S&P rebaja la calificación de Petroperú por menor resplado eststal
La agencia advierte una menor probabilidad de apoyo estatal y mantiene la alerta por la débil generación de caja y las presiones de deuda en el corto plazo.

23 diciembre, 2025 / 11:14 am
La calificadora internacional S&P Global Ratings rebajó la calificación crediticia de Petróleos del Perú (Petroperú) de ‘B’ a ‘B-’, al considerar que se ha reducido la probabilidad de un respaldo efectivo y sostenible por parte del Gobierno peruano. Junto con esta decisión, la agencia colocó la calificación de la empresa estatal en CreditWatch con implicancias negativas, lo que abre la posibilidad de una nueva rebaja en los próximos meses.
La decisión responde a un aumento de las incertidumbres sobre la capacidad del Estado para implementar medidas correctivas de largo plazo que permitan fortalecer la situación financiera y operativa de Petroperú. Según S&P, si bien la empresa ha recibido apoyo gubernamental en años recientes, como un préstamo por US$1.000 millones con garantía estatal aprobado en 2024, el contexto de inestabilidad política y los cambios frecuentes en la conducción del país generan dudas sobre la continuidad y efectividad de estas acciones.
Menor probabilidad de apoyo estatal
S&P Global Ratings revisó su evaluación sobre la relación entre Petroperú y el Estado, pasando de considerarla “muy importante” a “importante”. En la misma línea, la probabilidad de apoyo gubernamental fue ajustada de “alta” a “moderadamente alta”. La calificadora reconoce que un eventual incumplimiento de Petroperú aún tendría un impacto relevante para el Gobierno, pero advierte que hoy las consecuencias de una eventual no intervención serían más manejables que en el pasado.
Este cambio de percepción es uno de los principales factores que explican la rebaja de la calificación, en un contexto en el que la agencia observa debilidades persistentes en la gobernanza y una elevada incertidumbre sobre las políticas públicas futuras relacionadas con la empresa estatal.
Proceso de reestructuración y falta de claridad
Petroperú se encuentra actualmente en un proceso de reestructuración y viene trabajando en la implementación de diversas medidas para mejorar su situación. No obstante, S&P señala que aún se requiere mayor información sobre el alcance de este plan, en particular sobre los objetivos operativos específicos y los plazos de ejecución.
La calificadora espera que el énfasis del proceso esté puesto principalmente en mejoras operativas más que en una reestructuración financiera. Sin embargo, advierte que sin una mayor transparencia y definición del plan, resulta difícil evaluar su impacto real sobre la situación actual de la compañía.
Presión por vencimientos de deuda en el corto plazo
Uno de los principales focos de riesgo identificados por S&P es el elevado nivel de compromisos financieros que Petroperú enfrenta en el corto plazo, en un escenario de limitada generación de caja. Al 30 de septiembre de 2025, la empresa debía afrontar amortizaciones semestrales del préstamo CESCE por US$86 millones, pagos de intereses por alrededor de US$81 millones correspondientes a bonos internacionales con vencimientos en 2032 y 2047, y cerca de US$5 millones en intereses del préstamo otorgado por el Ministerio de Economía y Finanzas.
Si bien S&P considera que la empresa podrá cumplir oportunamente con los vencimientos de diciembre de 2025, advierte que la incapacidad de Petroperú para generar flujo de caja positivo en los últimos años limita cualquier posibilidad de reducción de deuda en el mediano plazo.
Estructura de capital considerada insostenible
La calificadora señala que la estructura de capital de Petroperú sigue siendo insostenible y consistente con un perfil crediticio individual muy débil. Al cierre del tercer trimestre de 2025, la deuda total reportada ascendía a US$5.450 millones, de los cuales aproximadamente el 10% vencía en los siguientes 12 meses.
Aunque en agosto de 2025 la empresa logró refinanciar cerca de US$1.000 millones de deuda de corto plazo mediante un préstamo respaldado por el Gobierno con el Banco de la Nación, extendiendo su vencimiento hasta 2028, los indicadores financieros continúan siendo altamente presionados. En los 12 meses terminados en septiembre de 2025, el EBITDA fue negativo en US$122,8 millones, muy por debajo de las expectativas de la calificadora.
S&P espera que Petroperú registre EBITDA positivo hacia adelante, apoyado en los resultados del tercer trimestre de 2025. Sin embargo, advierte que el apalancamiento seguirá siendo elevado, con ratios de deuda sobre EBITDA muy por encima de 5 veces y una cobertura de intereses inferior a 1 vez, lo que mantiene una fuerte presión sobre la liquidez de la empresa.
Mejora operativa insuficiente para revertir el deterioro financiero
Durante el tercer trimestre de 2025, Petroperú mostró una recuperación parcial en su desempeño financiero. Las ventas crecieron cerca de 3% en comparación con el mismo periodo del año anterior, impulsadas principalmente por una mayor producción en la refinería de Talara, que permitió aumentar los volúmenes de venta y las exportaciones de mayor valor.
Asimismo, la reducción en las compras de productos contribuyó a una disminución de costos, lo que permitió registrar un EBITDA positivo de aproximadamente US$38,7 millones en el trimestre, frente a una pérdida operativa de US$98,6 millones en el mismo periodo de 2024. No obstante, S&P subraya que este nivel de EBITDA apenas alcanza para cubrir alrededor del 20% de los gastos financieros, por lo que la mejora resulta insuficiente para revertir el deterioro estructural de la compañía.
El CreditWatch negativo asignado por S&P refleja la posibilidad de una nueva rebaja de la calificación en los próximos 90 días. Este escenario podría materializarse si el proceso de reestructuración deriva en una recompra de deuda u otra operación que la calificadora considere equivalente a un incumplimiento, o si no se concreta un apoyo adicional del Gobierno que permita aliviar los vencimientos de deuda de corto plazo.
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