Apoyo & Asociados eleva a A- la calificación de Caja Cusco por mejora en cartera, rentabilidad y solvencia
La clasificadora subió la nota de fortaleza financiera desde “B+” y también elevó las calificaciones de depósitos de largo plazo y bonos, tras destacar menores niveles de mora, mayores coberturas y una sólida recuperación de utilidades en 2025.

27 marzo, 2026 / 8:39 am
Caja Cusco consolidó en 2025 uno de los desempeños más sólidos dentro del sistema microfinanciero peruano, lo que llevó a Apoyo & Asociados Internacionales (AAI), afiliada a Fitch Ratings, a elevar sus principales calificaciones crediticias. La clasificadora mejoró la nota de fortaleza financiera de la entidad de “B+” a “A-”, subió la calificación de sus depósitos de largo plazo de “A+ (pe)” a “AA- (pe)” y también elevó la del Primer Programa de Bonos Corporativos de “A+ (pe)” a “AA- (pe)”. En paralelo, mantuvo la perspectiva en “Estable”, así como los ratings de corto plazo y de la tercera emisión de certificados de depósitos negociables en “CP-1- (pe)”.
La decisión refleja una combinación de factores favorables: una cartera con menor deterioro, mayores coberturas, una recuperación importante de la rentabilidad, una posición de liquidez cómoda y una mejora en solvencia, todo ello en un entorno donde las microfinanzas aún enfrentan desafíos en calidad de activos y capitalización.
Una de las mejores carteras del sistema microfinanciero
Uno de los principales fundamentos detrás de la mejora en la calificación fue el comportamiento de la cartera crediticia. A diciembre de 2025, Caja Cusco se posicionó como la segunda entidad con los menores índices de mora dentro del sistema microfinanciero, un dato especialmente relevante considerando el entorno aún exigente para el segmento de microcrédito.
Según el reporte de AAI, el ratio de cartera de alto riesgo ajustado se redujo a 7.5%, mientras que el indicador de cartera pesada ajustada bajó a 8.5%. Ambos resultados mejoraron frente al cierre de 2024, cuando estos ratios se ubicaron en 8.7% y 9.8%, respectivamente. La diferencia es aún más significativa al compararla con el promedio de las entidades especializadas en microfinanzas, que registraron 12.3% y 12.9%, así como con el sistema de cajas municipales, cuyos indicadores fueron de 12.0% y 12.8%.
La clasificadora destacó, además, que la entidad no realizó ventas de cartera en los últimos 12 meses, lo que da mayor consistencia a la mejora observada en la calidad de sus activos. A ello se suma una reducción importante de los créditos reprogramados, que representaron apenas el 0.6% de las colocaciones a diciembre de 2025, por debajo del 1.5% registrado al cierre de 2024.
Confianza y solidez para el Mercado
Sobre esta mejora en la calificación, Luis Vergara, Presidente del Directorio de Caja Cusco, en declaraciones a Gan@Más, señaló: “Este ascenso a la categoría A- es un sello de confianza y un mensaje de solidez para el mercado. Refleja nuestra capacidad para administrar riesgos con rigor técnico, garantizando la sostenibilidad de la Caja y nuestra contribución al desarrollo de la comunidad a través de la generación de utilidades para la región”.
Por su parte, Yovana Enriquez Tisoc, CFO Caja Cusco, subrayó: “Es un hito histórico para Caja Cusco recibir por primera vez de la clasificadora de Riesgos, Apoyo y Asociados, la clasificación de A-, siendo la primera otorgada a una Caja Municipal. La evaluación rigurosa de la clasificadora destaca nuestra rentabilidad, el buen control de riesgos, la diversificación de fuentes de fondeo, con instrumentos innovadores en el mercado de capitales, y las acciones para el fortalecimiento patrimonial. Con este nuevo rating se consolida la confianza de nuestros clientes, inversionistas nacionales e internacionales y todos los stakeholders”.
Más provisiones y coberturas por encima del sistema
Otro elemento clave en la mejora del perfil crediticio de Caja Cusco fue el fortalecimiento de sus coberturas. La entidad incrementó de manera significativa sus provisiones, especialmente a través de provisiones voluntarias, lo que le permitió elevar sus colchones frente a potenciales deterioros de cartera.
El ratio de cobertura de cartera de alto riesgo alcanzó 164.0% a diciembre de 2025, frente a 130.5% un año antes. En tanto, la cobertura de cartera pesada subió a 139.4%, desde 110.6% en diciembre de 2024. Ambos indicadores se ubicaron claramente por encima del promedio del sistema de cajas municipales, que mostró niveles de 116.9% y 106.7%, y también del sistema de microfinanzas, que reportó 118.7% y 108.6%.
En la misma línea, el índice de provisiones constituidas sobre provisiones requeridas escaló a 152.5%, desde 130.2% en 2024. Para la clasificadora, esta holgura en provisiones refuerza la capacidad de la entidad para absorber eventuales presiones futuras y respalda una gestión prudente del riesgo crediticio.
La utilidad se acelera y la rentabilidad vuelve a niveles prepandemia
El reporte también resalta un fuerte repunte en la rentabilidad de Caja Cusco. La entidad elevó su utilidad neta hasta S/ 160.6 millones al cierre de 2025, muy por encima de los S/ 108.8 millones de 2024 y de los S/ 53.1 millones registrados en 2023.
