Sergio Espinosa: “Las finanzas abiertas representan la mayor oportunidad para las microfinanzas”
El superintendente de la SBS afirmó que compartir información financiera con autorización del cliente incrementará la competencia, favorecerá la inclusión financiera y permitirá ofrecer mejores condiciones de crédito.

17 julio, 2026 / 9:20 am
Durante su participación en el 7mo Seminario de Microfinanzas e Innovación Digital, organizado por Gan@Más y +Finanz@s, el superintendente de Banca, Seguros y AFP, Sergio Espinosa Chiroque, presentó una visión integral sobre el presente y futuro del sistema microfinanciero peruano. En su exposición titulada “Perspectivas regulatorias para el sistema microfinanciero: solvencia, mora y nuevos riesgos”, sostuvo que el sector atraviesa una etapa de recuperación y fortalecimiento, aunque enfrenta desafíos vinculados a la informalidad, la criminalidad, la ciberseguridad y la transformación digital.
El titular de la SBS destacó que las entidades especializadas en microfinanzas cumplen un papel fundamental en el desarrollo económico del país al financiar a miles de emprendedores y pequeñas empresas que constituyen la base de la economía nacional. En ese contexto, señaló que la regulación debe acompañar la evolución del mercado para garantizar estabilidad financiera, promover una mayor competencia y facilitar un acceso más amplio al crédito.
Un sistema microfinanciero con características únicas en América Latina
Espinosa explicó que el sistema financiero peruano posee una estructura particular, donde conviven grandes bancos nacionales e internacionales con un amplio conjunto de cajas municipales, cajas rurales, financieras, bancos especializados y cooperativas de ahorro y crédito.
Indicó que esta diversidad es especialmente visible en las regiones del país, donde muchas veces las cooperativas y cajas municipales ocupan posiciones de liderazgo tanto en colocaciones como en captación de depósitos, incluso superando a bancos tradicionales.
Según explicó, esta presencia territorial permite que el financiamiento llegue a zonas donde otras entidades financieras no tienen cobertura, convirtiendo al sistema microfinanciero en un actor indispensable para el desarrollo económico regional.
Asimismo, resaltó que existen cooperativas especializadas en financiar actividades productivas como el café o el cacao en regiones como San Martín y Junín, demostrando la estrecha relación entre las microfinanzas y las economías locales.
Recuperación después de años difíciles
El superintendente recordó que el sector atravesó un periodo complejo tras la pandemia, caracterizado por un incremento de la morosidad, menor crecimiento de créditos y depósitos, reducción de utilidades e incluso la salida del mercado de algunas entidades.
Sin embargo, afirmó que esa etapa ya está siendo superada.
Explicó que actualmente las entidades especializadas vienen mostrando un crecimiento sostenido tanto en colocaciones como en captación de depósitos y resultados financieros.
A su juicio, esta recuperación refleja una mayor disciplina en la gestión del riesgo y una comprensión más clara de que el crecimiento solo puede ser sostenible cuando está acompañado por adecuados procesos de evaluación crediticia.
“El crecimiento sin una adecuada medición de riesgos termina generando problemas cuando aparece cualquier choque económico”, sostuvo durante su intervención.
La morosidad continúa bajando
Uno de los indicadores que destacó fue la evolución favorable de la cartera de créditos.
Espinosa señaló que la morosidad del sector microfinanciero viene descendiendo progresivamente, aunque todavía permanece por encima de la observada en la banca tradicional.
Asimismo, indicó que las cooperativas de ahorro y crédito aún presentan niveles de mora superiores a los registrados por el resto del sistema microfinanciero.
No obstante, precisó que el aprendizaje obtenido tras las dificultades vividas en años recientes ha llevado a las entidades a fortalecer sus modelos de evaluación y seguimiento de los créditos, privilegiando la calidad de la cartera sobre un crecimiento acelerado.
La informalidad sigue siendo el principal obstáculo
Uno de los principales desafíos identificados por el superintendente es la elevada informalidad que caracteriza a buena parte de la economía peruana.
Explicó que cuando un emprendedor carece de historial financiero resulta mucho más difícil evaluar adecuadamente su capacidad de pago, situación que incrementa el riesgo para las entidades y, en consecuencia, eleva el costo del crédito.
