que representó un crecimiento de 94,2% frente al 2024, impulsada por un fuerte aumento de ingresos, mayor eficiencia operativa y un desempeño favorable de sus inversiones.
Los ingresos de actividades ordinarias alcanzaron US$ 1.005 millones, un salto de 50,9% respecto al año previo. En contraste, el costo de ventas solo creció 4,2%, lo que permitió una expansión significativa del margen bruto, que se elevó 154,7% hasta US$ 526,2 millones.
Este diferencial entre el crecimiento de ingresos y costos fue determinante para que la ganancia operativa superara los US$ 434,5 millones, más del doble que en 2024. Si bien los gastos administrativos y de ventas aumentaron 20,2%, lo hicieron a un ritmo muy inferior al del crecimiento del negocio.
El resultado operativo también logró compensar el deterioro en la cuenta de otros ingresos y gastos operativos, que pasó de un saldo positivo en 2024 a uno negativo en 2025.
El peso de las inversiones y el efecto cambiario
Un componente clave en el desempeño anual fue la contribución de subsidiarias y asociadas, que generaron ingresos por US$ 404,8 millones, con un crecimiento de 23,7%. Este flujo consolidó el rol estratégico de sus participaciones, entre ellas Cerro Verde y Coimolache.
Asimismo, la compañía registró una ganancia por diferencias de cambio de US$ 61,8 millones, frente a una pérdida en 2024. Este efecto contable —no necesariamente asociado a generación de caja— también impulsó el resultado final.
La utilidad antes de impuestos ascendió a US$ 867,1 millones, mientras que la ganancia neta cerró en US$ 782,1 millones, consolidando un ejercicio de alta rentabilidad.
Balance sólido y bajo endeudamiento
En términos patrimoniales, los activos totales crecieron 19,6% hasta US$ 5.288 millones, impulsados por mayores inversiones en subsidiarias y por el incremento en propiedades, planta y equipo.
El pasivo total se situó en US$ 1.220 millones, con un ratio de endeudamiento de 0,30 sobre patrimonio, reflejando una estructura financiera conservadora. El patrimonio alcanzó US$ 4.068 millones, fortalecido por la acumulación de resultados.
La compañía mantiene una posición de efectivo de US$ 243,7 millones, lo que le otorga margen para sostener su estrategia de inversión.
Brecha entre utilidad y generación de caja
Pese al récord en utilidades, el flujo de efectivo operativo fue de US$ 453,4 millones, ligeramente menor al del año anterior. La diferencia se explica principalmente por el aumento en cuentas por cobrar comerciales, que pasaron de US$ 130 millones a US$ 292 millones, absorbiendo liquidez.
En paralelo, Buenaventura intensificó su programa de inversiones. El CAPEX total de 2025 ascendió a US$ 489 millones, superior a los US$ 378 millones de 2024. Solo en el cuarto trimestre se ejecutaron US$ 218,6 millones, destacando el proyecto San Gabriel.
Expansión y proyectos estratégicos
Para 2026, la compañía proyecta invertir entre US$ 385 millones y US$ 415 millones. De ese total, entre US$ 200 millones y US$ 220 millones corresponderán a CAPEX de sostenimiento en operaciones como El Brocal, Uchucchacua, Yumpag y San Gabriel.
El CAPEX de crecimiento, estimado entre US$ 185 millones y US$ 195 millones, se destinará principalmente a culminar San Gabriel y continuar el desarrollo de Trapiche y El Algarrobo. Los ajustes en la inversión de San Gabriel responden a mayores volúmenes de movimiento de tierras y mejoras en diseño para asegurar estándares operativos.
Fundada en 1953 y listada en las bolsas de Lima y Nueva York mediante ADR, Buenaventura opera directamente cuatro unidades mineras y controla empresas como El Brocal y La Zanja. Además, mantiene participaciones estratégicas en compañías como Cerro Verde y Coimolache.
El balance de 2025 muestra una empresa con rentabilidad en fuerte expansión, disciplina financiera y un agresivo plan de inversiones orientado a sostener su crecimiento productivo. Aunque la generación de caja enfrentó presiones por capital de trabajo, la solidez patrimonial y el bajo nivel de endeudamiento le permiten afrontar con holgura su hoja de ruta para 2026.
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