Este avance respondió a una combinación de factores: mayores ingresos financieros, menores gastos financieros gracias a una reducción de la tasa pasiva promedio y un menor gasto en provisiones, impulsado por la mejora en la calidad de cartera.
Como resultado, la caja recuperó niveles de rentabilidad comparables a los observados antes de la pandemia. El ROA subió de 1.7% en 2024 a 2.3% en 2025, mientras que el ROE avanzó de 15.6% a 20.1% en el mismo periodo. Más aún, a febrero de 2026 estos indicadores mostraban una aceleración adicional, con un ROA de 3.3% y un ROE de 29.0%, lo que sugiere que el impulso operativo se mantuvo en el arranque del nuevo ejercicio.
En términos patrimoniales, la mejora también fue visible. El patrimonio de la entidad aumentó de S/ 741.1 millones a S/ 853.3 millones, mientras que sus activos crecieron desde S/ 6,703.4 millones hasta S/ 7,557.6 millones, consolidando una trayectoria de expansión con mejores indicadores de eficiencia y retorno.
Liquidez holgada y ratios regulatorios cómodos
En el frente de liquidez, AAI consideró que Caja Cusco mantiene una posición adecuada. El indicador que mide caja más inversiones negociables sobre obligaciones con el público, depósitos del sistema financiero y corto plazo de adeudados se ubicó en 24.6% al cierre de 2025, mejorando respecto del 22.7% observado en 2024.
Asimismo, la entidad reportó un ratio de cobertura de liquidez total de 255.5% y un ratio de financiación neta estable de 150.9%, ambos por encima de los mínimos regulatorios. Estos resultados muestran que la caja no solo mantiene una buena capacidad para atender obligaciones de corto plazo, sino también una estructura de fondeo que luce sólida frente a exigencias prudenciales más estrictas.
Solvencia mejora, aunque aún persiste un reto en capital de máxima calidad
La mejora en solvencia fue otro factor determinante para la revisión al alza del rating. El ratio de capital global subió de 13.2% en diciembre de 2024 a 14.9% en diciembre de 2025, impulsado por la capitalización del 50% de utilidades, la obtención de un préstamo subordinado con COFIDE y emisiones de bonos subordinados en el mercado de capitales.
Si se incorpora el superávit de provisiones sobre cartera pesada, el ratio de capital global ajustado se eleva a 16.8%, frente a 13.8% un año antes, lo que muestra una mejora aún más robusta desde una óptica prudencial.
Sin embargo, la clasificadora también advirtió una limitación relevante: el ratio de capital global medido solo con patrimonio efectivo de nivel 1 —es decir, excluyendo créditos subordinados y provisiones diversas— se mantiene acotado en 9.7%, por debajo del 11.5% promedio del sistema de cajas municipales. Esto significa que, si bien la solvencia total ha mejorado, la calidad del capital aún tiene margen de fortalecimiento.
En ese contexto, AAI subrayó la importancia del préstamo subordinado firmado con COFIDE en diciembre de 2025, que incorpora compromisos concretos de capitalización de utilidades. El acuerdo establece que la entidad deberá capitalizar el 55% de las utilidades de 2025, el 65% en 2026 y el 75% entre 2027 y 2029. Según las proyecciones de la clasificadora, esto permitiría que el ratio de capital global se mantenga por encima de 15% y que el capital de nivel 1 mejore gradualmente hasta superar el 11% en 2027.
Un posible socio estratégico podría reforzar aún más el perfil de la caja
Un elemento adicional que AAI incorpora en su análisis es la eventual entrada de un socio estratégico al accionariado de Caja Cusco. Para la clasificadora, este escenario podría convertirse en un catalizador importante para fortalecer la solvencia patrimonial y elevar el estándar de gestión.
La posible incorporación de un inversionista con experiencia especializada en microfinanzas no solo aportaría capital, sino también know-how en gestión de riesgos, gobierno corporativo y eficiencia operativa. De concretarse, esto podría consolidar el perfil financiero y operativo de la entidad y respaldar una senda de crecimiento más sostenible en el mediano plazo.
Perspectiva estable, pero con foco en preservar solvencia y calidad de activos
Pese al avance de los indicadores, la perspectiva de la clasificación se mantuvo en “Estable”, lo que sugiere que AAI ve un balance razonable entre fortalezas y riesgos hacia adelante. La mejora de rating reconoce el progreso material de la caja, pero también deja claro que la sostenibilidad de ese desempeño dependerá de que la entidad preserve la calidad de cartera, mantenga una rentabilidad saludable y siga fortaleciendo su base de capital, especialmente en el componente de mayor calidad.
La propia clasificadora señala que un ajuste negativo podría producirse si se observa un deterioro de la solvencia financiera más allá de lo esperado, lo que coloca el foco en la capacidad de la entidad para sostener su disciplina prudencial en un entorno donde el crédito microfinanciero sigue siendo sensible al ciclo económico y a las presiones sobre los ingresos de los clientes.
En un sistema microfinanciero donde varias entidades todavía lidian con altos niveles de mora, presiones sobre provisiones y retos de capitalización, la mejora de calificación de Caja Cusco destaca como una señal importante. La entidad no solo mostró un avance cuantitativo en sus indicadores, sino que lo hizo con una combinación de menor riesgo crediticio, mayor cobertura, recuperación de rentabilidad y fortalecimiento gradual del balance.
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