Empresas muestran cautela para el corto plazo, pero mantienen optimismo hacia el 2027
Expectativas sobre la economía a tres meses ingresaron a terreno pesimista con 49,5 puntos, mientras que las perspectivas a 12 meses alcanzaron 63,1 puntos; 16 de los 18 indicadores del BCRP continúan en zona optimista.

6 noviembre, 2026 / 7:00 am
La confianza empresarial registró una moderación en octubre de 2026, luego de los resultados favorables alcanzados en setiembre. De acuerdo con la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), 16 de los 18 indicadores evaluados se ubicaron en terreno optimista, por encima del umbral de 50 puntos, mientras que dos ingresaron a la zona pesimista.
El resultado refleja un cambio en el ánimo de las empresas respecto del mes anterior. En setiembre, 17 de los 18 indicadores se encontraban en terreno optimista, lo que evidenciaba una percepción más favorable sobre la evolución de la actividad económica, las ventas, la producción y las perspectivas de los negocios.
En octubre, en cambio, la mayoría de los indicadores de situación actual y todos los correspondientes a las expectativas registraron retrocesos. No obstante, el BCRP precisó que estos ajustes no modificaron el panorama general de confianza, debido a que 16 indicadores permanecieron por encima de los 50 puntos.
La metodología de la encuesta considera que un resultado superior a 50 puntos representa una posición optimista, mientras que una lectura inferior a ese nivel refleja una percepción pesimista. Bajo este criterio, los resultados de octubre muestran que, aunque las empresas mantienen una visión favorable sobre el desenvolvimiento de sus actividades, existe una mayor cautela respecto de la coyuntura inmediata y de la evolución de la economía durante los próximos tres meses.
Los dos indicadores que descendieron a terreno pesimista fueron las expectativas sobre la economía a tres meses, que se situaron en 49,5 puntos, y la demanda con respecto a lo esperado en la situación actual, que cayó a 47,3 puntos. Ambos resultados reflejan las principales señales de preocupación recogidas por la encuesta.
La demanda por debajo de lo previsto y el aumento de inventarios marcan la situación actual
Los indicadores relacionados con la situación actual de los negocios mostraron un comportamiento mixto en octubre. Mientras la producción registró una recuperación, las ventas, las órdenes de compra y la percepción general sobre la situación de las empresas experimentaron retrocesos frente a setiembre.
El indicador de situación del negocio pasó de 59,2 puntos en agosto y setiembre a 57,3 puntos en octubre, lo que representa una reducción de 1,9 puntos respecto del mes anterior. Pese a este retroceso, se mantuvo en terreno optimista, señal de que las empresas todavía perciben condiciones favorables para el desarrollo de sus actividades.
En el caso de las ventas, el indicador descendió de 60 puntos en setiembre a 57,9 puntos en octubre, una reducción de 2,1 puntos. Aunque la tendencia refleja una moderación en el desempeño comercial, el resultado continúa por encima del umbral neutral de 50 puntos.
Una evolución similar se observó en las órdenes de compra respecto del mes anterior. Este indicador pasó de 55,7 puntos en setiembre a 54,2 puntos en octubre, con una disminución de 1,5 puntos. Sin embargo, se mantuvo en terreno optimista y acumuló tres meses consecutivos por encima de los 50 puntos, lo que muestra que todavía existe una percepción favorable sobre el flujo de nuevos pedidos.
La producción fue el indicador que mostró el mejor desempeño dentro del bloque de situación actual. Después de descender de 59,9 puntos en agosto a 57,2 puntos en setiembre, se recuperó hasta alcanzar 60,3 puntos en octubre, con un incremento mensual de 3,1 puntos.
Este resultado evidencia que, pese a la moderación de las ventas y de la demanda respecto de lo esperado, las empresas reportaron una mejora en sus niveles de producción. Se trata de una señal relevante porque muestra que la actividad productiva todavía conserva dinamismo, aunque será importante observar si este comportamiento puede sostenerse en los siguientes meses y traducirse en mayores ventas.
La principal señal de alerta se encuentra en el indicador de demanda con respecto a lo esperado, que retrocedió de 53,3 puntos en setiembre a 47,3 puntos en octubre. La caída de seis puntos en un solo mes llevó a esta variable a terreno pesimista, lo que significa que la demanda efectiva no habría respondido a las previsiones de las empresas.
