Caja Prymera mejora sus indicadores, pero aún registra castigos por S/ 11.53 millones en un año
La entidad redujo su cartera de alto riesgo a 7.7% y elevó su capital global a 14.2%, pero los castigos acumulados aún reflejan una recuperación en proceso.

6 abril, 2026 / 7:00 am
La Caja Rural de Ahorro y Crédito Prymera cerró el 2025 con señales mixtas en su perfil financiero. Por un lado, mostró avances en solvencia, calidad de cartera y retorno a resultados positivos, elementos que llevaron a JCR Latino América a ratificar su clasificación de fortaleza financiera en categoría “C” con perspectiva “Estable”. Por otro lado, el análisis también deja claro que la entidad todavía se encuentra en una etapa de consolidación, con una dependencia importante de las inyecciones de capital de sus accionistas y con desafíos pendientes para que su recuperación sea sostenible sin apoyo externo recurrente.
Según el informe de clasificación de JCR, la caja logró cerrar el año con una utilidad neta de S/ 150 mil, superando ampliamente la pérdida presupuestada de S/ 1.92 millones. Aunque el resultado todavía es modesto en términos absolutos, representa un punto de inflexión para una entidad que ha venido enfocando sus esfuerzos en sanear su cartera, reducir su costo de fondeo y reordenar su estrategia comercial.
La evaluación también resalta que la mejora en sus principales indicadores se ha apoyado en el respaldo continuo de la Corporación E.W., grupo empresarial liderado por Erasmo Wong, que ha sostenido financieramente a la caja en los últimos años. Ese soporte ha sido determinante para fortalecer el patrimonio, cumplir con los requerimientos regulatorios y mantener la continuidad del negocio.
Respaldo patrimonial sostiene la mejora de la solvencia
Uno de los elementos centrales que explican la estabilidad de Prymera es el soporte de sus accionistas. Desde 2020, la entidad ha recibido aportes de capital significativos que han permitido compensar pérdidas acumuladas, absorber impactos contables y reforzar su posición patrimonial.
Entre 2020 y 2023, los aportes superaron los S/ 34.5 millones. En 2024 se sumaron otros S/ 14.3 millones, destinados principalmente a compensar pérdidas acumuladas y mitigar el efecto del impuesto a la renta diferido. Ya en 2025, el respaldo continuó con nuevos aportes por S/ 9.12 millones.
Como resultado de esta política, el Ratio de Capital Global (RCG) mostró una mejora importante y cerró diciembre de 2025 en 14.2%, frente al 11.9% registrado en diciembre de 2024. El nivel no solo refleja una recuperación patrimonial, sino que además supera el mínimo interno de 13.0% establecido por el directorio de la propia entidad.
Sin embargo, JCR advierte que esta mejora también evidencia una dependencia todavía marcada del soporte de los accionistas. En otras palabras, la solvencia ha mejorado, pero aún no descansa plenamente en una generación orgánica y sostenida de resultados. Ese es uno de los principales retos estructurales de la caja: consolidar una rentabilidad recurrente que reduzca la necesidad de nuevas capitalizaciones.
Prymera vuelve a terreno positivo, aunque con resultados todavía modestos
En materia de resultados, 2025 marcó un hito relevante para Prymera. La caja logró alcanzar su punto de equilibrio y cerrar el ejercicio con utilidades por S/ 150 mil, dejando atrás la pérdida presupuestada de S/ 1.92 millones. Aunque la cifra es pequeña, el valor estratégico del resultado es mayor: confirma que la entidad ha comenzado a traducir sus ajustes internos en una mejora concreta del desempeño financiero.
JCR atribuye este avance al cumplimiento de varios objetivos operativos y financieros. Entre ellos destacan la reducción de la cartera de mayor riesgo, una mejora en la eficiencia de cobranza, la disminución del costo de fondeo y el crecimiento de las colocaciones. Además, desde 2024 la caja ha venido aplicando una estrategia de diferenciación en tasas activas, ajustando el precio del crédito de acuerdo con el perfil de riesgo de cada cliente, lo que ha contribuido a una mejor administración del margen.
También jugó a favor la reducción de la tasa de referencia, que permitió renovar depósitos a menores costos y alivió los gastos financieros. Esta combinación ayudó a mejorar los márgenes de intermediación y dio soporte a la recuperación del resultado neto.
