“NO SE DEBE IMPROVISAR PARA TENER ÉXITO”

20:54 3 Septiembre, 2012

Cuando Selene empezó, hace más de 20 años atrás, nunca pensó que el negocio que emprendía; pudiera convertirse en lo que es hoy: una empresa exitosa, con seis locales orientados al mundo de la moda y la belleza y más de 200 empleados a su cargo.

“Empezamos casi como jugando, mi madre cesó del magisterio y para que se mantuviera ocupada, nos propusimos tener un promedio de 10 alumnas por mes, a las cuales enseñar el arte del diseño y la confección de prendas de vestir” nos comenta Selene Revello, Gerente General del Instituto Superior Tec- nológico y CETPROS, de moda y belleza, más conocidos como Selene.

Pero como todo emprendimiento en la vida, los inicios de esta exi- tosa mujer no fueron fáciles. Ella y su madre trabajaron muy duro por sacar adelante la empresa, al principio hicieron de todo, hasta clavar los clavos donde colgarían las pizarras en las paredes de la sala de su departamento en Lince. “Quien cree que formar una empresa es para sentarse a no hacer nada y ganar fácil, está muy equivocado, pues es en tu empresa en donde trabajas más que en ningún otro lado, sobre todo si quieres crecer y progresar”. comenta Selene.

 

Su niñez 

Ella sufrió la pérdida de su padre cuando apenas era una niña y junto a su madre y sus 3 hermanos, to- dos pequeños, tuvieron momentos difíciles que ahora solo son parte de un recuerdo, que como ella misma dice, fue parte de la vida que les tocó vivir. “Mi madre es una mujer muy luchadora y perseverante, y cuando se quedó viuda, con 4 niños pequeños, supo asumir lo que le tocaba vivir y nos dio una vida feliz, aún dentro de algunas carencias que tuvimos, en una época de crisis económica para todo el país, y más aún para nosotros. Ella siempre trabajó fuerte para sacarnos adelante y sembró en nosotros la semilla del trabajo honrado y digno”. Los recuerdos de su niñez la llevan

también a una tierra maravillosa en la que pasó algunos años y de la que guarda lindas experiencias, Huaraz, ciudad a la que se mudaron luego de la pérdida del padre y en la que Selene empezó a jugar con retazos de tela, haciendo ropita para sus muñecas y también con los vestiditos de papel que venían a manera de láminas y que ella recortaba con mucho cuidado para poder for- mar los atuendos que mejor se lucirían en sus muñequitas, también de papel. “Desde niña tuve claro lo que quería ser al crecer, mis juegos y aficiones me llevaron a donde es- toy ahora. A los 12 años, mientras mis amigas jugaban con patines o aprendían a manejar bicicleta, yo estudiaba costura y era la más pequeña de todas las alumnas. Siempre supe lo que sería”.

Sin embargo, su madre no permitiría que Selene, teniendo ingreso directo a la universidad, solo estudiara Diseño, la Sra. Amparo quería que su hija siguiera una “carrera profesional tradicional” y eso motivó a que Selene estudiara Administración de Negocios Internaciones en ADEX y finalmente, Educación. “Una cosa lleva a la otra, sin pensar y sin proponérmelo, mis estudios se entrelazaron muy bien y encajaron perfectamente con el negocio que pusimos”, refiere Selene.

 

Los Inicios 

La idea de formar la escuela de diseño, nació de madre e hija, un día en el que conversaban sobre poner algún negocito sobretodo para la Sra. Amparo, pues Selene que en esa época tenía solo 18 años, estudiaba dos carreras y sus hermanos hacían lo propio. “Mi madre es una mujer muy hábil y super pilas, no se iba a quedar de brazos cruzados luego de cesar, por eso pensamos en este negocio”. Y hoy, esta es una empre- sa familiar en la que cada miembro tiene una función específica “todos estamos involucrados en esta empresa, pero a la vez, cada uno mane- ja otros negocios paralelos en forma independiente.