Por ello, insistió en que generar mayor información financiera constituye uno de los elementos más importantes para ampliar el acceso al financiamiento.
En ese sentido, destacó el creciente papel de las billeteras digitales como generadoras de información transaccional que posteriormente puede convertirse en historial financiero útil para evaluar nuevos créditos.
Sin embargo, advirtió que no basta con producir información; también es necesario que esta pueda ser compartida de manera segura y eficiente entre las distintas entidades financieras cuando el usuario así lo autorice.
Utilidades fortalecen la capacidad de inversión
Espinosa destacó que el sistema financiero peruano registró un desempeño muy favorable durante 2025 y que esa tendencia continúa durante 2026.
Precisó que prácticamente todas las entidades del sistema obtuvieron resultados positivos el año pasado, con excepción de una institución que posteriormente fue intervenida debido a problemas patrimoniales y no por falta de rentabilidad.
Según explicó, las utilidades no deben interpretarse como un aspecto negativo, sino como el principal mecanismo que permite financiar inversiones en transformación digital, automatización, innovación tecnológica y fortalecimiento operativo.
En especial, indicó que muchas cajas municipales no cuentan con accionistas privados que puedan realizar aportes permanentes de capital, por lo que las utilidades constituyen la principal fuente para fortalecer su patrimonio y mantener adecuados niveles de solvencia.
Añadió que, en términos generales, las entidades especializadas mantienen niveles de capital superiores a los mínimos regulatorios exigidos por la SBS, lo que les proporciona colchones suficientes para enfrentar futuras crisis económicas o fenómenos climáticos.
Criminalidad y crédito informal preocupan a la SBS
Entre los nuevos riesgos identificados para el sector, Espinosa puso especial énfasis en el incremento de la criminalidad.
Explicó que el modelo tradicional de las microfinanzas depende en gran medida del trabajo de asesores de crédito que visitan negocios, evalúan clientes y realizan labores de cobranza en campo.
Sin embargo, señaló que ya existen casos donde estos trabajadores han recibido amenazas de organizaciones vinculadas al denominado crédito “gota a gota”, impidiendo el ingreso de entidades formales a determinadas zonas.
Advirtió que esta situación termina perjudicando principalmente a los pequeños empresarios, quienes muchas veces no tienen otra alternativa que recurrir al financiamiento informal, caracterizado por tasas extremadamente elevadas y prácticas coercitivas.
La conectividad también es infraestructura financiera
El superintendente sostuvo que la transformación digital no depende únicamente de las entidades financieras.
Afirmó que la infraestructura de telecomunicaciones constituye hoy un componente esencial para el desarrollo financiero.
Relató experiencias recogidas durante visitas a diversas regiones del país donde pequeños comerciantes aceptan pagos mediante billeteras digitales, pero enfrentan constantes problemas debido a la falta de cobertura telefónica o de internet.
En ese contexto, destacó iniciativas como el proyecto del sol digital impulsado por el Banco Central de Reserva, aunque advirtió que todavía existen zonas del país donde ni siquiera existe cobertura de telefonía móvil.
Ciberseguridad e inteligencia artificial cambian el mapa de riesgos
Otro de los aspectos centrales de su exposición estuvo relacionado con la ciberseguridad.
Espinosa señaló que el crecimiento de los servicios financieros digitales incrementa significativamente los riesgos asociados al robo de información, interrupciones operativas, ataques informáticos y fraudes digitales.
Advirtió además que la inteligencia artificial está acelerando la sofisticación de estas amenazas, obligando a las entidades financieras a fortalecer permanentemente sus capacidades tecnológicas.
En ese sentido, resaltó que el sistema financiero peruano cuenta con uno de los marcos regulatorios de ciberseguridad más desarrollados del país, con normas específicas para la prevención, gestión y respuesta frente a incidentes tecnológicos.
Llegan nuevos competidores completamente digitales
El titular de la SBS anunció que actualmente existen alrededor de diez solicitudes para constituir nuevas entidades financieras en el país.