Pese a ello, la propia clasificadora subraya que la caja aún no alcanzó todas sus metas comerciales. El nivel de créditos cerró por debajo del presupuesto de S/ 191.2 millones, mientras que los ingresos totales percibidos llegaron a S/ 41.38 millones, por debajo de los S/ 39.34 millones proyectados para ingresos de créditos directos y disponible, sin considerar diferencia de cambio. Es decir, hubo una mejora real, pero todavía insuficiente frente a los objetivos del plan estratégico.
Crecen las colocaciones, aunque por debajo de lo proyectado
La cartera de créditos directos de Prymera mantuvo una trayectoria ascendente en 2025. Al cierre de diciembre, alcanzó los S/ 172.52 millones, lo que representó un crecimiento de 6.0% frente a los S/ 162.75 millones registrados en diciembre de 2024. El avance confirma una expansión del negocio crediticio, aunque todavía por debajo de la meta presupuestada de S/ 191.2 millones para el año.
Para 2026, la caja ha fijado una meta más ambiciosa: llevar su cartera total a S/ 242.8 millones. El cumplimiento de ese objetivo será clave para validar si la recuperación observada en 2025 puede escalar hacia una etapa de crecimiento más consistente.
Por segmentos, el crecimiento estuvo explicado principalmente por el aumento en Pequeña Empresa, que se expandió en S/ 25.58 millones y se consolidó como el principal componente del portafolio, con un saldo de S/ 115.12 millones. Esta evolución refuerza la orientación estratégica de la caja hacia el segmento MYPE, que hoy concentra buena parte de su negocio.
Sin embargo, el avance de Pequeña Empresa fue parcialmente compensado por caídas en otros segmentos. Los créditos a Microempresa retrocedieron en S/ 17.45 millones, mientras que el segmento Consumo cayó en S/ 4.89 millones, especialmente por una menor actividad en el producto Mi Cash. Entre Pequeña Empresa, Microempresa y Consumo se concentra el 90.6% de toda la cartera, lo que muestra que el negocio sigue altamente concentrado en esos tres frentes.
Aunque la estrategia contempla fortalecer el producto de consumo y consolidar el segmento MYPE, los resultados en consumo han seguido por debajo de lo presupuestado durante los dos últimos años. La menor originación respondió tanto a una reducción de desembolsos como a la transformación de las herramientas de evaluación crediticia, incluyendo la recalibración del score y nuevas políticas de otorgamiento. La caja confía en que estos cambios mejoren la eficiencia futura y el perfil de riesgo de sus clientes, aunque por ahora el impacto comercial aún es limitado.
Mejora la composición de la cartera y cae la morosidad
Uno de los avances más relevantes del 2025 fue la mejora en la calidad de la cartera. La participación de créditos vigentes aumentó de 90.6% en diciembre de 2024 a 92.3% en diciembre de 2025, lo que implicó un incremento de S/ 11.88 millones en saldos sanos. Esta mejora sugiere un portafolio más ordenado y una menor presión desde los segmentos de mayor deterioro.
En paralelo, la participación de créditos vencidos bajó de 5.9% a 5.5%, mientras que los créditos reestructurados y refinanciados se redujeron de 2.8% a 1.4% en un año. Esta última caída es especialmente relevante porque muestra una menor dependencia de mecanismos de alivio o reacomodo de deuda, una señal positiva en términos de normalización crediticia.
El número de deudores también disminuyó, pasando de 14,125 en 2024 a 12,322 en 2025. La reducción estuvo fuertemente influida por el segmento Consumo, que bajó de 5,087 a 3,031 clientes. Este dato refleja una estrategia más selectiva en la originación, particularmente en un segmento históricamente más riesgoso para la caja.
De hecho, JCR señala que el negocio de consumo ha sido identificado como el de mayor riesgo en los últimos periodos. En respuesta, Prymera ha redirigido su enfoque hacia segmentos MYPE, buscando concentrar mayor número de deudores y desembolsos en líneas con mejor comportamiento esperado.
La Cartera de Alto Riesgo cae y se ubica por debajo del promedio del sector
El indicador más relevante en materia de calidad de activos fue la reducción de la Cartera de Alto Riesgo (CAR), que pasó de 9.4% en diciembre de 2024 a 7.7% en diciembre de 2025. Esta mejora permitió que Prymera se ubicara por debajo del promedio de las cajas rurales, que se situó en 9.3%, y también por debajo del promedio de las entidades especializadas en microfinanzas, que fue de 8.3%.
En montos, la CAR se redujo a S/ 13.22 millones, apoyada principalmente en la fuerte caída de los créditos reestructurados y refinanciados, que descendieron 46.7% interanual hasta S/ 2.43 millones. La mejora fue consistente con una mayor selectividad en la originación y con un comportamiento más favorable en las cosechas de cartera, que muestran mejor capacidad de pago en los deudores incorporados recientemente.
