Finanzas Saludables

por Elaine King Fuentes

Seleccionada por People en Español como una de la 25 Mujeres más influyentes hispanas del 2017 por su excelente experiencia en las finanzas familiares. Elaine es asesora de empresas familiares (CFBA™) y certificada en planeación financiera patrimonial (CFP®) considerada una experta en gestión financiera internacional y embajadora del directorio del CFP®. Es fundadora y presidente de Family and Money Matters™ cuya misión es de fortalecer el capital humano y financiero de la familia para lograr estabilidad.

Elaine ha trabajado y estudiado en Austria, Canadá, Japón, México, Peru y en diferentes ciudades de los Estados Unidos trabajando con más de 1,200 familias creando estrategias practicas enfocadas en planeación patrimonial, educación financiera, planeación sucesoral, impacto social y gobierno familiar. Ella tiene experiencia liderando como socia, directora y gerente de Bessemer Trust (AUM $100 B), Royal Bank of Scotland’ Coutts Division y WE Family Offices.

Experta en asuntos de familia y dinero, conferencista y catalista social es creadora del P.E.F.F., un programa institucional financiero familiar que ya ha transformado a miles de familias en Latinoamérica. Elaine es mediadora de la corte suprema de Florida, Coach Certificada de la Universidad de Miami (ICF), es miembro del directorio de Family Firm Institute y consultora de la Asociación de Empresas Familiares del Perú (AEF), entre otros cargos.

Para más información: elaine@familyandmoneymatters.com

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Creando una generación financieramente responsable – 3 preguntas

22:37 10 Septiembre, 2019

Por: Elaine King Fuentes

E ran las 6:00 pm. un jueves, y sabía que ya tenía que arreglarme para salir a la charla que estaría dando para una empresa que asesora familias de muy altos patrimonios. Fue en un club privado, en Miami, donde las propiedades empiezan en los US$ 5 millones, y muchos de los propietarios tienen estas casas como segundas propiedades.

Siempre, antes de presentarme a un público, medito mucho para poder tener la claridad de poder ayudar a la audiencia con la experiencia obtenida a lo largo de los años. En esta ocasión las preguntas se resumieron en tres áreas:

1. Si tenemos mas dinero del que necesitamos, ¿debemos decirle a nuestros hijos adultos cuánto les tocará?;

2. Si tenemos un hijo al que le va muy bien económicamente y un hijo que escogió una carrera menos lucrativa, ¿le debemos dar más al hijo que necesita más? Y

3. Si nuestros hijos piden algo de valor y se pasan del presupuesto, ¿cómo les enseñamos disciplina financiera?

La primera pregunta es curiosa porque muchos padres que me la han preguntado, en mis 20 años de experiencia, piensan que sus hijos no tienen idea, pero la realidad es que sí y a veces hasta un poco distorsionada. Decirle el monto es una decisión personal pero decirle cómo está planificado y explicarle las entidades y estructuras con títulos y derechos sí es muy importante. Si te preocupa que sea despilfarrador, es posible limitar la estructura (forma en que dejas el dinero) para que existan condiciones a la hora de cobrar ya sea el principal o el usufructo. Antes de hacer esto es clave poder estar de acuerdo con la pareja para que el mensaje esté alineado y no existan dudas sobre las condiciones.

La segunda pregunta le pasa a cualquiera, con muchos o pocos recursos, que tenga más de un hijo. Por lo general el primer hijo nace cuando la pareja recién está luchando por establecer una estabilidad económica y le toca muchas veces sufrir los gastos más allá de lo básico diario. Un regalo solo se hace en navidad o cumpleaños, no existen extras. Sin embargo, el segundo hijo puede nacer cuando hay más abundancia, y es probable que si el niño quiere algo extra estén los recursos para adquirirlo. Las vacaciones o ir de campamento a la playa quizás sean en un hotel lujoso. Balancearlo al final siempre es lo más recomendable.

La tercera pregunta la he observado con padres que están muy ocupados, toma mucho tiempo y dedicación poder poner disciplina, sobre todo con el dinero, no solo entre los miembros de la casa sino también con los abuelos engreidores.

Algunas familias funcionan muy bien, con acuerdos, donde se explica claramente el monto, y se le pide al hijo que se comprometa a algo para que le de un peso importante y no se pase del presupuesto. La mejor forma es darles un porcentaje de lo que quieren y que se ganen el resto, si no les costó por ejemplo un auto, viaje o educación, es difícil que lo aprecien tanto como sí pasa cuando ellos mismos contribuyen.

Muchas familias se hacen las mismas preguntas, cuánto es suficiente, les damos igual y cómo nos aseguramos de que puedan valorar lo que les tocará.

Algo es cierto, y es que la riqueza acumulada es de la generación que la hizo, la siguiente debería ver eso como un regalo, con mucha responsabilidad, que debe preservar, poner a un uso positivo y hacer crecer para seguir el legado de los fundadores.

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Artículo publicado para la columna: Finanzas Saludables

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