Nueva ley impulsa el uso de quinua y granos andinos en industria harinera para fortalecer el agro rural
El Congreso promulgó una norma que obliga al Estado a incorporar harinas mixtas en sus compras, reduciendo la dependencia del trigo importado y articulando a los pequeños productores con el mercado formal

22 mayo, 2025 / 9:33 am
El Congreso de la República ha promulgado la Ley N° 32343, que tiene como propósito articular la producción nacional de quinua y otros granos andinos con la industria farinácea, impulsando su incorporación en la alimentación nacional y fortaleciendo la agricultura familiar. La norma plantea una estrategia a mediano plazo que busca desarrollar cadenas productivas sostenibles, promover el consumo de productos andinos de alto valor nutricional, y mejorar los ingresos de los pequeños agricultores.
La ley establece mecanismos para fomentar la articulación entre los productores de granos andinos, especialmente los pequeños agricultores dedicados a la agricultura familiar, y la industria de procesamiento de harinas. A través de esta conexión, se espera dinamizar la economía rural, incentivar la producción local de cultivos tradicionales y generar una demanda sostenida desde el sector industrial.
El enfoque central de esta legislación es doble: mejorar la seguridad alimentaria del país y promover el desarrollo productivo de los agricultores familiares. Al incluir granos como la quinua en la elaboración de harinas, se busca diversificar la dieta nacional, incrementar el consumo de productos más saludables y reducir la dependencia del trigo importado.
El Estado incorporará harina de quinua en sus adquisiciones
Uno de los puntos clave de la ley es que todas las adquisiciones de harina que realice el Estado deberán incorporar mezcla con harina de quinua u otros granos andinos. Esta medida representa una oportunidad para que los pequeños productores accedan a un mercado formal y estable, y para que la industria se adapte progresivamente a nuevos insumos que tienen alto valor nutricional.
La ley establece que la implementación de la mezcla de harinas se realizará de forma gradual en un plazo de cinco años. Durante este periodo, el Ministerio de la Producción, a través del Instituto Nacional de Calidad (INACAL), en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego y el Ministerio de Salud, deberá emitir las normas técnicas correspondientes. Estas normativas determinarán qué granos pueden ser procesados e incorporados a la harina de trigo, bajo estándares técnicos y sanitarios.
El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego y el Ministerio de Salud serán los encargados de priorizar los granos que se integrarán a las mezclas, en función de su valor nutricional. Además, deberán garantizar la inocuidad de los productos agrícolas a través del SENASA, asegurando que los granos producidos cumplan con los requisitos de calidad para el consumo humano y el procesamiento industrial.
El reglamento será aprobado en un plazo de 60 días
Como disposición complementaria final, se establece que el reglamento de la ley deberá ser aprobado en un plazo no mayor de 60 días calendario, contados a partir de la entrada en vigencia de la norma. Este reglamento será elaborado por el Ministerio de la Producción, en coordinación con los ministerios de Desarrollo Agrario y Riego y de Salud.
Con esta ley, el Congreso busca promover un modelo de desarrollo inclusivo que reconozca el valor estratégico de los cultivos andinos, al tiempo que se generan oportunidades concretas para la agricultura familiar y se fortalece el acceso a alimentos más nutritivos para la población.
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