Elia, un restaurante con una tradición de ocho décadas

11:58 28 Marzo, 2014

Gan@más visitó la tradicional Tratoría Elia, para conocer algo de este modelo de emprendimiento familiar considerado uno de los referentes de la comida ítalo-peruana.

Fue una de las primeras, sino la única bodega de la Av. Javier Prado allá por los años 30 y cada mañana abría sus puertas para recibir a su clientela que, desde muy temprano ya reclamaba ese delicioso pan recién horneado por el que se hicieron famosos los esposos Elia y Guillermo Tomasevich, matrimonio ítalo-croata, que hizo de Magdalena del Mar su nueva patria y de los costales de harina, pastas artesanales y maravillosas recetas, de la bella Italia, la atmósfera perfecta en la que crecieron sus hijos Willy, Humberto y “Nana”.

Sería en 1981 cuando Willy, a sugerencia de su entonces cuñado, Alberto Bonifaz, se animó a poner unas cuantas mesas para vender comida italiana, pues estaban seguros de que las pastas que se fabricaban en el negocio familiar, sumadas a la sazón de doña Elia, harían las delicias de clientes y amigos, pero lo que pocos sabían era que Willy, hasta ese entonces un apasionado de la cocina, terminaría siendo el creador de cada uno de los platos de la ahora famosa Tratoría Elia, una de las preferidas de los amantes de la cocina ítalo-peruana y que en el 2013 acaba de cumplir 32 años, ofreciendo una amplia variedad de pastas y pizzas artesanales, así como  una carta gourmet que no conoce de pequeñas raciones, sino por el contrario, apuesta por la generosidad en el camino para alcanzar la felicidad del comensal.

Por eso resulta imposible resistirse a esa amplia propuesta de más de 100 platos entre la que destacan un  Carpaccio de trucha, o un fondo de alcachofa relleno con pulpa de cangrejo gratinado, así como  agnolottis rellenos con pulpa de cangrejo en pasta de pimiento a la crema con alcaparras y champignones, o agnolottis rellenos de salmón y ricotta en pasta al huevo y paprika a la crema de tomate, para de ahí pasar a los panzottis rellenos de lenguado en pasta de espinaca, al funghi porcini con portobellos flambeados, o el risotto al azafrán con camarones.

De acuerdo al propio Willy Tomasevich, la carta de Elia es para disfrutarla constantemente. Así lo demuestran los tortellinis a la bolognesa con asado, el papardelle a la huancaína con lomo saltado;  los fetuccinis con crema de trucha ahumada, o el tradicional solomillo de cerdo a la naranja china con risotto de la casa, así como el lomo pepper steak con capelleti a la crema, o el spaghetti al pesto con sábana de lomo. Si gusta de las lasagnas le recomendamos la frutos del mar a la crema con mariscos, o la lasagna a la huancaína con lomo saltado.

Elia además ofrece desayunos ejecutivos con jugos de frutas, panes recién horneados y jamones hechos en casa, ideados para disfrutar en compañía de un aromático café recién pasado antes de ir a la oficina.  Sin embargo, los desayunos de los fines de semana y feriados vienen recargados, ofreciendo además un desayuno criollo inspirado en los de antaño, como era la costumbre en casa de nuestros abuelos y porque como todo desayuno criollo que se respeta es una especie de desayuno-almuerzo.

“Nuestro desayuno criollo consta de generosas porciones de chicharrones, tamales de gallina o cerdo, camote frito, relleno y la infaltable sarsa criolla, y es acompañado de jugo de frutas, panes hechos en casa y café recién pasado”, comenta Willy Tomasevich, quien señala que además  puede pedirlo para llevar o solicitarlo vía telefónica si es que se encuentra dentro de la zona de reparto que abarca los distritos de Magdalena, San Miguel, San Isidro, y algunas zonas de Lince, Jesús María y Miraflores y hasta donde también puede solicitar una variedad de lasagnas, ravioles, spaghettis, canelones, capellettis, pizzas  y ensaladas preparadas al momento y listas para servir.

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