Liderazgo Consciente

por Andrea Sydow

Es consultora internacional en comunicación para desarrollar el liderazgo en emprendedores. Es coach certificada y facilitadora autorizada para impartir ceremonias y talleres de Perdón Radical en alemán, español, portugués e inglés.

En su curso para Líderes Conscientes logra despertar el emprendedor en ti, mostrando la calidad y fortaleza que desde ya tienes en tus manos y que quizás hayan juntado polvo y estén un poco desordenadas. Durante el curso revelas los recursos, calidades, capacidades y talentos que ya están en tus manos y a tu disposición.

Andrea, que desde febrero de este año colabora con Gan@Más, te hace ver que tu vida y tus emprendimientos son más fáciles y ligeros de lo que crees. Tus emprendimientos no tienen que ser cuesta arriba. ¿Exigen tu concentración, tu enfoque, empeño, compromiso y dedicación al 100%?. Sin embargo, es todo más fácil y sencillo de lo que crees.

El taller para Líderes y Emprendedores Conscientes incrementa tu nivel de energía, ya que operando con una energía más elevada y sintiéndote mejor actúas de forma diferente.

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En el 2050: ceviche de plástico

10:42 13 Julio, 2018

Por: Andrea Sydow

Me lo perdonarás, querido lector, pero hoy sacaré mi bandera de activista. Mi biografía ha hecho de mí una ciudadana global. Nacida en Alemania, criada en Brasil, Argentina y España, para luego volver a Alemania, donde vivo desde 1988. Mi perspectiva abarca las culturas que conocí y los países que llevo en mi corazón. Tengo el privilegio de trabajar viajando y así pude conocer también el Perú, Chile, México y Colombia.

Me acuerdo como si fuera ayer de aquella clase de geografía, en el colegio en Brasil, cuando tenía diez años. El profesor hablaba de los recursos naturales, de los problemas de contaminación que afrontan nuestra tierra y agua, y de los desafíos sociales que marcan nuestra sociedad. Sin evaluar en detalle la dinámica de la economía de aquel vasto país, reflexionaba: pero si tenemos tantas riquezas, deberíamos de estar como Suiza, no solo el Brasil sino toda Latinoamérica. Hay tanta diversidad y riqueza, que alcanza para que todos puedan vivir en abundancia.

Constatando esto a mis diez años y con la leve noción de que el gobierno no sería el indicado para resolver, él solo, el asunto, decidí de allí en adelante, contribuir con lo que pudiera a una sociedad en la cual me gusta vivir. Constaté que sea donde sea, viaje hacia donde viaje, puedo contribuir con un entorno limpio.

Esta contribución va más allá de tirar la basura a la papelera correspondiente. Digo correspondiente porque donde vivo los residuos se reciclan. En nuestros hogares tenemos cinco contenedores diferentes para la basura. Reciclamos el papel, el vidrio, el plástico, el metal y los desechos orgánicos.

El cuidado del medio ambiente también conlleva a elegir bien los productos de limpieza que usamos, el tipo de comida y ropa que consumimos y cuidar de la cantidad de plástico que utilizamos, sea en forma de utensilios y juguetes, o cubiertos desechables, sea en forma de embalajes, o infinitas bolsitas de plástico que llevamos de los mercados.

Todo plástico producido hasta el día de hoy, sigue sobre la faz de la Tierra, ya que tarda 450 años en desintegrarse. De acuerdo al World Economic Forum, cada minuto tiramos al mar la cantidad de plástico equivalente a un camión cargado. Si seguimos así, en el año 2050, habrá más kilos de plástico que peces en los mares. Y no creo que hasta este punto encontremos alguna receta de ceviche que lleve plástico.

¿Por qué escribo todo esto? Porque desde aquella reflexión en mi clase de geografía hice un inventario de los detalles de los que soy responsable como consumidora. Yo puedo decidir cuántas bolsitas de plástico me llevo a casa de cada compra.

Existen alternativas de telas que son reutilizables. Puedo rechazar cubiertos y platos de plástico. Puedo ir a un coffee to go con mi taza y dejar de usar envases descartables. Puedo decidir cuán tóxicos son los productos de limpieza y la ropa que compro.

Deseo vivir en un mundo en el cual no haya que sacar de los mares 37.054 kg de plástico; cantidad que la iniciativa 4Oceans ha quitado del agua, en los últimos dos años, con la ayuda de voluntarios de 27 países.

Cada uno puede apoyar a esta limpieza desde su casa. Cuanto menos plástico y otros elementos tóxicos tiremos a la basura, menos cantidad terminará en los mares. Aunque en donde vivo se recicla, las cantidades de plástico que utilizamos son excesivas. Y si donde vives no se recicla puedes utilizar la fórmula que ayuda a reducir el plástico: rechaza, reduce, reutiliza y recicla. Si quieres inspirarte con ideas para tu día a día, explora las redes sociales por #zerowaste y #plasticfree. Verás que no estás solo y encontrarás mil y una ideas para mimar nuestro planeta con buenas acciones.

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