VERÓNICA PACHECO, MUCHO MÁS QUE UNA GENIAL ARTISTA

20:54 3 Septiembre, 2012

Es usted de las personas que suele quejarse de todo y de todos, que siempre le parece que las cosas no están bien y que ve el vaso medio vacío y no al revés. Suele pasar que la mayoría de nosotros preferimos quejarnos de miles de cosas, antes que asumir retos o emprender desafíos, pero son contadas las veces en que nos ponemos a pensar en los grandes regalos que tenemos, el don de la vida, la salud, la familia, vemos nuestros “problemas” como si fueran los más grandes en la Tierra y olvidamos agradecer por las cosas bellas y simples de la vida…

No es el caso de Verónica Pacheco, una artista muy especial… pues aunque tiene retardo mental y está consciente de que nunca podrá ser como el común de los mortales, no se queja de la vida que le toca vivir y por el contrario, la disfruta, aprovecha y transmite a quienes quieran conocer, a través de sus obras, algo más de esta genial artista.

Verónica Marcela Pacheco Pérez Palma, “Verito” como le gusta que la llamen, nació en Lima, el 7 de diciembre de 1979 y a los dos años de edad se le diagnosticó Retardo Mental Profundo. Para ella, caminar por la vida no ha sido fácil, todo le ha tomado mucho más tiempo, desde hablar hasta dibujar. Por ejemplo, aprendió a hablar recién a los 4 años y medio y para aprender a dibujar la letra “a” tuvo que tomarse alrededor de 5 meses… pero su perseverancia, buena actitud y alegría por vivir, le permitieron ir logrando cada uno de sus objetivos, de la mano de sus padres, que en todo momento se preocuparon porque Verito pueda llegar a valerse por sí misma cuando ellos ya no estén para acompañarla.

Su mamá, de profesión anestesióloga, tuvo que dejar la carrera para dedicarse exclusivamente a la atención de su hija, algo de lo que jamás se arrepiente porque siente que solo le ha traído alegrías y satisfacciones; y su papá, cardiólogo, señala que gracias a Verito toda la familia ha podido conocer y entender mejor el mundo, desde otra perspectiva. Hoy, ella reconoce la intensa labor de sus padres,  valora y agradece por la familia que tiene y siente que es muy feliz dentro de ella, lo cual transmite a través de su hermoso arte, es allí donde plasma toda la luz que lleva en su interior.

Verito pinta desde que pudo agarrar un pincel con sus manos, es decir desde los 20 años y actualmente, que ya tiene 32, sigue pintando con la misma emoción y ganas que en sus primeros años. Pintar es lo que más le apasiona, cuando pinta se abstrae del mundo real y entra a su mundo de fantasía, lleno de alegría y color, propio de una niña. Sus personajes tienen nombre y sus cuadros también. Ella misma pone los títulos a cada obra suya y cuando empieza a explicarla, se emociona tanto que conmueve, sobre todo  verla tan feliz y llena de energía.

Ella no es una artista desconocida, sus obras ya han paseado por varios países del mundo, e incluso el ex presidente de Brasil, Lula Da Silva, tiene uno de sus cuadros. También ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas dentro y fuera del Perú.

La obra pictórica de Verito es muy hermosa, sorprende no solo por el colorido y alegría que transmite con sus personajes sacados de su prodigiosa imaginación, sino por la calidad de sus trazos y formas, que le ha valido el reconocimiento y admiración de muchos artistas distinguidos del medio. Obviamente, como todo en su vida, pintar cada obra le toma muchos meses, pone especial cuidado y atención en los trazos iniciales y sabe es- coger muy bien los modelos que quiere, para reinterpretarlos y plasmarlos en sus lienzos. Se reconoce una firme admiradora de Frida Kahlo, especialmente por la vida que le tocó vivir a esta notable artista mexicana, mostrando incluso un parecido en las cejas con esta pintora. También se de- clara ser una criolla a carta cabal, que disfruta bailando una marinera o escuchando a los Zañartu o Polo Campos. Asiste al teatro y exposiciones de otros artistas y por su situación de retardo es de “buen diente” por lo que tienen que estar seleccionando bien sus alimentos para que no tenga demasiado sobrepeso.

Tiene un libro publicado con su vida y obra titulado “El Arte Inocente de Verónica Pacheco”, ade- más su página web y su Facebook en donde le escriben sus fans y aunque no pueda contestar directamente, sí lo hace a través de su hermano Ricardo. Ella lee todos sus mensajes y responde verbal- mente mientras Ricardo copia lo que Verito quiere transmitir.

En un mundo superficial, como el que vivimos, lleno de apariencias, egoísmos, o indiferencias, las obras de Verito nos ayudan a conectarnos con nuestro yo interior, especialmente con aquel niño que todos llevamos dentro y que aunque quisiéramos dejarlo salir de vez en cuando, no lo hacemos por convencionalismos absurdos. Sus pinturas nos transportan a su mundo imaginario que seguramente alguna vez también fue nuestro, por eso nos atraen y envuelven cálidamente, para que nos demos cuenta que tenemos tanto por qué agradecer y tanto por qué ser felices. Es Verito quien puede lograr esos momentos. Como un ángel en la tierra, con la misión de hacernos entender lo maravillosa que es la vida aquí y lo importante que es ser perseverantes, fuertes e impetuosos cuando vamos tras nuestros sueños.

 

Comparte en:

Vea también

Últimas Noticias Ver todas

14:50 18 Junio, 2021 / Comercio exterior

Envíos de envases y embalajes presentaron crecimiento

07:01 18 Junio, 2021 / Empresa

Cómo alcanzar el liderazgo digital empresarial

16:30 17 Junio, 2021 / Gestión del Talento

¿Cómo lograr la reinserción laboral?