La Cartera Atrasada también mejoró. Aunque en términos absolutos registró un ligero incremento de apenas S/ 20 mil, cerró en 6.3% del total de créditos, por debajo del 6.6% del año previo. Para 2026, la caja proyecta reducir este indicador hasta 5.2%, mientras que espera llevar la CAR a 6.0%.
Por segmentos, tanto PYME como Consumo mostraron mejoras. En PYME, la CAR cerró en 7.9%, mientras que en Consumo se ubicó en 8.5%, en línea con una menor exposición y una política más conservadora en ese portafolio.
Castigos siguen siendo altos y aún presionan la calidad ajustada
Pese a la mejora en los indicadores principales, el informe advierte que la calidad de cartera todavía enfrenta presión por el nivel de castigos. En los últimos doce meses, Prymera aplicó castigos por S/ 11.53 millones, equivalentes al 6.7% de la cartera de créditos directos. Aunque esta cifra representa una reducción de S/ 700 mil respecto a diciembre de 2024, sigue siendo elevada en relación con el tamaño del portafolio.
El mayor impacto se concentró en Pequeña Empresa, donde los castigos aumentaron en S/ 3.12 millones. Este dato es importante porque se trata precisamente del segmento que hoy lidera la cartera de la entidad. Si bien la caja está apostando por ese negocio, el seguimiento del riesgo en esa línea será determinante para que el crecimiento no termine deteriorando la calidad futura.
Cuando se incorporan los castigos al análisis, los indicadores ajustados todavía muestran niveles más exigentes. La CAR ajustada se ubicó en 13.4%, mejorando frente al 15.7% de diciembre de 2024, mientras que la CP ajustada cerró en 13.7%, por debajo del 16.4% previo. Aunque ambos ratios muestran una mejora interanual, siguen reflejando que la calidad ajustada aún no termina de consolidarse plenamente.
En el periodo no se realizaron ventas de cartera, lo que permite leer la mejora sin el efecto de alivios extraordinarios vía transferencias. Además, los créditos reprogramados continuaron disminuyendo y cerraron en S/ 1.86 millones, equivalentes al 1.1% del total de colocaciones, frente al 2.3% de un año antes. La tendencia es claramente descendente desde los niveles extraordinarios alcanzados durante la pandemia.
Coberturas mejoran, pero todavía no alcanzan el 100%
Otro punto favorable fue la mejora en los niveles de cobertura, aunque aún insuficiente para hablar de una protección plena de la cartera riesgosa. El stock de provisiones cerró diciembre de 2025 en S/ 12.28 millones, por debajo de los S/ 13.32 millones de un año antes. La reducción estuvo alineada con una menor cartera deteriorada, por lo que no necesariamente refleja una relajación en la política de provisiones, sino un ajuste al menor nivel de riesgo.
Del total de provisiones, el 85.0% correspondió a provisiones específicas y el 15.0% a genéricas. Además, el 79.9% se concentró en créditos MYPE y el 18.6% en consumo, lo que revela dónde sigue estando el mayor foco de atención en materia de riesgo.
La cobertura de la cartera atrasada se mantuvo sólida, aunque bajó de 123.7% a 113.8%, manteniéndose todavía por encima del 100%. En cambio, la cobertura sobre la Cartera de Alto Riesgo mejoró de 86.9% a 92.9%, y la cobertura de la Cartera Pesada subió de 81.4% a 90.3%. Ambos indicadores avanzaron, pero todavía permanecen por debajo del umbral de cobertura total.
JCR considera que esta evolución es consistente con una mejor gestión del riesgo, dado que la cartera riesgosa cayó más rápido que el stock de provisiones. Sin embargo, el hecho de que la cobertura aún no llegue al 100% deja un espacio de vulnerabilidad que la caja deberá cerrar para fortalecer aún más su perfil financiero. Para 2026, Prymera proyecta precisamente superar la cobertura total en ambos indicadores.
De cara a 2026, el panorama para Prymera luce más optimista, al menos sobre el papel. La caja proyecta una expansión importante de su cartera hasta S/ 242.8 millones, una reducción adicional de la morosidad y una mejora en coberturas que le permitiría superar el 100% tanto en CAR como en CP. También espera que el fortalecimiento del negocio MYPE y una mayor consolidación del producto de consumo impulsen mejores resultados financieros.
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