Crisis por suministro de gas genera reclamos de consumidores y preocupación empresarial
Indecopi recuerda canales para denunciar problemas en el abastecimiento de combustibles, mientras la CONFIEP cuestiona medidas que afectan la educación y el trabajo.

7 marzo, 2026 / 9:30 am
La interrupción temporal del suministro de gas natural originada por el incidente en el sistema de transporte de Camisea continúa generando efectos en distintos ámbitos del país y motivando pronunciamientos de entidades públicas y del sector empresarial. En medio del racionamiento de combustibles como el gas natural vehicular (GNV) y el gas licuado de petróleo (GLP), el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) recordó a la ciudadanía que mantiene habilitados diversos canales para presentar reclamos ante eventuales afectaciones a los derechos de los consumidores.
La entidad señaló que los usuarios que enfrenten problemas vinculados con el abastecimiento o la prestación de servicios relacionados con combustibles pueden registrar sus reclamos a través de la plataforma Reclama Virtual, disponible las 24 horas del día en su portal institucional. Este canal permite a los consumidores ingresar sus casos de forma rápida y sencilla para que la institución pueda evaluar la situación y determinar las acciones correspondientes.
Además de la plataforma digital, el organismo indicó que los ciudadanos también pueden presentar sus reclamos mediante el correo electrónico [sacreclamo@indecopi.gob.pe](mailto:sacreclamo@indecopi.gob.pe) o comunicándose a los teléfonos (01) 224 7777 en Lima y 0 800 4 4040 para regiones. A través de estos mecanismos, el Indecopi recopila información sobre posibles irregularidades en el servicio brindado por proveedores, con el objetivo de analizar cada caso dentro del marco de sus competencias de protección al consumidor.
Contexto de la emergencia energética
El pronunciamiento del Indecopi se produce en un contexto de restricciones en el suministro de combustibles derivados del gas natural, luego del incidente ocurrido el 1 de marzo en el sistema de transporte de Camisea. Como consecuencia del evento, el Gobierno declaró en emergencia el suministro de gas natural por un periodo de 14 días, priorizando el abastecimiento para el consumo residencial y comercial.
Tal como advirtió recientemente un análisis de la calificadora Moody’s, esta interrupción temporal ha generado impactos en distintos sectores de la economía. Entre ellos se encuentran el aumento de los costos de generación eléctrica debido al uso de combustibles alternativos como diésel, restricciones en el acceso al GNV para el transporte y limitaciones en la producción de GLP, lo que ha presionado los precios de la energía y de los combustibles.
En paralelo, algunas actividades productivas que dependen directamente del gas natural han enfrentado interrupciones temporales en sus operaciones, mientras que el incremento de los costos de transporte podría trasladarse gradualmente a los precios de bienes y servicios.
Preocupación empresarial por impacto en educación y productividad
En este escenario, la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP) emitió un comunicado en el que reconoce la gravedad de la interrupción del suministro de gas, situación que llevó al Gobierno a disponer la realización de clases virtuales, el teletrabajo obligatorio en el sector público y la promoción del trabajo remoto en el sector privado.
El gremio empresarial señaló que, si bien la coyuntura energética requiere medidas de respuesta, una crisis de esta naturaleza no debería derivar en problemas adicionales para la educación ni para la actividad productiva del país.
En su pronunciamiento, la organización recordó que el suministro de gas natural domiciliario no se encuentra comprometido y que el sistema eléctrico dispone de centrales de emergencia que permiten evitar escenarios de desabastecimiento. Asimismo, indicó que los sobrecostos en la generación eléctrica no se trasladarán a los clientes regulados.
No obstante, la CONFIEP manifestó preocupación por el impacto de las medidas adoptadas sobre el sistema educativo. Según el gremio, los niños peruanos ya enfrentaron un alto costo durante los años de cierre prolongado de escuelas y aún existen miles de familias que no cuentan con conectividad ni con dispositivos adecuados para participar en clases virtuales.
Desde su perspectiva, interrumpir las clases presenciales transmite además un mensaje negativo sobre la importancia de la educación en contextos de dificultad, especialmente para los estudiantes más pequeños que requieren interacción directa para su proceso de aprendizaje.
Impacto potencial en la actividad económica
El gremio empresarial también advirtió que la aplicación de medidas de alcance general que afectan la actividad laboral puede generar efectos sobre el funcionamiento de la economía, en un momento en el que el país busca consolidar su crecimiento y generar más oportunidades de empleo.
En ese sentido, la CONFIEP invocó al Gobierno a priorizar soluciones rápidas y focalizadas que permitan enfrentar la emergencia energética sin comprometer el normal desarrollo de las actividades educativas y productivas. Asimismo, planteó que tanto las instituciones educativas como las empresas privadas que estén en condiciones de continuar operando con normalidad deberían tener la posibilidad de hacerlo.
Mientras continúan los trabajos de reparación en el sistema de transporte de gas natural y se espera la normalización progresiva del suministro, el desarrollo de la crisis energética seguirá siendo un factor clave para la evolución de la actividad económica en las próximas semanas.
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