Indicó que varias de ellas corresponden a modelos completamente digitales, como el caso de Revolut, banco internacional que opera exclusivamente mediante aplicaciones móviles y sin agencias físicas.
Afirmó que este nuevo escenario permitirá reducir significativamente los costos de ingreso al mercado financiero, lo que favorecerá una competencia más intensa y, eventualmente, mejores condiciones para los usuarios en términos de tasas de interés y calidad de los servicios.
Asimismo, informó que la SBS modificó recientemente el procedimiento de autorización para nuevas licencias, reduciendo tiempos y eliminando diversos requisitos administrativos para facilitar el ingreso de nuevos participantes.
Nuevo reglamento modernizará las provisiones
Espinosa informó que la SBS ya prepublicó un nuevo Reglamento de Provisiones que reemplazará al marco vigente.
Explicó que la nueva normativa permitirá realizar una estimación más precisa de las pérdidas esperadas derivadas del riesgo crediticio.
Además, adelantó que a partir de 2028 las entidades podrán utilizar modelos internos de estimación de pérdidas con reconocimiento regulatorio, acercando al Perú a los estándares internacionales utilizados por los principales bancos del mundo.
El sandbox abre espacio para la innovación financiera
Durante su presentación también destacó la importancia del sandbox regulatorio impulsado por la SBS.
Explicó que este mecanismo permite que empresas Fintech y otros actores no supervisados puedan probar proyectos innovadores bajo un entorno controlado antes de una eventual regulación.
Comentó que actualmente existen iniciativas relacionadas con la comercialización de activos virtuales y con modelos de crédito dirigidos a personas que anteriormente fueron excluidas del sistema financiero debido a problemas crediticios.
Según indicó, estas pruebas permitirán evaluar nuevas soluciones que favorezcan una mayor inclusión financiera sin comprometer la estabilidad del sistema.
Finanzas abiertas: el proyecto más importante de la SBS
La parte central de la exposición estuvo dedicada al desarrollo del futuro ecosistema de finanzas abiertas en el Perú.
Espinosa afirmó que este constituye el proyecto estratégico más importante que impulsa actualmente la Superintendencia.
Explicó que el objetivo es reconocer que la información financiera pertenece al usuario y no a la entidad que la almacena.
Bajo este modelo, los clientes podrán autorizar que otra institución financiera acceda de manera segura, mediante interfaces tecnológicas conocidas como APIs, a su historial financiero para ofrecer mejores productos y condiciones de crédito.
El usuario decidirá qué información compartir, con qué entidad, durante cuánto tiempo y para qué producto específico, manteniendo siempre la posibilidad de revocar esa autorización.
Según señaló, este esquema permitirá reducir costos de evaluación, aumentar la competencia entre entidades y facilitar el acceso al crédito para miles de personas y pequeñas empresas.
Precisó que la SBS ya publicó el diagnóstico elaborado junto con bancos, cajas, cooperativas, Fintech y especialistas, mientras que próximamente difundirá los lineamientos regulatorios que servirán de base para la implementación progresiva del sistema hasta 2028.
Las microfinanzas tendrán más oportunidades para competir
Durante la ronda de preguntas, Espinosa sostuvo que las finanzas abiertas representan una oportunidad especialmente valiosa para las entidades microfinancieras.
Explicó que actualmente la mayor cantidad de información financiera se concentra en los grandes bancos, por lo que permitir el acceso autorizado a esos datos nivelará las condiciones competitivas para cajas, financieras y cooperativas.
Consideró que estas entidades tendrán mayores posibilidades de evaluar riesgos de manera más eficiente, atender nuevos segmentos y ofrecer productos más competitivos.
Finalmente, aseguró que el sistema microfinanciero peruano llega fortalecido a este nuevo escenario.
Lo calificó como un sector sólido, solvente y resiliente, preparado para enfrentar eventuales shocks económicos o climáticos, apoyado en una regulación moderna y orientado hacia una mayor digitalización, competencia e inclusión financiera.
La apuesta de la SBS, concluyó, es construir un ecosistema donde la innovación tecnológica, la protección del usuario y el acceso al crédito avancen de manera conjunta para impulsar el desarrollo de millones de emprendedores peruanos.
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