Cómo califican las centrales de riesgo a los deudores

00:36 1 Abril, 2014

La evaluación de los clientes está determinada, principalmente, por su capacidad de pago, y se dará como consecuencia del seguimiento y el grado de cumplimiento de las obligaciones que tiene el deudor en el Sistema Financiero.

La clasificación de un deudor en el Sistema Financiero es solicitada por un Funcionario de Negocios o por la División de Créditos, al Servicio de Auditoría de Cartera de cada entidad.

La clasificación del deudor implica la aplicación de provisiones determinadas en función del rango de clasificación, el tipo de riesgo y las garantías preferidas (reales, autoliquidables, cuasi-dinero) que lo acompañen.

Cuando la responsabilidad del deudor en dos o más empresas del Sistema Financiero incluya obligaciones que, consideradas individualmente, resulten con distintas clasificaciones, el deudor será clasificado en la categoría de mayor riesgo que le haya sido asignada por cualquiera de las Entidades Financieras, cuyas acreencias representen más del 20% en el sistema. Para este efecto se considerará la última información disponible en las Centrales de Riesgo.

Categorías

Normal (0)
Deudor que demuestra que es capaz de atender holgadamente todos sus compromisos financieros, El deudor presenta:
– Situación financiera líquida.
– Bajo nivel de endeudamiento patrimonial.
– El flujo de fondos no es susceptible de un empeoramiento significativo ante situaciones adversas en el comportamiento de las variables tanto propias como vinculadas a su actividad.
– Cumple oportunamente con sus obligaciones, sin necesidad de recurrir a nueva financiación directa o indirecta.
– Posee un sistema de información consistente y actualizado, que le permite conocer en forma permanente y oportuna su situación financiera y económica.
– Cuenta con una dirección calificada y técnica.
– Es altamente competitivo en su actividad.

CPP: Con Problemas Potenciales (1)
Deudor que demuestra que puede atender la totalidad de sus Créditos, pero que revela ciertas deficiencias que, de no ser corregidas oportunamente, implicarían riesgos mayores en su recuperación: Los deudores presentan una o más de las siguientes características:
– Incumplimientos ocasionales y reducidos.
– Carencia de información mínima que impide la adecuada apreciación del riesgo.
– Información financiera desactualizada.
– Condiciones de mercado que puedan afectar al sector económico en el cual se desenvuelve.
– Crítica situación laboral.
– Antecedentes crediticios que revelen aspectos desfavorables en el sistema financiero.
– Desviaciones e incumplimiento de las políticas internas de la empresa.
– Excesiva concentración en un solo proveedor o comprador.
– Concentración de inventarios de baja rotación o sujetos a gran competencia y rápida obsolescencia tecnológica.

Esta categoría es la de menor riesgo, en la que se pueda clasificar a los deudores cuyas fuentes de pago dependan de la generación de terceros.

Consecuencias de la clasificación: Siempre deberán contar con garantías preferidas. Lamentablemente por la proliferación de muchas entidades financieras y de acuerdo al mercado de la oferta y la demanda, esta norma no se cumple en la gran mayoría de los casos.

Deficiente (2)
Deudor que demuestra que tiene problemas para atender la totalidad de sus créditos y que, de no ser corregidos estos problemas puede resultar una pérdida para la entidad. Estos deudores presentan las siguientes características:
– Incumplimientos mayores a 60 días y que no exceden de los 120.
– Situación financiera débil y liquidez reducida, que no permite atender el pago de la totalidad del capital y de los intereses de las deudas.
– Insuficiencia de capital en relación a su nivel de endeudamiento.
– Tiene créditos vencidos y/o en cobranza judicial por montos significativos en el sistema.
– Tiene un sistema de información desactualizado, que dificulta conocer la situación financiera y económica en el momento oportuno.
– Tiene dificultades para enfrentar a la competencia.
– Presenta problemas en su relación crediticia con proveedores y clientes.