Cuando le preguntamos por el capital inicial que invirtieron en su negocio nos dice “no recuerdo cuánto invertimos al principio, no fueron grandes ahorros sino más bien lo que teníamos día a día. Básicamente en publicidad en el periódico y en volantes que se entregaban en Gamarra para atraer nuevos alumnos. Después, los mismos alumnos nos recomendaban y así fuimos creciendo. Eso sí, mi madre era muy exigen- te conmigo, pues yo tenía la técnica pero ella era la pedagoga, así que me enseñó las mejores maneras didácticas de llegar al alumnado y eso me sirvió de mucho, pues luego cuando tuve la oportunidad de enseñar en programas televisivos como Utilísimas, Mucho Gusto, u Hola Perú, me fue más fácil poder enseñar en vivo y por televisión”, nos relata.

Una de sus mayores satisfacciones que le ha dado el enseñar en sus escuelas, es que en muchas ocasiones se ha encontrado con algunas de sus alumnas y ellas con mucho cariño y agradecimiento la saludan y le comenta que tienen sus propios negocios y otras ya exportan prendas de vestir. “Estos detalles te llenan y te hacen ver que tu labor en la vida sirve y que estás dejando una huella en otras personas. Este re- conocimiento no tiene precio”, nos dice muy emocionada.

 

Madre y esposa

Pese a toda la gran exigencia laboral que tiene Selene a cargo de las escuelas, clínica, y otros negocios, siempre saca tiempo para compartir con sus dos hijos y su esposo. “Mi familia es mi prioridad, por eso saco el tiempo y las energías de donde no hay. Busco compartir con mis hijos que todavía están chicos (Samantha tiene 12 y Luis 17), lo más que pueda, porque luego crecerán y todo el trabajo sin estos matices habrá sido inútil. De que vale trabajar tanto si no puedes ver crecer a los tuyos”, subraya esta gran mujer que ha sabido emprender y tener éxito. “Mi esposo es mi paz, él es mi desahogo, entiende la exigencia del trabajo, me engríe, me cuida, me escucha, somos un equipo y nos apoyamos para crecer juntos, al final, ese será nuestro destino, quedarnos los dos solos” y gracias a su sapiencia, ya lleva 18 años de casada.

 

País de emprendedores 

Una de las cualidades que Selene resalta del peruano de a pie, es su capacidad de emprender y buscar tener su propio negocio. “Nuestro país está lleno de emprendedores, con los que nos cruzamos todos los días, sin embargo, aunque esto es bueno, no se debe improvisar nunca. Un emprendedor tiene que estudiar su mercado, adelantarse a lo que sus clientes quieren, capacitarse constantemente, no hacer las cosas por hacer, porque eso no dura, lo que fácil llega, fácil se va, y por eso, al emprender un negocio o empresa deben estar conscientes que  se tendrán que dedicar sábados, domingos y feriados al me- nos al principio, luego vendrán las vacaciones. Tie- ne que ser trabajo y más trabajo. Es la única forma”, nos comenta.

Sobre las proyecciones que tienen como empresa, refiere que buscan continuar siendo uno de los mejo- res centros de enseñanza en moda y belleza, ya que actualmente dictan las carreras de Diseño de Modas, Cosmetología y Cosmética Dermatológica; y en un futuro planean convertirse en la primera universidad del rubro. Asimismo, están en el proceso para franquiciar Selene a nivel nacional e internacional. Usted puede encontrar mayor información en www.selene.com.pe

Finalmente, Selene recomienda a todo emprendedor que quiere empezar algo “que se arriesgue, que lo intente, pero que trabaje duro para lograr posicionarse y salir adelante. Nuestro país requiere de personas “loquitas” que piensen que trabajar para sí mismos, y no para los demás, es lo mejor, que hagan empresa en el país y sobre todo que den trabajo a más peruanos que tanto lo necesitan”. Un gran ejemplo de mujer luchadora y exitosa.

 

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