Este resultado también permite entender el incremento de los inventarios no deseados. Según la encuesta, estos pasaron de 5,7 días en setiembre a 9,6 días en octubre, es decir, aumentaron en 3,9 días.
Este indicador mide la diferencia entre los días de inventario que mantienen las empresas y los que consideran deseables para sus operaciones. Por ello, su incremento refleja que una mayor cantidad de productos permaneció almacenada por encima de los niveles que las compañías habían previsto o considerado necesarios.
La combinación de una menor demanda respecto de lo esperado y un aumento de los inventarios no deseados sugiere que algunas empresas podrían estar enfrentando una salida de productos más lenta que la prevista. Esta situación puede generar presiones sobre la gestión de existencias y llevar a las compañías a ajustar sus niveles de producción, compras o estrategias comerciales si la tendencia continúa.
Las expectativas sobre la economía a tres meses ingresan a terreno pesimista
El comportamiento de las expectativas empresariales muestra una diferencia importante entre la visión de corto y mediano plazo. Mientras las perspectivas para los próximos tres meses registraron una caída considerable, los indicadores a 12 meses conservaron niveles de optimismo más elevados.
El indicador de expectativas sobre la economía a tres meses descendió de 56,8 puntos en setiembre a 49,5 puntos en octubre, una reducción de 7,3 puntos. Con este resultado, pasó a terreno pesimista por primera vez dentro del periodo comparado.
La caída refleja una mayor cautela de las empresas respecto del desempeño económico inmediato. Si bien en agosto este indicador se encontraba en 57,3 puntos y en setiembre había registrado 56,8 puntos, el resultado de octubre evidencia un deterioro más pronunciado de la percepción sobre la coyuntura de los siguientes meses.
En contraste, las expectativas sobre la economía a 12 meses se ubicaron en 63,1 puntos. Aunque también retrocedieron frente a los 67,6 puntos de setiembre y los 68,1 puntos de agosto, permanecieron ampliamente por encima del umbral de 50 puntos.
Esta diferencia muestra que la cautela empresarial está más concentrada en el corto plazo. Las compañías perciben mayores dificultades o incertidumbre para los siguientes meses, pero mantienen una visión favorable sobre la evolución de la economía en un horizonte de un año.
Una tendencia similar se observa en las expectativas sobre el sector económico al que pertenecen las empresas. A tres meses, el indicador bajó de 56,1 puntos en setiembre a 51,9 puntos en octubre, con una disminución de 4,2 puntos. Pese a este retroceso, todavía se mantiene en terreno optimista, aunque más cerca del nivel neutral.
En el horizonte de 12 meses, las expectativas sobre el sector alcanzaron 62,4 puntos, frente a los 66,7 puntos registrados en setiembre. El resultado confirma que, a pesar de la moderación mensual, las empresas conservan una percepción positiva sobre el desenvolvimiento de sus respectivas actividades durante el próximo año.
Las empresas mantienen una visión favorable sobre su propio desempeño
Las expectativas sobre la situación de las propias compañías también disminuyeron en octubre, aunque permanecieron en terreno optimista tanto para los próximos tres meses como para el siguiente año.
El indicador referido a la situación de la empresa a tres meses pasó de 59 puntos en setiembre a 53,8 puntos en octubre, lo que representa una caída de 5,2 puntos. Este retroceso evidencia una mayor prudencia de las compañías al proyectar sus resultados en el corto plazo.
Sin embargo, cuando el horizonte se amplía a 12 meses, la percepción es más favorable. El indicador alcanzó 65,7 puntos en octubre, frente a los 68,1 puntos de setiembre y los 70,3 puntos de agosto. Aunque muestra una reducción durante los últimos dos meses, continúa en un nivel que refleja confianza en la evolución de los negocios.
Esta diferencia entre ambos horizontes sugiere que las empresas no han abandonado sus perspectivas favorables sobre sus propias operaciones, pero sí están tomando en cuenta un escenario más moderado para los meses inmediatos.
La demanda de los productos de las empresas continúa siendo uno de los principales soportes del optimismo empresarial. Las expectativas sobre este indicador a tres meses se situaron en 59,3 puntos en octubre, por debajo de los 63,1 puntos de setiembre, pero todavía en un nivel positivo.
A 12 meses, la expectativa de demanda alcanzó 67,5 puntos, manteniéndose como el indicador con el mayor puntaje entre las variables evaluadas en octubre. Aunque retrocedió frente a los 71,7 puntos de setiembre, conserva una posición destacada y refleja que las compañías esperan mantener una demanda favorable para sus productos durante el próximo año.