Consecuencias de la clasificación:
– Los riesgos deberán contar con garantías de rápida conversión en dinero (situación que tampoco se da, por lo explicado en anterior clasificación).
– No podrá aumentarse riesgos por ningún concepto, a no ser que haya una mejora significativa en las garantías (cuentas a plazo en soles o dólares) algo contraproducente, si se tienen deudas importantes que honrar.
– Se cancela la tarjeta de crédito (debería).
Es obligatorio considerar en esta clasificación a los deudores que tengan obligaciones REESTRUCTURADAS.

Dudoso: (3)
Deudor que presenta características de crédito con alto riesgo, que hacen dudosa su recuperación y que tienen:
– Incumplimientos mayores a 120 días y que no excedan de 365.
– Flujo de caja negativo.
– Pérdidas operativas y patrimoniales.
– Créditos vencidos y en cobranza judicial en varias empresas del sistema.
– Manejo Gerencial inadecuado.
– Sistema de información escaso o nulo.
– No existe un sistema de control interno.

Consecuencia de la clasificación:
Las entidades con este problema de deudores, sólo se abocan a tratar de cobrar lo más que se pueda, ahora la condición de crédito IRRECUPERABLE es temporalmente suspendida hasta que se determine la situación definitiva del deudor, en el entendido de que el deudor continúa operando y generando ingresos que, si bien es cierto, no alcanzan para cubrir sus obligaciones, si lo hacen para efectuar pagos a cuenta.

Pérdida (4)
– Incumplimiento mayor a 365 días.
– Flujo de fondos no alcanza a cubrir los costos de producción.
– Posee cuentas por cobrar de difícil recuperación.
– Muy alto nivel de endeudamiento.
– Desmedro ostensible de su patrimonio.
– Ha cesado en su actividad empresarial.
– Sus créditos han ingresado a cobranza judicial.
– Carece o ya no utiliza, un sistema de información.
– Control interno nulo.
– No se encuentra en condiciones de competir.

Consecuencias de la clasificación: De no contar con garantías reales, se castiga la deuda, se provisiona al 100% y se vende el monto insoluto -sólo el capital- y se le registra en el archivo negativo de clientes.

A manera de conclusión

En estos tiempos de globalización y libre apertura de mercados, las reglas están dadas, y como tales son propensas a ser saltadas, incumplidas, etc.; esto es RESPONSABILIDAD COMPARTIDA entre las empresas del sistema financiero y sus clientes.

¿Por qué? Las gerencias de las entidades del sistema deberían indicar o tomar como política de  empresa: El educar, concientizar, recomendar, aconsejar a sus clientes, en reuniones de trabajo sencillas, explicándoles el por qué se les otorga o no un determinado crédito, explicarles los pro y contras, llevarlos a un escenario virtual en el que se desarrolle la actividad del cliente y hacerle notar los peligros y oportunidades que tiene.

Una entidad financiera tiene como función principal la de otorgar créditos a terceros con capitales propios de los accionistas, socios o asociados, más los depósitos de sus clientes del pasivo, pagando por ellos un interés y cobrando, por otro lado, la diferencia de esta simple resta matemática llamada Spread, y cuya última información nos sitúa entre los 10 países con peor Spread en el mundo, exactamente en el puesto N° 7 con 16.80% (es decir pagamos a los ahorristas y otros tipos de depósitos -pasivos- 2.46% y cobramos por créditos otorgados – activos- 19.24% en promedio).

Tomemos conciencia y no sobre endeudemos a los clientes por el solo hecho de que a mayor monto, prestado o colocado, mayores comisiones. Y todo ello en cascada pues cobran las comisiones normadas desde el asesor hasta el cliente, y el resultado son clientes sobre endeudados, en problemas, sin capacidad de pago, intereses muy altos, etc.; pues utilizan la lógica: a mayor riesgo = mayor interés; a menor riesgo = menor interés. Está bien, pero que no se otorguen créditos compulsivos, meditados, antojados, etc.; que se otorguen créditos adecuados, acordes al gremio o actividad que explota cada uno de sus clientes. (Por Juan Castro Ames, consultor de banca, finanzas, RR.HH. & afines).

Comparte en:

Vea también