Asbanc: Más allá de anuncios para reactivar la economía las medidas deben materializarse

11:33 1 Diciembre, 2014

El repunte económico que se preveía para el 2015, gracias a la recuperación progresiva de la confianza y de la reactivación de proyectos mineros importantes, se verá seguramente reforzado por las medidas de estímulo fiscal anunciadas por el Gobierno, en particular por las dadas a conocer la semana pasada. Adicionalmente, las reformas en su conjunto aplanarán el terreno para un mayor desarrollo en el mediano y largo plazo, en tanto implican ajustes estructurales importantes en pro de un mejor ambiente empresarial y de negocios, afirmó la Asociación de Bancos.

“Ahora bien, más allá de los anuncios, es necesario e importante que estas medidas se materialicen, con una pronta aprobación y ejecución de los distintos paquetes de estímulo. Por suerte, parece haber un consenso general en torno a las diferentes fuerzas políticas respecto a la conveniencia y urgencia de estas medidas, tomando en cuenta que las propuestas de carácter tributario del más reciente paquete fueron aprobadas de forma unánime tanto en la Comisión de economía como en el pleno del Parlamento en los últimos días”, subraya Asbanc.

Subraya que “las autoridades han señalado que el paso que falta dar está relacionado al empresariado peruano, en tanto recaería en él la responsabilidad de complementar los esfuerzos del Gobierno y sacar al país adelante. Sin embargo, creemos que en realidad la responsabilidad por consolidar la recuperación es compartida, estando en la cancha del sector público el garantizar que las reformas anunciadas se lleven a cabo (así como continuar el trabajo en esa línea), y en la del sector privado el apostar decididamente por el país”.

“Por el lado de la banca privada peruana, existe la solvencia, los recursos (liquidez) y la total disposición para acompañar las decisiones de inversión que hayan de venir. Sumemos esfuerzos para un despegue definitivo”, afirma el gremio.

Shock de confianza

Hay que indicar que el miércoles 19 de noviembre el Gobierno anunció una serie de medidas orientadas a promover un estímulo fiscal sin precedentes que sorprendió positivamente al empresariado y familias peruanas. En éste observamos un inusitado recorte de impuestos a empresas y personas, una medida no vista en muchos años, así como a la gasolina, y que tiene como objetivo inyectar a la economía un decisivo shock de confianza que permita revertir definitivamente la desaceleración económica actual, indica Asbanc.

Previamente, el Gobierno había anunciado otros cuatro paquetes de estímulo, los que apuntaban principalmente a realizar reformas de carácter estructural -con un impacto mayor en el mediano y largo plazo- a través de modificaciones al sistema tributario, medidas que facilitaban la inversión y la reducción de sobrecostos para el sector privado.

También se incluyó algunas medidas dirigidas a estimular directamente la demanda interna a través de un mayor gasto público y privado. Si bien todas éstas fueron importantes, no era claro que tales incrementos en el gasto y en la inversión se fueran a concretar en su real magnitud, respondiendo solamente (e inmediatamente) a un mejor entorno para los negocios. En suma, estos paquetes no representaron un estímulo tan contundente y directo como el recientemente anunciado, indica el gremio.

Medidas tributarias

En cambio, agrega que el nuevo programa anunciado el 19 de noviembre apunta a inyectar adrenalina directamente en las venas de nuestra economía. Esto se lograría en primer lugar a través de una mayor inversión empresarial, tomando en cuenta que el ingrediente más importante de la reforma es la reducción del impuesto a la renta de tercera categoría (empresas), lo cual se realizará de forma escalonada, y se complementará con un aumento al impuesto a los dividendos. De este modo, las empresas que reinviertan sus utilidades serán las que mayor beneficio tributario obtengan.

En segundo lugar, la propuesta del Gobierno considera el rediseño de la estructura del IR para personas (cuarta y quinta categoría), que consiste en un aumento en la progresividad del impuesto, y que en la práctica implica una reducción del mismo para gran parte de los contribuyentes.

En tercer lugar, se redujo (mediante Decreto Supremo) el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) en alrededor de S/. 1.00 para diferentes tipos de gasolinas. Ahora bien, no todo el excedente que se genere para personas (vía la reducción del IR de cuarta y quinta categoría) mensualmente a través de esta medida será necesariamente destinado al gasto, pues una parte se ahorrará o se destinará a pagar deudas. Así, por ejemplo, según estimados de bancos, parte importante del monto liberado de la CTS, en una medida anterior del Gobierno, habría sido destinado a la cancelación anticipada de deudas, en lugar de ser destinado al gasto, comenta Asbanc.

Medidas que implican mayor gasto fiscal

Adicionalmente, este último paquete ha incluido medidas que implicarán un mayor gasto fiscal, y que apuntan a contrarrestar el efecto de la curva de aprendizaje de los nuevos gobiernos locales entrantes, y consisten en un mayor gasto del Estado en mantenimiento (por S/. 3,000 millones), un expendio más alto en proyectos de inversión con mayor impacto en la lucha contra la pobreza (por otros S/. 3,000 millones), y el permiso para que gobiernos locales gasten más recursos del canon en mantenimiento.

El gran punto a favor de esta última medida es que representaría un paso muy decisivo para inyectar dinamismo a la economía. De hecho, según señala Scotiabank, se trata de la primera vez en años que se reduce el IR, y en que existe la intención de financiar el gasto fiscal con mayor endeudamiento fiscal.

Por otro lado, se ha señalado que uno de los factores negativos de la propuesta sería el desmejoramiento de la posición fiscal existente en nuestro país, la cual se ha venido reflejando en una muy baja deuda gubernamental y un leve superávit fiscal estructural en los últimos años. Sin embargo, ante la premura de actuar mediante señales potentes que incidan en la confianza de los agentes económicos, se habría vuelto necesario sacrificar marginalmente estas fortalezas.

Cabe precisar que son justamente estas ventajas fiscales y macroeconómicas las que nos permiten estar en una mejor posición relativa frente nuestros vecinos para recortar impuestos sin afectar dramáticamente el balance fiscal. Por el contrario, para otros países latinoamericanos un eventual deterioro equivalente en sus balances fiscales podría implicar incluso una revisión de sus calificaciones internacionales, lo que mellaría en la confianza inversora, refiere el gremio.

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