Este comportamiento resulta importante frente al deterioro observado en la demanda efectiva respecto de lo esperado en octubre. Mientras las empresas reportaron que la demanda del mes quedó por debajo de sus previsiones, sus proyecciones para los siguientes meses continúan siendo positivas. La evolución de esta diferencia será relevante para determinar si la debilidad observada corresponde a una situación puntual o si comienza a afectar las perspectivas comerciales.
Planes de contratación e inversión permanecen en terreno optimista
Pese a la moderación general de la confianza empresarial, los indicadores vinculados con las decisiones de contratación de personal y de inversión de las compañías se mantuvieron por encima de los 50 puntos.
Las expectativas de contratación de trabajadores a tres meses alcanzaron 54,9 puntos en octubre, frente a los 55,8 puntos de setiembre y los 56,5 puntos de agosto. La reducción mensual fue de apenas 0,9 puntos, por lo que este indicador mostró una de las mayores resistencias dentro del conjunto de expectativas.
En el horizonte de 12 meses, las perspectivas de contratación se situaron en 62,3 puntos, por debajo de los 64,6 puntos de setiembre y los 64,9 puntos de agosto. Pese al retroceso, el resultado refleja que las empresas todavía mantienen una disposición favorable a incrementar o sostener sus necesidades de personal durante el próximo año.
La evolución de este indicador es relevante porque permite observar si la moderación de las expectativas económicas comienza a trasladarse a las decisiones laborales. Por el momento, los resultados de octubre no muestran un cambio hacia una posición pesimista en los planes de contratación.
En cuanto a la inversión de las empresas, las expectativas también conservaron un comportamiento positivo. El indicador correspondiente a los próximos tres meses se ubicó en 54,8 puntos, frente a los 55,2 puntos de setiembre y los 56,3 puntos de agosto. La caída mensual fue de solo 0,4 puntos, lo que evidencia una relativa estabilidad en la intención de inversión de corto plazo.
A 12 meses, el indicador alcanzó 64,2 puntos, luego de registrar 66 puntos en setiembre y 65,3 puntos en agosto. Aunque retrocedió 1,8 puntos respecto del mes anterior, permaneció en un nivel elevado de optimismo.
En conjunto, estos resultados muestran que las empresas todavía contemplan mantener sus planes de inversión y contratación, a pesar de que sus expectativas sobre la economía y sus propios negocios se han moderado. La permanencia de estos indicadores en terreno optimista constituye una señal favorable para la continuidad de la actividad privada, aunque su evolución dependerá de cómo se comporten la demanda y las condiciones económicas en los próximos meses.
Dieciséis indicadores permanecen optimistas, pero la confianza pierde fuerza frente a setiembre
La comparación de los resultados de agosto, setiembre y octubre permite identificar una tendencia de moderación progresiva en la confianza empresarial. En agosto, los indicadores mostraban niveles favorables tanto en la situación actual como en las expectativas. En setiembre, el optimismo se fortaleció y llegó a abarcar 17 de los 18 indicadores evaluados.
En octubre, en cambio, el número de indicadores optimistas se redujo a 16. La caída de las expectativas sobre la economía a tres meses y de la demanda respecto de lo esperado en la situación actual representa el principal cambio frente al mes anterior.
No obstante, el panorama general todavía es positivo. Las expectativas a 12 meses se mantienen por encima de los 62 puntos en todas las dimensiones consideradas, mientras que los indicadores de inversión y contratación continúan en terreno optimista. Además, la producción registró un repunte y las ventas y las órdenes de compra, aunque se moderaron, permanecieron por encima del umbral neutral.
El principal aspecto que deberá observarse en los próximos resultados será la evolución de la demanda efectiva y su relación con los niveles de producción e inventarios. Si la demanda continúa por debajo de lo previsto, las empresas podrían enfrentar mayores acumulaciones de existencias y verse obligadas a ajustar sus decisiones operativas.
En ese sentido, los resultados de octubre muestran una confianza empresarial que conserva fundamentos positivos, pero que enfrenta señales de cautela en el corto plazo. La diferencia entre las expectativas a tres y 12 meses revela que las compañías mantienen una visión favorable sobre el mediano plazo, aunque su percepción de la coyuntura inmediata se ha deteriorado.
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